Sentencia:


"Cuando pronuncias, piensas, intuyes o escribes "JesuCristo", te quitas de un tirón a los demonios de encima". Para comprender bien esto, te recomendamos leer:


"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios"

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.




LOS INVISIBLES HILOS QUE UNEN EL MUNDO: LA SINCRONICIDAD Y EL EFECTO PAULI -Alejandro Gamero-


Alejandro Gamero


 Sincronicidad es un término acuñado por Carl Gustav Jung para describir la coincidencia significativa de dos o más sucesos cuyo contenido sea similar o igual y relacionados entre sí de una manera no causal. Dicho con otras palabras, se trata de una coincidencia tan grande que no podemos creer que sea producto de una mera casualidad o al menos intuimos que esa casualidad tiene un significado profundo que desconocemos, como si detrás de esas coincidencias se escondiera un mensaje oculto que no llegamos a desvelar. Por este motivo Jung también las llamó «casualidades signicativas». Es, por ejemplo, ir pensando en una persona determinada por alguna circunstancia y de repente encontrarnos con ella de cara. Y parece que hay personas bastante propensas a este tipo de coincidencias significativas. El propio Jung fue uno de ellos, como ha dejado por escrito en multitud de ocasiones, y quizá haya sido esta serie de coincidencias lo que le llevara a plantear el concepto.

 Otra persona también muy propensa a las sincronicidades fue Wolfgang Ernst Pauli. De hecho, como tocados y unidos ambos por el concepto de sincronicidad, el gran ensayo de Jung sobre su concepto, titulado «Sincronicidad como principio de conexiones acausales», aparece publicado junto a un ensayo de Pauli sobre Kepler en el volumen Interpretación de la naturaleza y la psique.

 La sincronicidad de Pauli es muy curiosa. Si el físico estaba presente o cerca lo habitual que los equipos técnicos se averiaran y que los experimentos se echaran a perder. Como Horacio Quiroga ‒que es considerado el gafe de los escritores‒, Pauli es el gafe de los científicos: se dice que cualquier experimento se autodestruía con su sola presencia. Una anécdota cuenta que el físico Otto Stern, amigo de Pauli, le prohibió acercarse a su laboratorio en la Universidad de Göttingen porque iba a hacer un experimento. Todo iba bien pero de repente el dispositivo dejó de funcionar. La idea inicial fue culpar a Pauli, pero alguien dijo que era imposible porque en aquel momento se encontraba en Zúrich. Cuando le contaron la historia a Pauli confirmó que en realidad se encontraba en la estación de Göttingen, dispuesto a tomar un tren. A esa serie de desdichadas casualidades se le acabó llamando «efecto Pauli», un fenómeno que para Pauli no solo era real sino del que además se sentía orgulloso. 

 Aunque nunca la hayamos experimentado por nosotros mismos ‒o tal vez nos haya pasado desapercibida‒, la sincronicidad es más habitual de lo que pudiera parecer. Si se analiza la Historia se verá fácilmente que está llena llena de estas casualidades significativas. Hay tantas, en ámbitos tan distintos y en épocas tan diferentes, que un simple listado de todas daría para llenar más de un libro. Una de las que se suele repetir más frecuentemente tiene a Anthony Hopkins como protagonista. Antes de que comenzara el rodaje de La mujer de Petrovka el actor británico buscó por todas las librerías de Londres la novela de George Feifer en la que se basaba el guión, pero no consiguió encontrarla. Un día, en la estación de metro de Leicester Square encontró precisamente ese libro en un banco. Un par de años más tardes, durante el rodaje de la película, Hopkins tuvo ocasión de conocer al propio Feifer y le refirió la anécdota. La sorpresa del escritor fue mayúscula porque el había perdido un ejemplar de la novela exactamente por las mismas fechas. No fue difícil deducir que se trataba del mismo ejemplar, ya que Feifer había llenado el libro de anotaciones en los márgenes.

 En fin, existen muchísimos más ejemplos sorprendentes de sincronicidad. Aquí podrás encontrar una buena lista de ellos, algunos realmente curiosos ‒y muchos con Jung como protagonista‒. Aquí mismo se han relatado varios casos de sincronicidad, como el de Bobby Leach, que sobrevivió a una caída por las cataratas del Niágara para morir pocos años después al resbalar con la cáscara de una naranja; o el del rey Humberto I de Italia, que se encontró con su doble el día antes de su muerte. Y tampoco hay que olvidar la serendipia, un concepto que también guarda una estrecha relación con el de la sincronicidad.




Texto insertado con el permiso del autor.



                     




OTRAS VERSIONES DEL 11-M (4)





HACIA UN LUGAR ÍNTEGRO Y RECTO, Y HACIA UNA INTUICIÓN

En principio, la idea principal para nosotros, tras la lectura de este artículo(1) es resumirlo, lo más detalladamente posible, pero sin entrar en profundidades extremas, para que el lector de estas letras pueda reflexionar sobre una base que muestre los puntos clave del asunto, sin más, ¿por qué?, porque consideramos que la inteligencia suprema humana es la intuición (nuestra tesis continua), y ésta ha de surgir desde lo más insondable de la mente y así sintetizar alguna verdad, en un mundo en que, a nuestro modo de intuir, se nos cuenta, casi todo, al revés (o casi).

Este análisis lo desarrollamos a partir de unas consideraciones: tenemos en cuenta las versiones legales, las oficiosas, las del autor (mejor dicho, con la recomendación de que se lea la fuente al completo) y las nuestras. El desglose es el que sigue... Por un lado: testigos oficiales; versión de los hechos según el PP; ETA; versión del PSOE; islamistas; medios de comunicación de masas; opiniones internacionales; y precedentes. Por otro lado: ocultación de pruebas, falsedades, negligencias...; errores políticos; enfrentamientos entre fuerzas de seguridad del estado; otras opiniones de los hechos; interpretación del autor; y nuestras reflexiones.


La ortodoxia

Fernando Múgica, en su investigación, ha recabado información hablando con personal policial, de distintos organismos oficiales y gente próxima a individuos acusados, sospechosos o arrestados. Dicho esto, se puede agregar que no todo ha sido fiable; por ejemplo, nos dice que algún testigo dio datos físicos de sospechosos que poco tenían que ver con la realidad.

En otra disposición, los violentos, antes del potencial ataque, ya podían hacer uso de teléfonos móviles para explosionar artefactos, según informes policiales. Viene a cuento porque los aparatos telefónicos pudieron ser usados como "iniciadores de bombas".


Más datos; en este caso, supuestas pruebas: se extiende la noticia, dentro de las fuerzas de seguridad, y después se filtra, que ha sido utilizado el explosivo Titadine, habitual en ETA, más allá de la década de los 90, ya que antes lo hacía con Goma-2 -aunque más adelante se pudo aseverar la falsedad de dicho fundamento-.

La Renault Kangoo entra en un momento dado en liza, en ella se encuentran huellas de quien sería uno de los acusados principales, el marroquí Jamal Zougam, pero aquí se puede insertar un mal indicio, porque un testigo, un conserje en Alcalá de Henares, lugar donde se hallaba la furgoneta, declara a la policía haber visto a un hombre alto, de alrededor de 1,90 m. que llevaba una bolsa, en las inmediaciones de la estación de la citada localidad, pero el caso es que... el inculpado no mide más de 1,60 m. De todos modos hemos de ser justos y agregar parte de lo que viene en el artículo y en relación al citado sospechoso en aquel momento: "Los franceses enviaron en 2001 una comisión rogatoria relacionándolo con Maher y Contelier, dos activistas vinculados a la organización Ansar al Islam [...]. Su nombre aparece en el sumario del juez Garzón por el 11-S y en las agendas de Abu Dahdah, que está en la cárcel como responsable de la célula de Al Qaeda en España"... Otros sospechosos, como en el caso de El Chino (Jamal Ahmidan), son considerados por vecinos de la zona donde paraban habitualmente, como "delincuentes de poca monta". Por cierto, la reseña de F. M. "Hasta la fecha, ninguno de los detenidos ha reconocido la participación en los atentados" hace plantearse el tema; eso sí, desde un punto de vista intuitivo.  

¿Por qué las fuerzas policiales utilizan perros entrenados?, ¿será porque son muy efectivos en la lucha contra el narco, tráfico de armas y otros delitos?; entonces, ¿por qué uno de los perros, adiestrado para detectar explosivos (hablamos de la furgoneta famosa), no se comportó según la costumbre; o sea, en quietud absoluta? 

Aparecen bombas en las inmediaciones de las estaciones de trenes de cercanías de Atocha y El Pozo. Una mochila negra que en su interior lleva un teléfono móvil conectado a un ingenio casero, con "dos cables, 'uno rojo y uno negro', que están conectados a una fiambrera redonda de color naranja", así lo cuenta un policía municipal. La tarjeta del aparato está clonada, y este hilo conductor lleva la indagación hasta, de nuevo, Jamal Zougam, quien regenta un locutorio en el centro de Madrid.  

Una información esencial en la búsqueda de pruebas e indicios es el origen de los explosivos, fondo de la cuestión que arrastrará a José Emilio Suárez Trashorras hasta un punto: ser uno de los implicados principales en la trama, aunque puedes preguntarte, ¿de verdad fue uno de los cerebros de la bestial agresión?... Lo decimos porque es lógico pensar que solo a un maquinador del hecho fatal referido se le puede condenar a 34.715 años de prisión, aunque se le acusa por COOPERAR EN EL ATENTADO. Es más, sigues cuestionando, quizá por intuición, cuando lees de manera literal esto: "José Emilio padece un trastorno esquizoide depresivo, tiene problemas psiquiátricos y por eso la empresa en la que trabaja, Caolines de Merilés SL, una mina de caolín en el concejo de Tineo, no le renovó el contrato, el 31 de octubre de 2002". Otra incógnita más: ¿por qué se le relaciona con dos cartuchos de dinamita Goma-2, cuando es sabido que ETA en esa época, la del atentado (2004), y años antes también, usaba Titadine?

No podemos obviar otra información que lo enfila: que es de ascendencia marroquí; que tiene antecedentes penales; que es traficante de armas; que se le vio en Avilés con los autores materiales; y que los invita a la entrada de una mina; pero el autor, sobre esto, parece tenerlo claro: "Ninguna de las afirmaciones mencionadas es cierta".   

Ahora le toca el turno al piso de Leganés donde, según fuentes oficiales, se inmolaron siete islamistas; Zapatero (del PSOE) los llamará "kamikazes", pero este punto lo retomaremos más adelante y ahondaremos en él.

Lo primero, de este trabajo, que se tiene en cuenta y en lo que respecta a la "versión PP" es que las fuerzas de seguridad del estado ya habían informado al Gobierno de un posible atentado por parte de ETA, en época cercana a las elecciones generales. Esa coyuntura se había repetido en otros momentos anteriores, no obstante. Aunque ese dato pueda tomarse como un indicio de lo que luego acaecería, la reacción de políticos del partido popular es, a menudo, desmedida: "Acebes (Ministro del PP) sale de nuevo en televisión esa tarde (la del día señalado) y sonríe para sus adentros convencido de que pronto va a poder demostrar que la pista etarra es la verdadera".

¿Hacer política, se correspondería más con la dinámica de un jugador de damas, que con la de otro de ajedrez?, lo decimos porque qué coincidencia la de Acebes con Zapatero, porque éste platica que los islamistas del piso de Leganés era kamikaces, y aquél, "dice en su primera comparecencia, tras lo sucedido, que son cuatro los terroristas que se han inmolado"; teniendo en cuenta que en la siguiente jugada u otros movimientos posteriores una ficha, blanca o negra, se moverá en otro sentido o estrategia, la pista musulmana parece disolverse por sí misma.   

Referirse a ETA se antoja atrevimiento, y es que lo entendemos como un asunto de esos extremadamente complejos, pero digamos lo que en este contexto ha de decirse. F. M. NOS RECUERDA que el Estado, con sus fuerzas de seguridad, trataba de cercar la expansión del poder de acción de esta banda terrorista; y que Aznar había prometido acabar con la cúpula etarra -pero no olvidemos que una promesa política de altas esferas suele equivaler a humo, y algunos ejemplos de peso han quedado grabados en la retina mental de muchos; uno de ellos, el referéndum de la OTAN (España, 1986)-. 

Una pregunta se escapa de nuestros dedos, se convierte en letras y frases: ¿fueron los etarras ejecutores y cerebros del brutal atentado? La respuesta es "imposible", pero lo que sigue (órdenes del gobierno), leído literalmente, invita a reflexionar; "todos piensan en ETA. Se envía inmediatamente al norte la orden de que los agentes operativos den noticia de los objetivos que están siendo estrechamente vigilados para la macro operación preparada para el viernes por la noche. Los informes van llegando y el desconcierto aumenta. Todos los etarras están en su sitio. Ninguno de los vigilados ha podido ser el autor de la masacre". Lo anterior no es dato para alcanzar una conclusión definitiva en cierto sentido, pero al menos puede servir de punto de partida para pensar en otras líneas de investigación... Un observación más: una tarjeta de teléfono en el interior de una mochila que no había explotado, fabricada en Francia, dio chance a la deducción de los políticos populares: las sospechas principales apuntan a ETA. 

Ahora vamos con la hipótesis del partido contrario (la otra cara de la misma moneda bipartidista). Los precedentes islamistas, atentados del 11-S (Nueva York, 2001), tropas españolas en Irak, etc., suponían un apoyo más que importante para presentar a la opinión pública una versión diferente. Lo que el partido socialista pensará y promocionará, estando en la oposición, a punto de alcanzar el poder político de derecho, lo confirmará a posteriori, y lo desarrollará hasta la exaltación durante su mandato (2004-2012), que cederá el testigo a "su hermano", el PP. Basta con recordar sus políticas, internas y exteriores, para comprender el porqué de su insistencia en la teoría islamista, refrendada por la Audiencia Nacional y ratificada por el Tribunal Supremo.

Según el investigador, esta idea de los hechos se inicia "poco después de las 10 de la mañana", cuando el parlamentario Otegui, en un programa radiofónico, deja caer entre líneas alguna hipótesis de sospecha: que el terrorismo islámico pudiera estar detrás del asunto, recordando que España "mantiene fuerzas de ocupación en Irak"... Esta línea de conjetura engorda con algunas reivindicaciones, por ejemplo la de las Brigadas Abu Half Al Masri "a un periódico británico". Diferentes grupos , en distintos países, también se atribuirían el crimen.

La opinión de expertos en terrorismo islamista reza lo siguiente: que ha de pasar más de un mes para reivindicar un atentado; que no suelen robar vehículos, pues los compran o los alquilan. El autor habla, a su vez, del modus operandi, y éste varía de modo considerable: "los ejecutores no tienen nada que ver con los que organizan la logística" (o sea, con los cerebros organizadores de matanzas); "nunca utilizan delincuentes comunes, ni personas que ya estén marcadas o fichadas por la policía y menos a confidentes policiales. Tampoco se fían jamás de la ayuda de [...] personas que no pertenezcan a la comunidad islámica"

En cuanto a los "inmolados" del piso de Leganés, F. M. escribe, que la versión oficial detalla la muerte de siete islamistas, pero que "se trata del núcleo del comando, de los movilizadores y de al menos una buena parte de los autores materiales del 11-M"; pero, claro, ¿qué clase de pistas pueden quedar para ratificar eso, si los cuerpos han quedado esparcidos por allí y descuartizados? Quizá las respuestas se infieran de lo que viene textual: "ha denunciado públicamente uno de los propios geos que intervienen- no se cumplen ninguna de las reglas del protocolo de actuación. No se espera a que llegue el negociador, un psicólogo cualificado para dialogar con delincuentes peligrosos. No hay intérprete. No se aguarda a la hora de la madrugada en el que el cerebro de los terroristas está más debilitado. No se intenta pactar la entrega. Ni siquiera se sabe el número de los ocupantes. Simplemente, y desoyendo la opinión de los propios responsables de los geos, se ordena el asalto, a pesar de que es vital cogerlos vivos para conocer la verdad de lo ocurrido el 11-M".

El atentado de Madrid ¿podría ser considerado "el cuento de Pulgarcito" (escrito por Perrault)?, lo decimos porque tenemos en cuenta lo que se lee en este artículo, que a su vez lo dijo un investigador policial; él, no sabemos en qué sentido. Nosotros, porque el personaje del cuento era muy pequeño, e intuimos que la verdad de lo acontecido aquel fatídico día de un mes de marzo que ha quedado en la opinión pública es mínima; no solo eso, sino que Pulgarcito no creció, a pesar de que sus padres intentaron alimentarlo a conciencia. Él era muy listo, como cualquier verdad, y por oculta que se mantenga, al final sale a la luz, un día, un año o mil después. Las peripecias del relato son las vueltas que da el asunto, las versiones, los juicios, las pruebas, falsas o auténticas, las angustias de quienes lo han sufrido, los olvidos, etc., aunque al final, los padres del niño juraron y perjuraron que no volverían a venderlo. Una verdad se puede vender, pero será siempre una verdad... El autor habla de efectos mediáticos. No entramos, por ahora, en el poder extraordinario que ejercen los medios de comunicación de masas en el grueso de la población: una verdad puede mostrarse en un escaparate envuelta de apariencia de otra verdad, pero si retiras el envoltorio queda al descubierto la original; y una mentira puede simular una verdad, siempre y cuando descubras el velo que la oculta, y muchas veces se te presenta clara y nítida, pero no la ves. Ahora, seguimos con los cuentos, esta vez le toca el turno a Juan Manuel, Cuento XXXII de El conde Lucanor, El rey y los pícaros, y a dos versos que ponen punto y final: "Al que te aconseja encubrirte de tus amigos le es más dulce el engaño que los higos"..., y nos preguntamos, ¿una verdad es un amigo y un engaño un enemigo?, ¿el enemigo está en casa?... No hay respuestas indiscutibles, obviamente, pero sí intuitivas (alto secreto nuestro).

En lo concerniente a opiniones políticas, de dentro o de fuera de nuestro espacio soberano (el que es, según el fuero interno de cada uno de nosotros), dejamos lo expresado por una serie de personajes y otros medios... Ibarretxe se decanta por la autoría de ETA, igual que los gobiernos de Italia y el británico; todo lo contrario pronuncia Otegui: no son ellos "ni como mera hipótesis"; tampoco para una juez francesa, Le Vert. La seguridad internacional se torna rígida, en Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania y EE UU -palabras literales del autor: "A través del Departamento de Estado han solicitado, hasta en ocho ocasiones y de una manera formal, que se acepte a agentes del FBI en las tareas de investigación" -por suerte para nosotros, porque en nuestra casa decidimos quienes son los invitados, ¿o no?-. Lo más llamativo, en ese sentido, se lo podemos atribuir al gobierno isrelí ("su enfado era más profundo que el de los americanos") -si dos se llevan como Caín y Abel, sionistas y fundamentalistas islámicos, puede comprenderse la obsesión de uno de ellos por culpar de todos los males del mundo al otro, ¿o no?-.

El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) contemplaba tiempo atrás la posibilidad de que terroristas vascos atentaran, pero también la investigación policial apuntaba hacia un terrorismo islámico. F. M. dicta acerca de un documento secreto italiano, en él se informa de un posible atentado por parte de Walid Salem Omar, un coronel iraquí; pero también que la pista se diluyó por no obtenerse "ningún resultado positivo"... Más precedentes: unos que hacen reflexionar, sobre personajes muy concretos, acusados de autores materiales de los hechos, El Tunecino y El Chino. Parece ser que viven en un piso de Leganés, en la Avenida Carmen Martín Gaite número 40; "sin explicación posible y después de este hallazgo, la policía da a los medios las imágenes de los hombres que pertenecen a ese grupo para que se publiquen. La gente se familiariza con sus rostros. los terroristas no deben de comprar periódicos ni ver informativos de televisión, ya que no se dan por aludidos".


La heterodoxia
     
F. M. declara que se han manipulado datos y se han desviado atenciones con el fin, a su modo de ver, claro, de ocultar una verdad que tal vez asuste a la gente. Piensa que son demasiadas las incongruencias, y a todo eso lo denomina "agujeros negros". Algunas falsedades corroboran su tesis... la famosa furgoneta le fue robada, según versión oficial, a un ciudadano que vivía en el barrio madrileño de Cuatro Caminos; ahora bien, otras investigaciones rechazan esas afirmaciones y confirman que su domicilio era en Torrelodones. En lo relacionado con explosivos, son encontradas varias bombas intactas, en El Pozo y en Atocha; "en todos los casos los artificieros optan por destruirlas inmediatamente. Se vuelan por los aires de esa manera pistas materiales que parecen imprescindibles para el esclarecimiento de los hechos". Bolsas y mochilas también son eliminadas. 

Otras incoherencias surgen de indagaciones avispadas: en la comisaría de Vallecas, los Tedax (Técnico Expecialista en la Desactivación de Artefactos) intervienen... "Se ha publicado que la bomba no había hecho explosión a las 7.20 horas en el tren porque los terroristas se habían confundido al colocar la hora del despertador que tenía que activar el mecanismo. Pusieron la hora en PM en lugar de AM. No es cierto. De serlo, hubiera estallado a las 7.20 horas de la tarde, y no fue así"... Otras falsedades: la investigación oficial dice que la persona proveedora de los explosivos (a saber, Trashorras) fue localizada "mirando los envoltorios de los cartuchos de dinamita" que había en el interior de una mochila, pero... "según los técnicos, es materialmente imposible". Las mentiras no acaban ahí: ni era traficante de armas, ni estuvo en contacto con presos marroquíes, ni se reunió con terroristas en una mina. La verdad estaría más cerca de otras aseveraciones; por ejemplo: "sólo tiene antecedentes por trapicheo de droga"... No seguimos con los supuestos engaños, que no terminan aquí, hay más opiniones disidentes, pero aconsejamos leer de cabo a rabo el artículo de Fernando Múgica para conocer sus conclusiones. Las nuestras, a continuación y con ello finalizamos.

Lo primero que se nos vino a la cabeza fue que todos mienten como bellacos. De esta impresión intuitiva nos desplazamos hasta otra, ya racional: recordemos, no olvidemos, revisemos y... pensemos, por nosotros mismos -seguimos con el raciocinio para explicar que, de todos modos, nuestras conclusiones, según costumbre propia, van implícitas a lo largo del texto-. Cerramos ya este análisis, en un vaivén, de la intuición a la razón, y de ésta a aquélla; así: sumar, por así decirlo, todos los párrafos, desde el primero hasta el último, nos tendría que llevar hasta un lugar (o un resultado) exacto, acertado o equivocado, pero íntegro (porque esté conformado por todas sus partes), aunque también en el sentido de recto (por moral y por estable), y de esa manera tomar conciencia de una luz, una idea, una comprensión, y sobre todo una intuición, de lo que subyazca debajo de las afirmaciones dictadas por la ortodoxia, académica, jurídica, política, social, etc. Nuestro espacio mental, después de las cavilaciones pertinentes, se ha abierto a perspectivas varias, más de dos (las asentadas en la opinión pública), pero quedan a buen recaudo, porque son nuestro alto secreto.



  

Rauvl



(1) Fernando Múgica GoñiLos agujeros negros del 11-M. elmundo.es




OTRAS VERSIONES DEL 11-M (3)







RECOPILACIÓN DE FRASES SUSTANTIVAS 



Hemos decidido dar un paseo por bibliotecas, tradicionales y virtuales, y leer, todo lo que podamos, porque el tiempo nos lo permita, y las circunstancias, sobre este tema, y a veces dejarnos guiar por la intuición, otra manera de llamar a la "inteligencia ingenua" desde puntos de vista racionales puros, entendimiento humano clave, a nuestro modo de intuir, para tratar de descifrar asuntos "clave", y sin duda el 11-M lo es. Sin pararnos, en principio,  a discernir de qué ideal es el autor de un libro "x" o un ensayo "z" o un artículo "y"; de si simpatiza con una versión de los hechos o con otra, o, por qué no, si "ve" otra cara distinta a las ortodoxas -la de: Audiencia Nacional y Tribunal Supremo en particular, mass media en general, partidos políticos influyentes, opinión pública generalizada, etc.-, incluiremos en este trabajo frases que nos parezcan, si no llamativas, al menos interesantes porque nos induzcan a la reflexión, o al cuestionamiento de las afirmaciones oficiales, incluso a las llamadas conspiranoicas, ya que la verdad, en definitiva, no le corresponde a nadie, ni por precepto humano ni por mandato divino.   





(UNO)

Don Manuel Guerra. UN ENIGMA: EL 11-M(1)


P.1; -"un atentado de estas características y consecuencias no ha sido ejecutado ni, menos aún, ideado por unos aficionados".


Inciso importante: este autor aporta una información bibliográfica muy práctica, porque ayudará, a todo interesado en lo que nos ocupa, a entender que otras explicaciones, paralelas a las consideraciones judiciales, son perfectamente loables (en p. 4).

P.6; "La Ley de Enjuiciamiento Criminal ordena conservar las pruebas de convicción. No obstante, al día siguiente de la masacre (12, marzo), por orden del juez Del Olmo se destruyeron “los productos perecederos, ropas y efectos no identificables” (Sumario del 11-M, volumen 1 folio 105), o sea, la pertenencias de las víctimas y cuanto hubiera en los trenes, distinto de los trenes mismos" [...] "90 toneladas de desguaces desaparecieron para siempre"... 

Podemos apuntar lo siguiente: hubo más ¿ocultaciones de datos esclarecedores?; un vagón (en la estación de Santa Eugenia); rastros de explosivos; algún carrete, con el correspondiente reportaje, de algún fotógrafo... Llegas a preguntarte, en voz baja, o en silencio, ¿la gran mayoría de la población se fía de las sentencias judiciales y, aunque un número de investigadores recela de dichas resoluciones, es tan pequeño en porcentaje que apenas preocupa a los poderes establecidos?

El autor analiza los perjuicios y beneficios que aquel ataque ocasionó a diferentes supremacías, instituciones, partidos políticos, sectas, etc., pero la base de la pirámide, el pueblo, sigue su curso, con un movimiento caótico o desconcierto organizado, como si nada hubiera pasado, olvidando cada día un poco más aquella tragedia, y una pregunta vuela y como un gorrión se posa sobre un raíl: ¿a quiénes beneficia la indiferencia popular?... Pasa un tren de mercancías y un grito de libertad se ahoga con un estruendo o confusión. 



 (DOS)


De un artículo en la web LA INDEPENDIENTE DIGITAL (el original es de Mathieu Miquel) hemos recogido el título y la correspondiente frase sustantiva que siguen.



Atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid: ¿fue realmente un atentado islamista? (1ª Parte)(2)


En primera instancia, el texto señala las dos vías de investigación, la de ETA y la de "la pista islamista", aportando información detallada sobre datos concretos: muertos, heridos, fechas, horas, discursos y entrevistas políticos, personajes principales del Gobierno de entonces, cálculos electorales de uno y otro partido en vísperas de unas elecciones generales, instrucciones judiciales, juicios, nombres de inculpados, apelaciones, sentencias, documentos, opiniones de prensa extranjera, polémicas diversas, teorías de la conspiración, sospechas de inteligencias en la sombra (servicios secretos, españoles o de fuera), tipos de explosivos, pruebas materiales (¿algunas falsas y otras auténticas?), mochilas, teléfonos móviles, un audio, una furgoneta...  

"Elementos no identificados del aparato del Estado falsificaron pruebas para orientar la investigación sobre una pista falsa y encubrir una operación de tipo militar, resulta lógico analizar la posibilidad de que los atentados de Madrid hayan sido cometidos por un servicio secreto militar".


"Al igual que los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y los del 7 de julio de 2005 en Londres, los atentados de Madrid coincidieron con un simulacro de ataque terrorista. Desde el día 4 de marzo hasta el día 10 del mismo mes de 2004, la OTAN estuvo realizando su ejercicio anual de gestión de crisis, llamado CMX 2004, y el 11 de marzo las bombas de verdad estallaban en Madrid".



(1)http://infovaticana.com/blogs/wp-content/uploads/2015/02/El-11M-Don-Manuel-Guerra.pdf

(2)http://www.laindependientedigital.com/11m-iquestfue-realmente-un-atentado-islamista.html


-Página original del artículo escrito por Mathieu Miquel 1º parte: http://www.voltairenet.org/11-de-marzo-de-2004-en-Madrid-fue

-Segunda parte: http://www.voltairenet.org/article163327.html

Imagen: freepik



Rauvl


El Día que Quieren que Olvides -Ibn Asad-




Once años ya de un día once, en el que me mataron a mí, en el que te mataron a tí. Fue la jornada en la que hicieron explotar la ilusión de que, quizás algún día, había habido democracia en España. No fue ningún golpe de estado, tal y como dicen algunos, sino una exhibición de un mismo poder que controla la escena política, que quita y pone estos gobiernos de pacotilla que nos gobiernan. Porque es una misma fuerza la que hace a un poder ejecutivo, entrante o saliente. Porque es verdad que el Partido Popular mintió hace once años, casi tanto como lo hizo el PSOE durante los mismos. Porque las diferentes versiones no se ven tan antagónicas cuando se extrae el denominador común de ambas, once años después: esa urgencia por “pasar página”, por estrechar esa ley del embudo de la “memoria histórica”, por no investigar el 11-M.
La mejor manera para que no se sepa la verdad de algo que sucedió, es asegurarse de que esa verdad resulta inconveniente. Para todas las partes: El PSOE sigue esgrimiendo esa escandalosa sentencia judicial, ratificada (ratificar, verbo que proviene de “rata”) por el Tribunal Supremo, que dice que un tendero marroquí montó un sofisticado ataque militar con once bombas que, de forma casi simultánea, arrasaron la vida de ciento noventa y dos personas en cuatro trenes diferentes sin dejar pruebas, ni huellas, ni rastros de autoría. El abrevadero de la Izquierda sigue mintiendo sobre un 11-M de corte islamista, cuando lo cierto es que nada islámico hay en el 11-M, ni tan si quiera su chivo expiatorio, al que simplemente le tocó nacer en Marruecos, y tiene de yihadista lo que cualquier español medio tiene de miembro de los Guerrilleros de Cristo Rey.
Por su parte, la Derecha, los democristianos cobardes del PP, los cargos que en su día, supieron o pudieron saber lo que pasó el 11 de Marzo de 2004, siguen mintiendo, asegurándose una suculenta jubilación a base de embustes, de imponer el olvido y de proponer un cínico “pelillos a la mar” ante algo que no tiene perdón. O no, al menos, hasta que la verdad sea dicha.
Resulta obvia la inconveniencia de la verdad del 11-M para el PSOE (entró en el gobierno cuatro días después a raíz de ello), pero no tanto para el PP. ¿Por qué hay un interés por hacer olvidar el 11-M, incluso (o especialmente) por aquellos que políticamente se vieron perjudicados? Porque la genialidad de este ataque de Falsa Bandera reside en que sus víctimas políticas son los menos interesados en que la verdad salga a la luz.
La postura del PP en estos últimos años ha evolucionado desde aquel “Fue ETA” de los primeros minutos después del atentado, al “quizás fue ETA”, pasando por esas ambigüedades de José María Aznar (“El 11-M no se planeó en lejanas cavernas…”), desembocando en el “Me importa un bledo quién fue” de la malvada Mariano Rajoy y su actual cúpula de partido. Las dos versiones sobre el 11-M, la del PP (fue ETA) y la del PSOE (fue Al-Qaeda), responden a los respectivos intereses de partido a propósito de un pragmático terrorismo de estado que, este estado -el español-, ha usado desde al menos 1973, en la Operación Ogro. Es decir, que las dos versiones del 11-M responden a la polaridad de intereses entre Derecha e Izquierda en España… pero, en ningún caso, a la verdad. Sólo un imbécil creería, a estas alturas, que la ETA turulata de 2004 o una fantasmagórica Al-Qaeda encarnada por un hatajo de mindundis y camellos marroquíes, planearon y ejecutaron el 11-M. Son dos mentiras que, aunque parecen enfrentadas, se complementan y cooperan entre ellas para que la verdad se quede en el pozo del olvido. Porque la verdad, para estas dos fábricas de trolas, resulta inconveniente: para el PSOE, demostraría de qué forma llegó al poder en 2004; para el PP, pondría en evidencia la auténtica “política anti-terrorista” consistente en usar, teledirigir y franquiciar el terrorismo de ETA, practicada antes, durante y después del gobierno Aznar. Por PP y por PSOE; por unos y por otros; por todos. El 11-M es el día que quieren que olvides, porque fue el día en el que se pudo evaluar la mentira y la corrupción sistemática que cimenta este régimen político. Régimen que no fue sustituído en absoluto (como algunos piensan), sino que se actualizó, se perpetuó, se fortaleció en la repugnante forma evaluable once años después.
Para entender esto, recomiendo un libro que no tiene edición traducida y que no es fácil de encontrar en edición impresa (y recomiendo la impresa porque varía sustancialmente de la digital): NATO’s Secret Armies, del Historiador suizo, profesor de la Universidad de Basilea, Daniele Ganser. La tesis del libro sería la siguiente: los servicios secretos occidentales se sirvieron de las bandas terroristas de corte político (principalmente, extrema-izquierda) como instrumentos geoestratégicos, durante el último tercio del S.XX en Europa. Este uso del terrorismo por parte de los estados, va desde la financiación y el control económico de los comandos, hasta su “sustitución” en operaciones especiales perpetuadas por asesinos profesionales de la OTAN. Se trata, con todo rigor demostrado por Ganser, de “atentados de Falsa Bandera”, llevado a cabo por bandas teledirigidas (conscientes o inconscientes de su falta de autonomía), o incluso por comandos militares secretos que, tras operar, desaparecen en un encubrimiento que señala como autores del atentado a este o aquel grupo terrorista.
Y esto último, “este o aquel grupo terrorista”, nos lleva al 11-M. Quizás tengan razón Zapatero o Rajoy cuando insinúan que da igual quién fue el autor del 11-M, cuando lo importante es saber quién se supone que tenía que ser. No importa quién fue, sino quién tenía que parecer que fue. El 11-M se diseñó para que fuera ETA, su responsable. Se diseñó para que supusiera el fin de ETA, bajo el mandato apurado de un José María Aznar que, personalmente, había colocado la aniquilación de la banda como objetivo de legado político. Y lo iba a conseguir, después de una política muchísimo más inteligente que la del GAL del PSOE, consistente en la utilización mediática y el control operativo de la banda. De hecho, desde 1997, la hábil política “anti”-terrorista de Interior del gobierno Aznar había convertido a ETA en una especie de agencia de publicidad del PP, en el sentido de que cuando operaba la banda, más débil y aislada ésta se mostraba, y más fuerte el partido y su gobierno. Incluso alguien habló de “mártires”, y no desde una perspectiva islámica precisamente, sino desde un PP, que cuanto más era atacado en sus bases (concejales, ediles… cobardemente asesinados) más fuerte se mostraba en su cúpula de gobierno. Y en ese contexto de control gubernamental sobre la banda ETA, se necesitaba un golpe final: el 11-M. Pero sucedió algo… la Falsa Bandera salió rana.
El ocho de Marzo de 2004, el entonces Ministro del Interior, Ángel Acebes, invitó a almorzar a tres importantes periodistas empleados en los grupos mediáticos ligados al gobierno del Partido Popular. En esa reunión (en palabras de uno de los periodistas), se informó que Interior esperaba un atentado etarra en Madrid esa misma semana. Es curioso, porque después se habló mucho de la “intoxicación” de los grupos mediáticos afines al PSOE (de PRISA, de la SER, de Iñaki Gabilondo…), pero lo cierto es que el Gobierno Aznar había conglomerado un potente aparato de comunicación (y propaganda) a través del ente público y de la Conferencia Episcopal. Y de ahí vino la traición a Aznar: no tanto de los grupos mediáticos del partido rival (cuya directiva, evidentemente, sabía de la emboscada e iba a usarla), sino de los suyos propios, de los que consideraba controlados o leales, especialmente, la Cadena COPE.
Y así, lo que el Lunes el Gobierno esperaba como un “atentado” de ETA, posiblemente neutralizado y con un suculento rédito político que iba a darle una mayoría absoluta en la siguiente legislatura, se convirtió el Viernes en una carnicería de dos centenares de cuerpos muertos, perpetrada como castigo a su participación en la Guerra de Iraq. Evidentemente, no fue ni una cosa ni la otra: fue una operación de Falsa Bandera que el gobierno quiso usar en una dirección, pero que topos traidores de ese mismo gobierno encaminaron hacia la dirección opuesta. El 11-M es un False Flag que salió rana a un partido (el PP) y le salió redondo al otro (al PSOE). Y esa es la única diferencia sustancial entre el 11-M, y el 11-S norteamericano o el 7-J británico: el componente cainita, fraticida y picaresco, tan propio de España, de aprovechar la coyuntura para liquidar al vecino. En los países anglosajones, los ataques de Falsa Bandera sirvieron, sobre todo, para unir a la nación. En España, sirvieron para disolverla.
Y resulta lógico, entendiendo esto, que quieran que olvidemos este día. De hecho, casi, casi, lo han conseguido. ¿Quién habla, quién publica, quién escribe sobre esto? Usted ha tenido que entrar en el blog personal de un músico para leer que el 11-M es una actualización del móvil de la Red Quantum en España: hasta 2004, el móvil de actuación del Terrorismo de Estado giraba en torno a la coartada marxista-leninista (FRAP, GRAPO, la misma ETA era ideológicamente de ese corte, tal y como Brigate Rosse en Italia); desde 2004, con el fantasma comunista europeo ya desmantelado sin sábana, es el “radicalismo islámico” quien alimenta a un mismo monstruo que tiraniza y asesina sin rostro. Nunca sabremos quién mató a las casi doscientas víctimas del 11-M… como jamás sabremos quién mató en verdad a Carrero Blanco o a Aldo Moro. Quizás no nos haga falta saber quién fue, cuando el paso de la Historia va demostrando quién tenía interés en que fuera. Basta con observar a los condecorados, a los ascendidos, a los felicitados, a los promocionados, a los premiados por su tarea (incompetente o pérfida) de colaborar con la desidia y la indiferencia.
Nosotros jamás lo olvidaremos. Jamás. Publico este artículo un mes antes del undécimo aniversario, y se mantendrá como portada de blog durante un mes después. Durante ese tiempo, por favor, compartan este artículo, escriban otros, comenten, hablen, opinen, lean, escuchen, reflexionen… en definitiva, no olvidemos el 11-M, ese día que quieren que olvidemos.



Se publica con el permiso del autor
Texto (editado en febrero del 2015) recogido de una página web de Ibn Asad, dada de baja


            

OTRAS VERSIONES DEL 11-M (2)




¿QUIÉNES, DETRÁS DEL ATENTADO?



Partimos de una supuesta base: que poderes establecidos no españoles están detrás de los fatídicos atentados. ¿Por qué sustentaremos el discurso que viene agarrándonos a dicha raíz? Por una razón, porque hemos leído un artículo escrito en el diario "EL ESPAÑOL" por parte del investigador, ya fallecido, Fernando Múgica Goñi, titulado "La enorme patraña del 11-M".

Intuimos (esa inteligencia humana que comparte espacio mental con el raciocinio y el instinto, y que forma parte de nuestra tesis continua) que la versión de los hechos criminales citados y expuesta por dicho periodista es la más exacta de cuantas han llegado a nuestra comprensión. Es por ello que iniciamos esta aventura en un sentido contrario a como mandan los cánones: de una síntesis intuitiva a un análisis riguroso e interminable; de hecho, cuando decidamos poner punto y final a esto seremos conscientes de que las preguntas nuestras, pero también ajenas, en relación a las inteligencias que proyectaron ese crimen de lesa humanidad, continuarán.

No podemos resistirnos a insertar de manera literal las primeras palabras del artículo aludido(1):


"Una de las personas más importantes del Gobierno de Aznar me hizo varias confidencias junto al mar. Fueron muchas horas de conversación durante dos días de verano. Hubo solo un mensaje que repitió en tres ocasiones". 
"A mí lo que siempre me ha fascinado" -me insistió- "es por qué no has tenido problemas físicos. Sigues empeñado" -se refería claro está a la investigación sobre el 11-M- "en pasar de la cascarilla. Lo que me asombra es que a tu edad sigas con esa fantasía de que vas a poder llegar más allá de la espuma de lo que pasó. Estás loco. Tú eres perfectamente consciente de que en el momento en que traspases la espuma de la realidad duras exactamente 24h".

Una lucha sin cuartel es lo que allí ocurrió, en un lugar llamado ambiente socio político español, según se infiere de la opinión de la incisiva pluma navarra. Un pacto de silencio más ("firmado" por las fuerzas políticas y otras) -¿os acordáis de la obra que lo lleva por título, de Andreas Faber-Kaiser?-. ¿Nadie pierde y todos ganan, porque la verdad auténtica queda enterrada?

¿"Era mejor eso que desvelar que agentes incontrolados de potencias extranjeras hubieran cambiado, sin nadie que se lo   impidiera, la  historia de España"?

La inteligencia de los cuerpos de seguridad del estado, no se duda, es muy valiosa y con gran poder de indagación; además, en España siempre se ha dicho (queremos pensar que con razón) que es muy eficaz. Esto viene a cuento porque F. M. habla de una serie de redes de dichas fuerzas, y queremos desglosarlas un poco mejor que como vienen en el artículo (mediante siglas):

-UCO; Unidad Central Operativa (de la Policía Judicial de la Guardia Civil española).
-UCE-1; Unidad Central Especial número 1 (en relación con amenazas terroristas a nivel interior).
-UCE-2; Unidad Central Especial número 2 (se agrega lo internacional, inmigración ilegal, tráfico de seres humanos...).
-UCII; Unidad Central de Inteligencia Interior (Cuerpo Nacional de Policía).
-UCIE; Unidad Central de Inteligencia Exterior (Cuerpo Nacional de Policía).
-UCAO; Unidad Central de Apoyo Operativo (Cuerpo Nacional de Policía).
-UDYCO; Unidades de Droga y Crimen Organizado (Cuerpo Nacional de policía).
-CNI; Centro Nacional de Inteligencia (para velar por los intereses nacionales; informa al Gobierno español y a su Presidente de cualquier amenaza, agresión potencial, etc., contra la soberanía española y otras cuestiones de vital importancia).

Con todos esos medios y personal policial especializado no es de extrañar que rápidamente se detuvieran a ciertas personas, y no solo por eso, sino porque ellas (o etarras o yihadistas), convenían como sospechosas; ¿por qué?, ¿por la tradición de lucha antiterrorista a nivel nacional, que venía de lejos?, ¿por los precedentes relacionados con el terrorismo internacional, y en la retina de todos, los Atentados del 11-S?

A medida que vas entrando en la lectura de este artículo, "te convences" de que a menudo se le explican las cosas al personal, desde los medios de comunicación de masas, prácticamente al revés. Quizá sea porque atamos cabos de otras madejas, liadas de parecida guisa. Ahora, queremos hacerte recordar el dicho "comulgar con ruedas de molino", para encuadrar en él la siguientes palabras de una subinspectora de la UCII,  "No tenemos nada contra ellos. Solo cruces de llamadas y eso sabes que es como no tener nada", en referencia a los islamistas del "piso de Leganés": un caso de la trama extraordinario para espíritus indagadores, que disfruten desentrañando bobinas enredadísimas. Lo mismo podríamos decir de otras supuestas pruebas, "las tarjetas de teléfono móvil" o "la furgoneta Kangoo".

Puedes preguntarte, imaginar, y condensar una idea, que a su vez concentra una serie de imágenes y cavilaciones en un solo nombre, "Zougam", y éste, como individuo social o insignificante anilla (una de miles de millones de personas en el globo) reduce al máximo el punto de responsabilidad terrorista, porque se le condena a 42.000 años de cárcel -es un ejemplo, porque fueron más los condenados-. 

¿Comulgar con ruedas de molino?... El problema no está en si fueron unos u otros los que perpetraron el asesinato múltiple, sino en desvelar la identidad de los cerebros que diseñaron la estrategia, el fin que para ellos justificaría los medios y los efectos con resultados equis. ¿Quiénes serían (o son) ellos?... La pregunta queda en el aire, y dicha interrogante, por sí sola, ya es una versión singular, diferente a las dos oficiales, académicas y ortodoxas, de los Atentados del 11-M. ¿O no?



(1) Fernando Múgica Goñi. La enorme patraña del 11-M. elespanol.com


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Rauvl










OTRAS VERSIONES DEL 11-M (1)




Nos gustaría conocer LA VERDAD, porque somos muy ingenuos y preguntones, y sobre todo porque somos de un país soberano (pese a la globalización), España; también por pertenecer a esta misteriosa especie, la humana (no transhumana), en relación al miserable crimen de lesa humanidad (valga la redundancia) -casi doscientos muertos y casi dos mil heridos; sin contar los perjuicios de toda índole a posteriori- llevado a cabo por ¿...? en los llamados Atentados del 11-M, o sea el once de marzo de dos mil cuatro en Madrid. No olvidamos.

Para escribir sobre este tema (Atentados del 11-M), si no se es un investigador nato, alguien que, literalmente, se juega la vida para sacar a la luz la verdad de la realidad, social, política, económica, etc., hay que ser prudente, por respeto a las víctimas, por respeto a sí mismo, por respeto a la verdad, por respeto a la opinión pública que, a nuestro modo de ver, casi siempre es guiada (somos guiados, todos, de un modo u otro), incluso manipulada, por los poderes de facto, de derecho, los mass media, etc., en su ingenuidad, y por qué no, también en su convencimiento; y por respeto a profesionales de las fuerzas de seguridad, del derecho y un largo etcétera, quienes confían en las consideraciones o juicios asentados como únicos posibles. Cada persona es libre de pensar, creer, o decidir lo que guste; por ejemplo: "sé que se me utiliza como eslabón de una gran cadena, pero lo asimilo, lo acepto, de buena o mala gana; o simplemente me creo lo que resulta de una sentencia de la Audiencia Nacional, reiterada por el Tribunal Supremo, porque está basada en lo que entiendo como pruebas e indicios de peso".

Dicho lo anterior, nos proponemos insertar, bajo título "OTRAS VERSIONES DEL 11-M", artículos, ensayos, opiniones, investigaciones, etc., incluso algunas reflexiones nuestras, que ofrezcan a quien, estando interesado en saber algo más que las afirmaciones oficiales de aquellos hechos, lea estas entradas, precisamente eso, otras versiones del 11-M, que sirvan de complemento, o de ideas paralelas, o contraposiciones..., no como juego, no como especulación gratuita, sí con respeto y sí como defensa de la dignidad, y ésta solo respira en ambientes de libertad. Estar supeditado a aceptar dos argumentos, y punto, teniendo en cuenta que uno y otro, según el que sea, benefician a dos fuerzas políticas, que sirvan para cerrar el fondo de aquella masacre, se antoja muy pobre, desde diferentes puntos de vista, intelectual, intuitiva o espiritualmente hablando. Una manera de no olvidar lo sucedido es plantearse otras tesis, que las hay y bien argumentadas. De eso se trata, de exponerlas aquí. Después, cabe la posibilidad de confrontar, unos con otros, estudios, pistas, argumentos, etc., para quedarse con algo en la mente, tal vez invariable, o quién sabe, acaso con dudas, o con preguntas sin respuesta.



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Rauvl


Universar






(Puedes leer la estructura original del poema, o la síntesis, o la esencia, o las tres construcciones)


(Estructura original) 

Escribir un poema dedicado al sueño del amor 
es dejarse llevar por la inercia universal 
o energía invisible o misterio o amor (pero en mayúsculas). 
Es decir, es el AMOR lo que impulsa a la conciencia 
a mirar hacia atrás, hacia el romanticismo de la vida. 
Soñar es Amor, porque el sueño nos sueña a nosotros: 
desaparece el raciocinio extremo, 
en beneficio de otra dimensión 
humana, universal, la intuición o sueño que nos sueña 
o libertad que nos atrapa 
(un atrapar onírico y fantástico). 
Así es el sueño amoroso, un aparte identificativo. 
No te amo por lo que eres, 
desde un punto de vista lógico, 
sino por lo que intuyo eres, 
no un ser filosófico, sí un ser existencial. 

(Síntesis) 

Escribir es "universar": amar, o romanticismo. 
Hoy el sueño ha soñado del enamorado un sueño: 
fantasía o libertad: el amor o un aparte. 
Te intuyo o existes: la belleza en ti. 

(Esencia) 

"Universar" es soñar la belleza, el amor, la libertad... 




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