"Cuando pronuncias, piensas, intuyes o escribes "Jesús", te quitas de un tirón a los demonios de encima". Para comprender bien esto, te recomendamos leer (y ver el vídeo):




"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios"

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.

SACRIFICIOS HUMANOS EN LA BIBLIA (I)







"La opinión que sigue equivale a expresar en voz alta lo que eventualmente medito, y sospecho, con las reservas pertinentes que, tal vez más adelante, me sitúen en un cambio de parecer".


Tema controvertido, donde los haya, el de los sacrificios humanos solicitados por YHWH(1) a sus siervos. ¿Hablar con cierta propiedad sobre esto requiere un estudio bíblico exhaustivo?... Es obvio que sí; de todos modos, me salto este protocolo y opino, en función de mis conocimientos actuales. Como mi tesis continua trata sobre la intuición, la lógica racional severa queda, en cierto sentido, desplazada en este intento. Tratar de llegar al fondo de este argumento "obliga" a iniciar la lectura (pausada) del Libro Prodigioso(2), en teoría siguiendo un orden natural: por el Génesis... Dios, a través del profeta se erige como creador de la Tierra y todo cuanto contiene dentro de sus márgenes. En diferentes pasajes puede leerse que Él asevera ser el dueño de este mundo, y nosotros formamos parte de él. ¿Adónde quiero llegar?... A un punto: somos creación de un Creador (valga la redundancia), y aunque sea doloroso reconocerlo, Él es nuestro Amo y Señor; penoso porque el inconsciente del humano moderno ha quedado programado, cuando menos, desde muchas generaciones pasadas; desde tiempos de la revolución copernicana (incluso antes); desde hace medio milenio aproximadamente. El hombre recoge el testigo que, en teoría, entrega el Creador; dicho de otro modo, desde que el teocentrismo cede el paso (obligado por circunstancias) al antropocentrismo. Teniendo en cuenta esas premisas, tal vez tuviéramos que admitir que toda ventaja imaginable está del lado de Dios, y que solo nos queda una actitud positiva, y una comprensión profunda: hay que resignarse a entender que hemos nacido para servirlo; sin obviar otra, negativa, la que tenemos a mano, por desgracia, en la contemporaneidad: ser esclavo del maligno, dicho también así: dejarse llevar por la corriente mundana que impera; transhumanismo, degeneración (a niveles mentales, físicos y espirituales) e inconsciencia. Quizá dos tipos de servidumbre nos espere, o somos obedientes, con condición, para evitar un futuro juicio divino, o nos abandonamos al mal sin cuestionamientos. Lo que subyace de la primera proposición son, Justicia y Amor, diferentes a una comprensión racional humana, pero asimilables por otra de nuestras inteligencias, la intuición.

Otra cuestión clave versa sobre aquella prohibición edénica, la del alcanzar el fruto del "Árbol del conocimiento del bien y del mal". ¿Podríamos entender cavalmente cómo piensa Dios?... Barrunto que no es posible atrapar una idea que se corresponda con una verdad absoluta; en cambio, haciendo uso de la intuición podríamos acercarnos a un indicio de verdad: que Dios intuye el futuro de la humanidad; por ejemplo, vislumbró que Eva caería en la tentación de coger la fruta maldita, y arrastrar a Adán a cometer el mismo error. Ser consciente de esa conjetura nos facilita una tarea mental: aceptar de buena gana que Él pusiera a prueba a dos seres humanos diseñados por su naturaleza creadora. Lo que sigue de esto es comprender que El Gran Libro, narrador de nuestra historia como especie (pasado, presente y futuro) ha sido escrito, por inducción gloriosa, a partir de la Intuición divina. Tras lo dicho, es más fácil digerir todo lo relacionado con los sacrificios humanos demandados por Dios, no por vicio, no por maldad pura, sino por Amor y Justicia. Ahora trataré de aclarar varios fondos. Uno; en un nivel más alto, cuantitativamente hablando, que el que abarca nuestra comprensión del sentimiento amor estaría el Amor (con mayúscula inicial, el divino); y que Éste enlazaría con Justicia, más allá de nuestra idea "justicia", y Aquélla no podría ser, así lo infiero, interpretada por nuestra racionalidad esencial y sí por la intuición. Dos. YHWH ha intuido, intuye e intuirá, el comportamiento humano, en conjunto e individual, por haber creado a una criatura (el ser humano) capaz de regirse a sí mismo con relativas libertad y determinación, y ellas "no pueden, en cierto grado, ser alteradas por Él" -lo entrecomillamos un poco por lógica, otro poco por presunción, y también por ignorancia-; pero sí por las circunstancias, sociales, políticas, económicas, intelectuales, científicas, culturales, religiosas... Es decir, no conoce la última decisión humana, por ello, a lo largo del tiempo, cambia de estrategias, de Ley mosaica a venida de Cristo, Propiciación, Apocalipsis...

Finalizo sin obviar más hipótesis, desde puntos de vista lógicos, argumentativos y teórico-analíticos. Primera. ¿Dios ha sido siempre consciente de la trayectoria humana y de su paso progresivo, hacia una "perfección", de este a otros mundos, físicos o espirituales?... Segunda. ¿La historia de la humanidad es cíclica? -aconsejo la lectura de la trilogía escrita por Ibn Asad, "La Danza Final de Kali"; "La Rueda de los Cuatro Brazos"; y "El Hijo del León"(3).          




(1) YHWH (Tetragrámaton), pronunciado habitualmente, Yahvé ("yo soy el que soy"), y en las Biblias de corte cristiano evangélico, no católico romano, se refieren a Él con el nombre Jehová (una derivación de YHWH y Adonai). Me remito a Éxodo 3 (Llamamiento de Moisés) -Biblia Reina Valera, 1960-, y en especial al versículo 15; "Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová,(4) el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros, Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos".

(2) El Libro Prodigioso, otra manera de nombrar La Biblia.

(3) De Ibn Asad y su obra hay mucha información en la Red. No obstante, puedes enlazar en nuestro sitio: Ibn Asad.

(4) "El nombre Jehová representa el nombre divino YHWH que aquí se relaciona con el verbo hayah, ser".




EL SUFRIMIENTO ESPIRITUAL DE JESÚS






Lo más llamativo de Jesús quizás no sean sus milagros, ni alguno de sus mensajes, por ejemplo "Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros" (Primera epístola universal de San Juan Apostol; 4-12)(1); sino su sufrimiento increíble en la Cruz, no el físico, o no tanto, pero sí el espiritual.

A pesar de ciertas dudas, propias de quien, buscando a Dios, no se afianza al cien por cien en la fe cristiana, entre otros motivos por su naturaleza imperfecta -aspiro a una fe más, incluso mucho más, sólida o contundente-, intuyo que Jesús forma parte intrínseca de Dios, junto al Espíritu Santo. Dicho esto, desde mi perspectiva humana, frente a la Suya (divina) reconozco mis limitaciones mentales para la comprensión exacta de lo sentido por Él en su Calvario. En todo caso, puedo imaginar que su dolor fue más extraordinario que lo pensable, y tal vez que lo potencialmente pensable. Si Dios ha sufrido lo indecible, como segunda estrategia tras la ley mosaica, desdoblado en ser humano, para ofrecernos la oportunidad de creer en la Propiciación(2), qué menos que agradecerle el gran detalle..., ¿cómo?... La única manera a mi juicio es hacer nuestro, en cierto modo, su padecimiento.

El primer paso para esta comprensión radicaría en tomar conciencia de que somos seres espirituales -"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza [...]"; Génesis, 1-26-. Sin esta premisa, se intuye, no sería práctico pasar al segundo paso: comprender que el Amor Divino estaría más cerca de un Acto de Justicia, que de otro bondadoso con tintes de entendimiento mundano, laxo, inestable, o emocional extremo. Tercer avance: los grandes, si son muy graves, males del alma, según mi criterio, atormentan más que los del cuerpo; esta idea podría ser de importancia capital en este argumento. Cuarto: Jesús durante un tiempo fue apartado de su naturaleza gloriosa; tras enfocar en la retina mental la separación fortuita de un hijo y su madre, y barruntar un drama de lo más serio, así la angustia espiritual padecida por el Mesías... Damos un paso más con la imaginación intuitiva, a ver si somos capaces de acercarnos a la penetración de lo que pudiese entenderse como sufrimiento divino. Sospechamos que, sin este requisito, los anteriores pasos se darían en falso, y el círculo del discernimiento no se cerraría al completo.




La Biblia. Reina Valera 1960. Sociedad Bíblica de España, 2000.

2 Nikos Ricoy. Vídeo explicativo titulado "El Pasaje más Importante de la Biblia", donde habla de la Propiciación en un contexto idóneo. 


   

BUSCANDO A DIOS ME ENCONTRÉ CON ESTO -2-







Me llama la atención que un profeta del Antiguo Testamento (Isaías) deje escrito lo que vendrá más adelante con tal "detalle" que sorprende. Veamos-en negrita lo que entiendo más relevante-:




Isaías 52


Dios librará del cautiverio a Sion


1Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo.
2Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.
3Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados.
4Porque así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón.
5Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.
6Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente.
7¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!
8¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sion.
9Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.
10Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.
11Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda, salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.
12Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.

Sufrimientos del Siervo de Jehová


13He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.
14Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,
15así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.


Isaías 53


1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

9Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
12Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.




A falta de la corrección de algún exégeta, yo diría que Isaías profetiza, unos setecientos años antes, sobre Jesús.

A favor:

EL MESÍAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
A LA LUZ DE LOS ESCRITOS RABÍNICOS

ISAÍAS 53: EL MISTERIO DEL MESÍAS




Fuente: La Biblia. Reina Valera 1960. Sociedad Bíblica de España, 2000.



BUSCANDO A DIOS ME ENCONTRÉ CON ESTO -1-






Resalto con palabras en negrita, etc., lo que más me ha llamado la atención de esos capítulos 38-41 del Libro de Job, teniendo en cuenta mis preguntas sobre la existencia de Dios, y sobre una inquisición que sobresale: ¿Quién es Dios?



Libro de Job 


38

Jehová convence a Job de su ignorancia


1Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
2¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría?
3Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás.
4¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.

5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel?

6¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular,

7Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?

8¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno,

9Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad,


10Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo,

11Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?


12¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar,

13Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos?

14Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura;
15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado.

16¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?

17¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte?


18¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.

19¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas,
20Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa?

21¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días.
22¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo,
23Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?

24¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra?

25¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos,
26Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre,
27Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba?


28¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío?

29¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
30Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo.
31¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?


32¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?

33¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas?
35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí?

36¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia?

37¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,

38Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros?
39¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos,
40Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar?
41¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?



39


1¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?

2¿Contaste tú los meses de su preñez, Y sabes el tiempo cuando han de parir?
3Se encorvan, hacen salir sus hijos, Pasan sus dolores.
4Sus hijos se fortalecen, crecen con el pasto; Salen, y no vuelven a ellas.
5¿Quién echó libre al asno montés, Y quién soltó sus ataduras?
6Al cual yo puse casa en la soledad, Y sus moradas en lugares estériles.
7Se burla de la multitud de la ciudad; No oye las voces del arriero.
8Lo oculto de los montes es su pasto, Y anda buscando toda cosa verde.
9¿Querrá el búfalo servirte a ti, O quedar en tu pesebre?
10¿Atarás tú al búfalo con coyunda para el surco? ¿Labrará los valles en pos de ti?
11¿Confiarás tú en él, por ser grande su fuerza, Y le fiarás tu labor?
12¿Fiarás de él para que recoja tu semilla, Y la junte en tu era?
13¿Diste tú hermosas alas al pavo real, o alas y plumas al avestruz?
14El cual desampara en la tierra sus huevos, Y sobre el polvo los calienta,
15Y olvida que el pie los puede pisar, Y que puede quebrarlos la bestia del campo.
16Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos, No temiendo que su trabajo haya sido en vano;
17Porque le privó Dios de sabiduría, Y no le dio inteligencia.
18Luego que se levanta en alto, Se burla del caballo y de su jinete.
19¿Diste tú al caballo la fuerza? ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?
20¿Le intimidarás tú como a langosta? El resoplido de su nariz es formidable.
21Escarba la tierra, se alegra en su fuerza, Sale al encuentro de las armas;
22Hace burla del espanto, y no teme, Ni vuelve el rostro delante de la espada.
23Contra él suenan la aljaba, El hierro de la lanza y de la jabalina;
24Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, Sin importarle el sonido de la trompeta;
25Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla, El grito de los capitanes, y el vocerío.
26¿Vuela el gavilán por tu sabiduría, Y extiende hacia el sur sus alas?
27¿Se remonta el águila por tu mandamiento, Y pone en alto su nido?
28Ella habita y mora en la peña, En la cumbre del peñasco y de la roca.
29Desde allí acecha la presa; Sus ojos observan de muy lejos.
30Sus polluelos chupan la sangre; Y donde hubiere cadáveres, allí está ella.



40

1Además respondió Jehová a Job, y dijo:
2¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto.
3Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
4He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.
5Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar. Manifestaciones del poder de Dios
6Respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:
7Cíñete ahora como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me responderás.
8¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?
9¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Y truenas con voz como la suya?
10Adórnate ahora de majestad y de alteza, Y vístete de honra y de hermosura.
11Derrama el ardor de tu ira; Mira a todo altivo, y abátelo.
12Mira a todo soberbio, y humíllalo, Y quebranta a los impíos en su sitio.
13Encúbrelos a todos en el polvo, Encierra sus rostros en la oscuridad;
14Y yo también te confesaré Que podrá salvarte tu diestra.

15He aquí ahora behemot(1), el cual hice como a ti; Hierba come como buey.

16He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, Y su vigor en los músculos de su vientre.

17Su cola mueve como un cedro, Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
18Sus huesos son fuertes como bronce, Y sus miembros como barras de hierro.


19El es el principio de los caminos de DiosEl que lo hizo, puede hacer que su espada a él se acerque.

20Ciertamente los montes producen hierba para él; Y toda bestia del campo retoza allá.
21Se echará debajo de las sombras, En lo oculto de las cañas y de los lugares húmedos.
22Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; Los sauces del arroyo lo rodean.
23He aquí, sale de madre el río, pero él no se inmuta; Tranquilo está, aunque todo un Jordán se estrelle contra su boca.
24¿Lo tomará alguno cuando está vigilante, Y horadará su nariz?


41



1¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo, O con cuerda que le eches en su lengua?

2¿Pondrás tú soga en sus narices, Y horadarás con garfio su quijada?


3¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿Te hablará él lisonjas?

4¿Hará pacto contigo Para que lo tomes por siervo perpetuo?
5¿Jugarás con él como con pájaro, O lo atarás para tus niñas?
6¿Harán de él banquete los compañeros? ¿Lo repartirán entre los mercaderes?
7¿Cortarás tú con cuchillo su piel, O con arpón de pescadores su cabeza?
8Pon tu mano sobre él; Te acordarás de la batalla, y nunca más volverás.
9He aquí que la esperanza acerca de él será burlada, Porque aun a su sola vista se desmayarán.
10Nadie hay tan osado que lo despierte

¿Quién, pues, podrá estar delante de mí?

11¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.

12No guardaré silencio sobre sus miembros, Ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición.

13¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se acercará a él con su freno doble?

14¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Las hileras de sus dientes espantan.

15La gloria de su vestido son escudos fuertes, Cerrados entre sí estrechamente.
16El uno se junta con el otro, Que viento no entra entre ellos.
17Pegado está el uno con el otro; Están trabados entre sí, que no se pueden apartar.
18Con sus estornudos enciende lumbre, Y sus ojos son como los párpados del alba.

19De su boca salen hachones de fuego; Centellas de fuego proceden.

20De sus narices sale humo, Como de una olla o caldero que hierve.
21Su aliento enciende los carbones, Y de su boca sale llama.

22En su cerviz está la fuerza, Y delante de él se esparce el desaliento.
23Las partes más flojas de su carne están endurecidas; Están en él firmes, y no se mueven.
24Su corazón es firme como una piedra, Y fuerte como la muela de abajo.
25De su grandeza tienen temor los fuertes, Y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.

26Cuando alguno lo alcanzare, Ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.

27Estima como paja el hierro, Y el bronce como leño podrido.
28Saeta no le hace huir; Las piedras de honda le son como paja.

29Tiene toda arma por hojarasca, Y del blandir de la jabalina se burla.
30Por debajo tiene agudas conchas; Imprime su agudez en el suelo.
31Hace hervir como una olla el mar profundo, Y lo vuelve como una olla de ungüento.
32En pos de sí hace resplandecer la senda, Que parece que el abismo es cano.
33No hay sobre la tierra quien se le parezca; Animal hecho exento de temor.
34Menosprecia toda cosa altaEs rey sobre todos los soberbios.





(Seguimos con la búsqueda)



Fuente: 

Biblia. Reina Valera 1960. Sociedad Bíblica de España, 2000.


(1) Behemot: ¿un monstruo mitológico?, ¿un dragón?, ¿algún animal similar al cocodrilo?, ¿una definición simbólica de otro ser?, ¿otra cara de Dios?