Sentencia:


"¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?" (Lucas 6:39).

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam... Frente a nuevos planes (o no tan nuevos) mundiales -dicho a las claras: globalización-: países, naciones, culturas, variedad, soberanías y LIBERTAD -lo que "ellos" no están dispuestos a entregarnos por nada del mundo, para no perder su maldito poder o posesión de la humanidad.


COLABORACIÓN MUTUA

En esta nueva etapa del sitio... podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), de realismo fantástico, heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.

CENSURA -Ana Muela Sopeña-



La vida se desborda en las mareas 
que nos inundan siempre con sus ritos 
y abandonamos todos nuestros mitos 
en aras de cumplir las mil tareas. 

La belleza de un reino imaginado 
se censura por almas maquiavélicas 
que adquieren el control con fuerzas bélicas 
y arrojan a otro mundo lo soñado. 

Nos prohíben la luz de la utopía 
para así convertirnos en robots 
y manejar sin trabas nuestras mentes. 

Nos hacen transitar por una vía 
mientras nos van marcando con los bots 
por unos aliens grises tan dementes. 







Remitimos al lector a una serie de poemas de tinte social (y algo más) de A. M. Sopeña:

LABERINTO DE LLUVIA




Con la autorización de Ana Muela Sopeña








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