"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios".

¡Nos vemos en rumble: raowll!

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Andorra, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Filipinas, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Omán, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Región desconocida, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Si deseas aportar comentarios e ideas, no dudes en escribirnos: raowl@live.com

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si a temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.

Lo que está delante de la cara



    Escribimos este experimento -nos viene a la memoria lo de "experimentos con gaseosa", pero tenemos que reconocer que nos gusta experimentar: jugar, en definitiva- sin reparos. ¿Hay mayor placer en esta vida que retozar? No nos marcamos límites, ni en extensión ni en temas. Tampoco tiene por qué haber relación inmediata entre uno y otro juego (elemento esencial de este ensayo; se hablará sobre variados tipos de juego: comunes, insólitos, etc.). Cada palabra o frase que esté subrayada, significará un juego exacto. Los juegos primordiales se indicarán escritos en negrita.  Nuestra tesis habitual versa sobre la individualidad, que guarda relación estrecha con lo intuitivo en el hombre, y con ello nos dejamos llevar. Todo en la vida es jugar, incluso cuando piensas que no juegas, juegas, al juego de auto convencerte de que no juegas. Este asunto, el de escribir diferentes actuaciones o caretas del ser humano, se dirige hacia lugares, no sabemos cuán lejanos... Antes de seguir dejamos claro que no hay crítica ni explícita ni lo contrario a la hora de analizar ideas y comportamientos ajenos. El propósito principal es el de analizar y reflexionar sobre la naturaleza humana, lo cual no es obstáculo para que, cuando lo creamos conveniente, reprobemos algunos en concreto o según contexto, y con ello también nos critiquemos a nosotros mismos...  

    ¿Llevar colgado de una oreja un arito puede comprenderse como un juego?, ¿el de ofrecer una imagen determinada? En ese caso, todos lo hacemos en variedad sinnúmero, comunicamos un modo de ser, de pensar, de escribir, de leer, de vestir, tratando de fijar una personalidad única, intransferible, pero ocurre que las piezas elegidas para la construcción de nuestro mecano son tomadas del escaparate social. Hay creatividad, pero restringida. Me sirvo (pagando, claro está, en un orbe coercitivo de oferta y demanda) de aros, pantalones, perfumes, camisas, automóviles, estilos literarios cuando escribo o cuando leo (si no estás estudiando, porque entonces no eliges, ya elige el sistema educativo por ti, y el Sistema general por él). El dinero es uno de los dioses adorados, no tanto la moneda, cuanto lo que significa. Un pendiente, con aro, estrella, media luna, perla, etc., forma parte del vestuario personal, del personaje. Así pues, ya tenemos el primer modelo principal: "la máscara". Hay tantas, que no sabemos por dónde empezar. Por ejemplo, "conductor de autobús". Es una actividad laboral como otra cualquiera: la persona, con el tiempo y la costumbre llega a identificarse con la figura que representa; al mismo tiempo es una individualidad o esencia humana. Seguimos en el transporte colectivo y nos fijamos ahora en un pasajero. Puede ser hablador, silencioso, tímido, sonriente, etc., y su tendencia será la de jugar a "lo que es" en el interior del bus, incluso en sus cercanías. Entendido de otro modo: mantendrá la coherencia de comportarse siempre igual, aunque no lo consiga en contadas ocasiones -es posible que en otros ambientes su conducta cambie, y tal vez radicalmente-... Este individuo, que espera en la parada los mismos días de la semana y a las mismas horas, a la vez que es viajero de autocar, es viandante. Quizá se sienta más seguro andando por la acera de las calles que subido en el ómnibus, o viceversa. Dependiendo de ello, puede jugar a unas cosas o a otras. Imaginemos... Dentro del coche tiende a utilizar un (su) teléfono móvil y con ello se distrae; en plena calle practica: "el placer" de "hacer pitos", con las manos extendidas ligeramente, mientras se camina (manía: otra manera de verlo). Dicho esto, entendemos que somos un envoltorio integral, que cuando jugamos, disponemos potencialmente de muchas máscaras, éstas a su vez guardan en su interior capas o sub-máscaras: las usamos en función de estados de ánimo, conscientes o inconscientes; de inquietudes; de coyunturas... Son juegos de improvisación, pues jugar es actuar: la naturalidad de la vida.

      Interpretar es otra guisa de deleite. Se puede hacer con perspectivas académicas. Un profesor suele hacerlo desde su púlpito de maestro. No solo explica los detalles específicos referentes a una materia, sino que juega al juego de mostrar unas directrices de comportamiento social a sus alumnos: interpreta el mundo, porque no solo hay antifaces externos, sino también estéticas intelectuales, ideales propios de la persona (lo que está delante de la cara). Si a un actor le substraes, en el camerino, sus características propias del ser que es, en el escenario se convierte en un autómata. Por tanto, que un educador se muestre personaje e individualidad al unísono es lo deseable. Expondrá en el discurso de cada día diferentes capas o mascarillas: enfrentadas a un auditorio o multitud de caperuzas, atentas y dispuestas a desenmascarar al instructor y toda su complejidad.    

     El título de esta tentativa es: "Vivir es jugar, y si no juegas, mueres". Del mismo modo que la carta del tarot, "la Muerte", no se suele entender como representación literal, tampoco aquí. Es una síntesis metafórica, un circunloquio incluso, una bocanada de aire gélido en un instante imprevisto: una opción en "el juego".  


poessía

TEORÍA ELECTROMAGNÉTICA DEL SOL FRÍO. Isaías Araujo




     Hemos llegado a esta teoría sorprendente (no es la única en este documento, son muchas). No somos de ciencias, sino de letras, pero es tan increíble lo que a continuación se puede leer, que nos ha parecido muy interesante compartirlo. Este sitio está abierto a hipótesis e ideas disidentes y heterodoxas, y ésta sin duda lo es, "Teoría Electromagnética del Sol Frío", desarrollada por el ingeniero salvadoreño Isaías Araujo, quien la explicó, como Delegado de El Salvador, en la "Conferencia Oceanográfica Ibero-Americana", en España, en abril de 1935.

     Habría que tener en cuenta que este científico teoriza e investiga en la primera mitad del siglo XX, y que tal vez algunas de sus especulaciones ya estén resueltas o actualizadas, en el sentido que él proponía. Ni entramos ni salimos en las cuestiones siguientes.



I
ENUMERACION DE LOS PRINCIPALES DESCUBRIMIENTOS NATURALES MENCIONADOS EN ESTE TRABAJO Y DE ALGUNAS HIPOTÉSIS FORMULADAS
1.- El presente trabajo, puesto en cosideración de los hombres de ciencia de todos los países, contiene, en primer lugar, el deseo de acelerar el paso lento de las Ciencias naturales, es decir, la Astronomía, la Geometría del espacio electromágnetico, la Geología, la Física, la Química, el Electromagnetismo, la aviación electromagnética en los espacios interplanetarios, otras ciencias y otros descubrimientos, asi como el desarrollo indistrial; todo los cual hará ver con más amplitud los horizontes comemplados por la Humanidad.
2.- Este trabajo es para mi una convicción, basado en hechos cientificos, experimentos y descubrimientos ya comprobados. Laas hipótesis fomuladas han sido imparciales a mis propósitos, y de ninguna manera descansando sobre intereses personales. No es extraño que algunos errores pudieran existir en este trabajo, el cual es producto experimental y de observaciones efectuadas en quince años; pero las exigencias de aquellas personas que han aceptado esta teoría me han obligado a darla pronto a la publicidad.
Tales hipótesis están escritas en forma de razonamientos afirmativos, abrigados con la seguridad de que tienen comprobación científica por medio de la observación y de la experimentación.
3.- No obstante la deuda de la Humanidad hacia los insignes sabios sir Isaac Newton, el marqués Pedro Simón Laplace y otros, y no obstante mi personal respeto a la memoria de aquellos insignes sabios, me veo obligado a afirmar lo siguiente:
4.- La Ley de Gravitación Universal de Newton y la Teoría de Laplace sobre el origen de la Tierra y del Sistema Solar son inconsistentes o, mejor dicho, son falsas.

Escaleras de caracol



       Madrid se adormece bajo un cielo fantasmagórico. De paleta compuesta por amarillos, de erupciones solares y azafrán. Por naranjas, de gato persa y corteza anaranjada, y por grises, de cemento y ballena. Esta ciudad es una constelación de estrellas, medias lunas y almenas irregulares. Cae, a la diestra, pero los bloques resisten, pegados a la tierra. Ésta respira a la altura de los campos y las montañas, y su sangre le circula a través de ríos subterráneos. Aquélla, a base de alcantarillas inspira, y su corazón late, sístole y diástole, mediante ciegos drenes. 

       Sentada en una pila de cuatro sacos de yeso observa el atardecer madrileño de un mes de mayo, en el epicentro primaveral. Si sus nalgas se acuestan sobre esos aditivos, su columna vertebral descansa sobre los almohadones carnosos. Lucía medita. Juega con sus pies, restregando las suelas de sus zapatos sobre un suelo de arena y arcilla. Dibuja figuras helicoidales y piensa en escaleras de caracol. Había llegado hasta allí, cansada, buscándolo. Ahora mira a su alrededor y todo son materiales y estructuras de la construcción. Recuerda las conversaciones de su padre y su hermano. Ambos son albañiles, su oficio familiar. Ya es tarde, pero no puede volver sin él. Frente a sí, la gran colmena se apaga, lentamente, como sus esperanzas. Las abejas fantasma lucen como boquillas, sobre aristas metálicas. Un leve viento del sur zumba, y una cornisa desprende partículas de limo. Se decidió a entrar en la obra. Como testigos, las estrellas, y los ojos o lumbres semi apagadas de fantásticos zánganos y obreras. Muros, pasarelas, plumas, rampas y herramientas tiradas, se vislumbraban por el blanco cisne de una luna de circunferencia perfecta. Sobre una barandilla, en la terraza del primer piso, yacía. Lo llamó, desconsolada, aunque apenas pudo articular palabra. Él, firme, estático. Ella, subió rápidamente por las escaleras diáfanas y atravesó el vano de una puerta. De nuevo, pronunció su nombre, pero ni se inmutó. Deslizó la húmeda palma de su mano derecha por encima del lomo de su gato... Sentada en la misma pila de cuatro sacos de yeso acechaba en la oscuridad. Unos pasos repicaban in crescendo. Se acercaron hasta ella, hasta una distancia prudencial. Alguien chistó, siseó, murmuró. Incluso articuló palabra: -¡Lucía?..., pero no obtuvo respuesta. Se acercó más, hasta el punto de rozar, con timidez absoluta, el hombro de la chica...

       Ha transcurrido un año después de aquello. No soy capaz de pasar por esa calle. Tengo miedo de volver a la memoria del tiempo bucle, el que expira las vidas.





Bastets

Las Naciones Unidas y Palestina I -Georges Zade- (4ª entrega)


PALESTINA Y LA DESINFORMACIÓN

Georges Zade

(4ª entrega)

Las Naciones Unidas y Palestina
I

Para resolver un problema, debemos conocer su origen. Y mientras no conozcamos bien los orígenes del llamado "Conflicto del Medio Oriente", jamás podremos aportar ideas para su solución, o siquiera saber si una idea nos conducirá, realmente, a una paz justa y duradera. Muchas ideas se han lanzado para llevar la paz al Medio Oriente. Muchos planes se han trazado con éste fin, pero la pregunta de siempre es si se basaron en hechos o en deseos. Hasta ahora lo que hemos visto son propuestas basadas en intereses, por ende no podían conducir a algo positivo. Tampoco se puede esperar un resultado positivo teniendo como base, sólo, el deseo de llevar la paz.

Si la meta de la comunidad internacional es llevar la paz a ésa región, lo primero que debe hacer es una autocrítica sobre su conducta a lo largo de todos los años que lleva el conflicto, luego se podrá llegar a discutir, con realismo, las soluciones. Porque consideramos que sí existen soluciones justas, sólo falta la voluntad de los que, se supone, dirigen el mundo, o, por lo menos, que reglamentan las relaciones entre los estados, entre los pueblos, entre las naciones .... deben tomar la decisión definitiva de dejar los prejuicios y las discriminaciones, y pensar en el bien común. Dicho de otra forma, no hacer al otro lo que no quiero que me hagan a mí.
No consideramos necesario ir muy atrás en la historia para visualizar los acontecimientos en su justa dimensión. Dentro de éste contexto, vamos a relatar un poco lo acontecido desde comienzos del siglo XX.

En 1916, Francia, representada por Charles Georges Picot, y Gran Bretaña, por Mark Sykes, llegaron a un acuerdo secreto para el reparto de las posesiones turcas en el Medio Oriente, una vez finalizada la Primera Guerra Mundial (Ver Anexo 2). El acuerdo lleva el nombre de sus autores, "Acuerdo Sykes-Picot". En éste acuerdo tambien incluía a Rusia que buscaba cumplir con un viejo sueño de una entrada al Mar Mediterráneo, a través del estrecho de los Dardanelos. Cuando llegan los Bolcheviques al poder, en Rusia, firman un tratado de paz con Alemania, en 1918, (Brest-Litovsk). Al firmarse éste acuerdo, los británicos y los franceses, se sintieron liberados del compromiso con Rusia. Vale la pena mencionar que al llegar los bolvechiques al poder, sacaron a la luz pública documentos y tratados secretos de la época Zarista, entre los cuales se encontraba el Acuerdo Sykes-Picot.

Mientras finalizaban el acuerdo, los británicos buscaron ganarse el apoyo de diversas fuerzas árabes para que organizaran una rebelión contra los otomanos, prometiéndoles independencia y gobierno propio después de la guerra, para un Estado Arabe unificado, en todo el territorio liberado de los otomanos, desde Siria hasta Yemen. Claro que Gran Bretaña no tenía intención de cumplir con dicha promesa puesto que contradecía el Acuerdo Sykes-Picot.

Esto condujo a que Siria, Irak, Líbano, Jordania y Palestina, hasta entonces en manos turcas, fueran divididos en áreas administradas por británicos (Iraq y Jordania) y franceses (Siria y Libano). Palestina quedó algo indefinida. Que luego llevó a la división de la región en los estados como los conocemos hoy, aunque con la salvedad que Palestina sigue siendo indefinida.

Arthur James Balfour, Primer Ministro de Gran Bretaña, 1902-1905 y luego ocupó el cargo de Secretario de Asuntos Exteriores, 1916-1919. Se hizo famoso a través de la tristemente célebre "Declaración Balfour", que no era más que una carta dirigida a Lord Rothschild, el 02 de Noviembre de 1917, con el fin de lograr el apoyo de la comunidad Judía en la Primera Guerra Mundial. Dicha carta fué publicada en el Times, de Londres, una semana después. (Lord Edmond James Rothschild, era presidente de la Federación Sionista de Gran Bretaña).
2 de noviembre de 1917


Estimado Lord Rothschild:

Inteligencia espiral



       "Si pienso, no es que exista, porque las cosas también existen, sino que tengo la impresión de ser humano: lo que se resiste a ser cosa".


    Si una entidad humana no solo es un cuerpo, la mujer que tengo a mi derecha se comunica conmigo a través de la intuición (Yin) (1) -nos hacemos mutua compañía silenciosa-, si es que ésta estuviera en el interior del cuerpo físico humano. ¿Por qué? Porque ella me vio entrar en el vagón del tren, y tal vez sus ojos informaron a... (no se sabe a qué o quién) ¿A su intuición? Si decimos "a su..." y "tal vez", lo podríamos preguntar así: ¿somos Yin y Yang (la razón), pero también algo más? Ese "algo más" no queda ahí, porque, si nos hemos planteado que "algo" le comunica a los "mellizos" mi entrada en escena, entonces, otra parte de mí mismo se encontraría en otro dominio; además, que "yo" (lo entrecomillamos porque, después de estas elucubraciones y otras, ya no estamos seguros del significado que pueda encerrar) me pregunte ahora estas cuestiones alberga la posibilidad de otra dimensión, más lejana o más próxima (por aquello de la expansión universal y la contracción, hacia lo más pequeño). 

    Hay más hipótesis: que la mente humana desarrolle una inteligencia cíclica. Por ejemplo, observamos un hecho; que yo entre al abrirse las puertas mecánicas y alguien me vea (es uno de los sentidos físicos): Yin y Yang valoran la circunstancia. Después, dos opciones. A; la razón informa a la intuición, o viceversa. B; ambas llegan a alguna conclusión, de manera independiente, y pueden coincidir en el juicio, o no. C; ¿una tercera conciencia, por así decirlo, ha analizado, o analiza, no solo mi acto de presencia, sino las reflexiones y conclusiones a las que llegan Yin y Yang, más o menos instantáneas, más o menos sopesadas, desde otra dimensión, desconocida o inexplicable? El último paso sería: vuelta a empezar (desde los sentidos físicos). Se iniciaría así un ciclo nuevo porque la realidad la vivimos fraccionada en momentos y experiencias; como no queremos perdernos detalle de ninguno de ellos, cerramos fase e iniciamos fase. ¿Toda esta complicación mental es necesaria? Quizá, tal y como está estructurado el sistema, no (alguno diría: ni recomendable), pues parece que el mundo gira y nosotros con él; nos arrastra; es una maquinaria engrasada y milenaria: nosotros, piezas que la engranan, conforman, crean, en un proceso lento pero imparable somos criaturas mitad humana, mitad cosa automatizada. Vicente Aleixandre (2) "estaba contento cuando montaba un caballo de veras, ya que los estribos hechos de hierro aprietan los vientres desnudados". Según él, "todo quiere ser más". Además de que "cada cosa debe estar en su sito, y a él le gusta dormir en un dado". ¿Nos alejamos de la autenticidad humana para conseguir la de las cosas?

     La mentalidad lógica es práctica; si se plantea algo es con un fin. La intuición no se hace preguntas, actúa de manera súbita, cuando es preciso, y vuelve a su origen: el silencio, el vacío: el misterio. Entonces, ¿qué otra trascendencia (humana, suprahumana, divina...) examina estas dos inteligencias?, ¿Yang, que todo lo disecciona?, ¿Yin, que dirige, desde más allá del umbral racional, a la propia razón, y ésta actúa como subordinada de aquélla?... ¿Mantenemos un diálogo constante (Yang, por un lado, Yin por otro; al unísono, alternativamente, o por separado) con esa otra cualidad humana oculta, y esperamos respuestas? ¿Se trataría de la denominada por nosotros "Individualidad"? A pesar de haber reflexionado sobre ello, seguimos sin saber a ciencia cierta qué se esconde, si es que algo se escondiese, tras dicha idea. Siempre estamos con la duda a cuestas, aunque... las preguntas son más excitantes que las respuestas.      






(1) Según Lao Tsé, en su obra "Tao Te Ching", todo ser vivo está compuesto por dos pares de opuestos, yin y yang, y a la energía que los sustenta la llama "Chi". Nosotros hacemos uso de estos términos en un sentido metafórico.

(2) Vicente Aleixandre. "La Destrucción o el Amor". Poema 'Cada cosa, cada cosa'. Editorial tagus, 2006.





poessía

Soledad y libros



      La soledad "es algo" que no tiene compañía; la busca, en soledad. Un bolígrafo BIC encapuchado de azul es una cosa solitaria, que busca acompañante: puede saberse porque sobre la mesa hay uno que apunta con su bolita fina hacia el ratón (que ansía la palma de una mano): ésta escudriña con el dedo índice la ruedecita que sitúa la "I" en la pantalla: algo, de color determinado, habitualmente blanca. Puede estar apagada o ardorosa; si lo último, se convierte en la señora Espera: a que la platiques tus secretos (en la intimidad o a voces). La página de un cuaderno de notas es una esperanza. Cuando escribes sobre ella, revelas dos tipos de secreto; uno, el que dictas a la hoja (necesitas comunicarte); el otro, el que vuelve a tu mente, porque lo lees (auto-comunicación). El boli, el mouse y el monitor son cosas solitarias. En cambio, la escritura es a la soledad lo que el todo a la nada.

     Un libro es un objeto desolado, cuanto más impoluto, más desierto. Me gusta escribir todo tipo de notas y apuntes en el interior de un libro. Con un libro se flirtea: es pasivo, complemento de la actividad de las manos (los virtuales nunca podrán igualar el magnetismo de la obra en papel). Hay libros "niño", libros "adolescente"..., "adulto", "maduro" y "anciano" (también, libros "muerto"; por ejemplo, los quemados en la mítica Biblioteca de Alejandría; incluso libros "fantasma": los que nunca se han escrito). El libro se alimenta de bacterias, de manchas de aceite, de saliva y de tinta, de miradas (condensadas, o indiscretas), de lecturas en voz alta, de críticas y de alabanzas, de pétalos de rosa roja y de aspirar su interior. Los libros son, en cierta medida, como los individuos sociales, porque hay clases: indigentes, obreros, burgueses, nobles y reyes. También se parecen a nosotros, pero a la inversa: cuanto más se repite un ejemplar (copias de sí mismo, imitaciones), más elevado es su rango. A veces, un libro inédito y manuscrito, pasa desapercibido totalmente, y cuando la erosión del tiempo casi lo ha destruido, alguien lo descubre y lo inmortaliza. Hay libros que pasan de mano en mano y son deshojados, descuartizados (es otra manera de mostrarles afecto), pero no mueren del todo, por aquello del Principio de conservación: "la energía ni se crea ni se destruye", y una sola página puede contener enigmas milenarios. 

   La soledad en el ser humano es algo que tiene compañía (*) : la otra soledad.



(*) La compañía de la contradicción.


poessía

Las cosas



    Los quejidos del tren señalan que el tiempo no espera a nadie. El gran gusano llega, recoge su carga, ruge y se aleja. El agujero negro del túnel nos devora, y luego nos regurgita, a cada uno en su galaxia. En el mundo de las cosas cada persona es cosa, ¿qué diferencia hay entre un banco metropolitano horadado metálico de color níquel, un pañuelo usado blanco de papel tirado en el suelo, y un hombre plantado, como un árbol recién talado, en los márgenes de un andén?... Las cosas vociferan: "próxima parada, Jardines de América". Truenan: un Boeing 777 al despegar del Aeropuerto Madrid-Barajas. También piensan: la escultura "El pensador" de Rodin... Ella, con su mano izquierda acaricia la línea donde confluyen las dos páginas del libro que sostiene con la diestra. Su dedo anular es poseído por un anillo de canica niquelada y pulida del tamaño de un gran guisante. Es una bola de cristal y en su interior está el mundo, el mundo de las cosas. Por ejemplo, lo que circunda. Los dedos son los hijos de las manos, cosas. Aquéllas, a veces descansan, sobre un bolso de antelina marrón carmelita, que a su vez reposa en lomos de unos muslos, o simplemente piensan, como piensan las cosas. Las manos son las síntesis de los animales hu-manos. Sostienen muros, contienen pasiones, despiden, dan la bienvenida, y suenan los mocos a los niños. Las manos son los monos que no evolucionaron a humanos (*) . Son esclavas del hombre, elegantes, o ásperas, o cosas. 




(*) Porque tal vez el "mono" (el homínido) fue intervenido por los dioses para convertirse en humano, y nuestras manos serían, pues, sus ma
nos, de monos no evolucionados a humanos.




poessía

Una y otra eternidad




       Le palpitaba la pierna como las cuerdas de un arpa, sentado en su sillón de escay, mientras comía pipas con la mano izquierda, porque con la otra tecleaba el ordenador. De pronto, escuchó una voz cristalina, de un cristal reflectante que destelló los rayos sobre una figurita de porcelana. Se quedó inmóvil, tanto, que el silencio era ruido comparado con su cuerpo quedo. No supo qué hacer, o no quiso hacer, para mantener la paz que inundaba en ese instante la habitación. De un momento eterno se pasaba a otro eterno. La tarde entraba por los poros del aire, para mostrarse sobre la circunferencia gelatinosa del agua, temblorosa de latidos humanos. Las burbujas de la botella dibujaban una constelación estelar. Presagiaban la noche. Una y otra eternidad se alternaban, la realidad y el sueño, la claridad y la penumbra. Un ronroneo de plástico, seguido por un suspiro afilado, deshicieron el embrujo. Despertó del encanto, para tomar conciencia de la aguja vertical e intermitente de la pantalla. Miró a su izquierda y se encontró con sus ojos felinos.

      El sol del atardecer es tangente y entra por la ventana. Caminó a ráfagas de luz hasta las telas bordadas, y separó con sus manos la luna del sol. Miró a su derecha, en un giro de cuello de cisne, y lo vio, chulo y arrogante, deslizarse sobre el hielo del resplandor del piso. Lo siguió con la mirada, y después con las almohadillas de hombre, sigiloso. No halló rastro de él. Lo buscó por toda la casa, sin éxito. Así son ellos, impecables, hasta para esconderse. Más aún, para volverse invisibles. Se dio por humillado y dejó de buscar. Las tinieblas avanzaban a pasos kilométricos, cada pisada cubría un campo entero, y después una manzana de viviendas completa... A las doce en punto sonó el cuco de la casa de al lado, como todas las noches. Esta vez con más decibelios. Habría jurado que el pájaro del reloj cantó en su propia casa. Saltó de la cama con la elasticidad de un ocelote, y en tres segundos llegó al salón. Allí estaba él, jadeante e inmóvil, encima del respaldo del sofá. Su inteligente mirada lo fulminó. Lo evitó y se encaminó hacia la cocina, pero no la alcanzó, porque una voz cristalina, de un cristal de espejos, le reveló la cara de un gato sonriente, perfilada en el marco metálico de una lámina con la figura de Osiris, recuerdo de un viaje a Egipto.


Bastets  
     

De cómo encadena el conocimiento intuitivamente el animal fantástico humano IX



      En esta ocasión vamos a pasar, de la arqueología, la geología y la historia de la humanidad, al Derecho, pero a una idea de la justicia que casa con filosofía política, pues nos centraremos en el epígrafe de un capítulo ("Capacidad y libertad personales") perteneciente a la obra de Amartya Sen (bengalí nacido en 1933) (1) titulada "La idea de la justicia" (Taurus, 2010). Tendremos en cuenta en este mínimo análisis una idea; discurso, y aportaremos nuestro punto de vista, durante el desarrollo y en la conclusión. La cuestión principal, a nuestro modo de ver, se reúne en tres visiones complementarias, una sería la del propio A. Sen, quien defiende las libertades del individuo social como esas capacidades de disfrute y posesión; por otro, la de John Rawls (1921-2002) (2), a quien A. S. analiza en profundidad; aquél, según éste, sostiene la convicción de que hay que pensar en la libertad individual más allá de las ventajas personales; una segunda idea de Sen sería intermedia, pues habla de una "función especial de libertad". Esto último podríamos valuarlo como "elemento discursivo político", término de nuestra cosecha, que vamos a utilizar en este ejercicio analítico. ¿Qué podría ser un elemento discursivo político? Pongamos algunos ejemplos acopiados de este libro "justiciero": "libertad igual"; "igualdad en la utilidad"; "igualdad en los derechos de libertad"; "rechazar razonablemente"; "principio de diferencia"; "prioridad de la libertad"; "dar una cierta prioridad real"; "la libertad es útil"; "matemáticas de la ponderación referencial"; "función especial de la libertad"; etc.   

       Se trata, pues, de conceptos y frases bien-sonantes (o mal, si se leen con sensibilidad poética y no con rigor prosaico), donde "igualdad" y "libertad" suenan a cada instante en las teorías jurídicas, y sobre todo ambigüedad. Luego, la práctica, la realidad cotidiana, pone cada criterio en su lugar. Lo que parece incuestionable es: a) que no hay libertad igual, ni entre personas, porque están muy asentadas las diferencias de clases -la mayoría poco y unos pocos la mayoría (del dinero), lo que se traduce en poder-, ni entre estados, ni entre razas, etc.; b) que sí hay apología eufemística, cuando se echa mano de soportes lingüísticos para llamar a las cosas, no tanto por su nombre, cuanto por su estética razonable; c) la ambigüedad en las pláticas y en los escritos, que es como dejar las cosas a medias, o medio entendidas, o desinformar, o desviar atenciones, o encriptar; d) la utilidad, el utilitarismo, el tal vez excesivo valor que se le concede a lo provechoso y rentable, etc. O sea, hablaríamos de elementos que comúnmente se usan en el habla jurídica, filosófica y política, en discursos descafeinados, incluso a base muchas veces de eufemismos, y en este sentido enlazamos con el encadenamiento anterior, cuando decíamos aquello de: tener "menos sentido que [...] creer en la promesa de los políticos"; y agregamos, tomar al pie de la letra las leyes como si el derecho equivaliese absolutamente a justicia; o asegurar que los filósofos tienen la exclusividad de la inteligencia, aunque habría que valorar sus capacidades racionales, argumentativas, lingüísticas, analíticas, etc., lo cual no es poco, pero quizá no tanto el conocimiento intuitivo.   



(1) Amartya Sen. Catedrático de Filosofía y Economía, Premio Nobel de Economía en 1998. Algo de su obra: ha escrito sobre la desigualdad económica, hambrunas, pobreza, la mujer... "Bienestar, justicia y mercado", 1997; "Sobre ética y economía", 2003; "Identidad y violencia", 2007; "Una
gloria incierta: India y sus contradicciones", 2014.

(2) John Rawls. Estadounidense, teórico del liberalismo, profesor de filosofía política y autor de obras como: "Teoría de la justicia", 1971; Igualdad, libertad y derecho, 1994; "Debate sobre el liberalismo político", 1998.




poessía   




Campos, pasos, voces y ternura



Mi oído derecho se deja sentir
con los pájaros cantores.
Mientras, entre mis pasos un disparo,
un dolor leve en mi oído derecho.
De testigo, el sol..., omnipresente.
En los campos, un potro y una yegua.

A unos metros, tacones cercanos.
Alguien sueña y alguien,
para no reventar, habla.
Un niño bebe, feliz,
del seno de su madre.



poessía



La nada


-Yin: amigo, ¿crees que alguien puede saber a ciencia cierta qué existía en el principio de los tiempos?

-Yang: qué existía o qué era, o qué había. Verbos que en español utilizamos para significar diferentes ideas.

-Yin: ¿la palabra, oral y escrita, complica las cosas y en el fondo todo es más simple?... En "El Libro Egipcio de los Muertos"(*) se dice que Ptah es el creador del universo, que "ha creado todo lo que existe"; que antes de él "no existía el ser ni existía el no-ser". 

-Yang: eso último "tiene miga". Te diré algo: acaso el ser humano lo único que pueda aseverar sea sus propias interpretaciones. Muchas veces decidimos que algo es o deja de ser de cierta manera.

-Yan: quizá tengas razón. Cuando queremos interpretar al pie de la letra, en el caso de lo leído en El Libro Egipcio..., lo de que nada existía, ni seres ni no-seres, tal vez quepa la siguiente inspiración: entonces, Ptah tampoco existía.

-Yang: ¡explícate amigote!

-Me explico. Un ser es toda criatura o toda cosa sobre la que podamos deducir que existe: una roca, una montaña, una persona, un árbol... Un no-ser (lo que no es) supone lo contrario, en buena lógica. Ahora bien, si tenemos en cuenta tu comentario de antes, que sea, no garantiza que exista, pues estamos ante conjugaciones diferentes. Tal vez sea en una realidad desconocida por nosotros, o tal vez exista en otra dimensión espacial o imperceptible a nuestros cinco sentidos. No obstante, cabe otra incógnita más. Pronunciar (o pensar) "el no ser" o "el ser", connota una determinación, pues se especifica un "el", general, universal si se prefiere, pero se fija una entidad. Siendo así las cosas, se abre la idea de una contradicción. 

-Yang: ¿a dónde quieres ir a parar?

-No lo sé, pero habrá que argumentar sobre ello.

-Yang: ¡pues adelante!

-Yin: veamos, pues. La negación "no", en el concepto "el no ser" podría comprenderse como una incoherencia (¿cómo entender que no es cuando se detalla un "el"?) , salvo que al expresar "el no ser" lo que en realidad queramos, solapadamente, decir es: "el imaginario no ser". La no existencia puede comprenderse como una imaginación o como una ilusión, dado que si algo no existe no podemos saberlo, lo inferimos contrastándolo con otro algo que sí existe (desde distintos puntos de vista, subjetivo o/y objetivo). En estos casos lo mejor es ejemplificar: si digo que una caja de bombones roja no existe en un ahora, es porque lo contrasto con otras cajas no rojas o con ninguna. En todo caso, no existe porque no la veo, no necesariamente porque no exista, en un ahora o en un espacio, pues podría estar allí (o en otro lugar) y yo no verla por algún motivo que en estos momentos se me escapa. 

-En cuanto a la cuestión del ser y el no-ser en un hipotético principio del mundo, también se antoja absurda la idea. ¿Cuántas veces hemos oído aquello de: "Dios creó el mundo desde la nada". Si se encontraba en la nada, ello sugiere, sin lugar a dudas, que dicha nada era algo, pues no puedes estar en un sitio y al mismo tiempo no estar por el hecho de ser (o no ser) nada. 

-Yang: pero Yin, ¿no será todo, en el fondo, juegos de palabras? 

-Ying: precisamente. Lo que ocurre es que "la palabra" es muy influyente en el pensamiento. La palabra se acerca (o se aleja) a la realidad del mundo, pero nunca puede ser dicha realidad, más bien se trata de metáforas, de símbolos, de aproximaciones, de teatro, de ensueño, y muchas veces de engaño.

-Yang: ¿quieres decir que lo que denominamos nada bien podría ser algo, pero en otra magnitud desconocida?

-Yin: nunca mejor dicho.

-Yang: entonces, ¿por qué utilizar un lenguaje equívoco?

-Yin: quizá lo importante no sea discernir si es más o menos ambiguo, sino tomar consciencia de la confusión implícita en la palabra (oral y escrita). Cuando llegamos a este punto, todo es más fácil de penetrar, y es el momento de hacer uso de otra inteligencia humana: la intuición (o individualidad), que ya no precisa de palabras, de signos, de semejanzas... Ella va al grano, es un entendimiento directo e inexplicable.

-Yang: ¿nada, lo que no es ni está ni existe, equivale a algo?, ¿es lo que quieres decir y dices?, ¿"nada" se vacía del significado habitual y aceptado, para vislumbrarlo como un sinsentido?

-Yin: es lo que trato de decir. Gracias por ampliar el argumento... "Nada" formaría parte del todo. Si decimos que un perro con cabeza de canguro vuela a tres mil pies de altura todos los jueves de cada mes de junio a las siete de la mañana, dicha idea no es más verídica ni más falaz al mismo tiempo que decir que el mundo y la vida, tal como la conocemos, fue creada desde la nada.

-Yang: ok, Yin, pero, así las cosas, ¿qué entiendes por "todo"?

-Yin: buena observación amigo, pero ese ya es tema para otro ocasión. Si no te importa, es tarde y tengo que retirarme. Ya seguimos...




(*) EL LIBRO EGIPCIO DE LOS MUERTOS. Versión de Albert Champdor. Edaf, 2014,




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Por naturaleza




Las hormigas no obedecen 
a otras hormigas o jefes. 
(Los animales intuyen; 
así pues, poseen alma). 

Abejas y arañas, se valen por sí mismas, 
son auto-suficientes. 
(Símbolos de libertad).

Los insectos también duermen. 
(Los animales también sueñan). 

El sabio Aristóteles(*) 
desconocía que los gatos 
duran más de seis años, 
y que los delfines dormitan
con un hemisferio cerebral activo 
y otro desconectado. 
(Ni lo podía saber todo 
ni falta que le hacía).

El ser humano es bueno, 
por naturaleza, 
y salvajemente pernicioso 
a partir de artificio. 

Algunas vacas y el caballo tienen 
un hueso en el corazón. 
(Como todos los hombres).



*Historia de los animales. Aristóteles. Edición de José Vara Donado. AKAL, 1990.


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¿Yo poeta?







Yo poeta?
yo tan solo escribo,
hablo de lo que vivo, 
plasmo mis sentimientos en el papel.

Yo poeta?
yo tan solo digo,
que el mundo es un lugar injusto,
mientras sigan mandando los mismos.

Y dices que soy poeta?
tan solo digo lo que pienso,
tan solo pienso lo que digo,
tan solo juego con las palabras.

Te crees que soy un poeta?
mi mejor poema es mi vida,
que se cure mi herida,
salir de este lugar para siempre.




(publicado con el permiso del autor: Aitor)


Renacer




Un anciano es el hijo de sí mismo, 
y es nieto de su infancia.
Un hijo, de su futuro, es padre,
y es hijo de su pasado.
Un niño es el padre de un doncel, 
y abuelo de su futuro.

Los antiguos egipcios(*) concebían,
de manera simbólica,
otra evolución humana.
El hombre renace,
se transforma y crece, como hombre,
y se convierte en niño, en cada cambio.
Crecer supone ser el hijo (en el presente,
quien nace de una madre) del pasado.





(*) EL LIBRO EGIPCIO DE LOS MUERTOS. Versión y notas de ALBERT CHAMPDOR. Edaf, 2014, p.38 (HORUS).





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Un andén, un viaje y una meditación




Una animada sombra frágil
respira, quieta y vibrante,
como una enraizada hoja en la rama,
y espera a que un viento sople 
con ahínco a ras de superficie,
y lleve sueños hacia espacios
donde el miedo no exista.

Si en el tren está el mundo,
mis ojos son espías
de aconteceres noctívagos,
y del azar de un viaje o arteria
móvil o molécula urbana:
deshumanización del hombre
al servicio del globo.

La existencia es muy corta, 
pero no acaba aquí.
Es tan breve, que un vértigo anuncia
que el pensamiento equivale
a la velocidad del tiempo-luz.
Un temblor en la tráquea incide
sobre mi mente celular.
Cada segundo es un vuelo
cuyo destino es otro instante.
Despegas y aterrizas 
semiinconscientemente,
y el ahora pasa como espacio-superficie,
donde la vida es el tiempo
engañoso (muy corta),
pero no acaba aquí,
sino en el ciclo verdadero
o gran respuesta que aguarda
a la gran pregunta humana.




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Capitel con salamandras en doble columna. Castillo de San Jorge en Lisboa


Capitel con salamandras en doble columna
Castillo de San Jorge en Lisboa







La primera impresión fue: "parecen salamandras, o salamanquesas". El caso es que no se distinguen con nitidez, o con menos de la deseada. Nos llevamos la imagen fotografiada y, ya en frío, nos dimos cuenta de cierta ambigüedad, pues, aunque se trate de los conocidos anfibios, quizá simbolizase algún significado oculto, ya que se intuían ciertos rasgos humanos en las formas. Cuando se tira del hilo, se desenreda la madeja. Apenas hemos ahondado en el asunto de la indagación y se han recogido más frutos de los esperados. La construcción original del Castillo de San Jorge data del siglo V, obra visigoda, pero nos centraremos exclusivamente en el detalle señalado.


Algunas peculiaridades

      -Según Isidoro de Sevilla, las salamandras podían empozoñar las aguas y secar (pudrir) los árboles frutales -es de suponer que por la toxicidad de la piel del reptil-.   
        
     -Leonardo Da Vinci dijo que estos animales se alimentaban de fuego -te preguntas, ¿literalmente?-.

      -En alquimia, este bicho simboliza el espíritu del fuego, y lleva implícita su esencia -lo cual parece tener sentido-.

       -Lo siguiente lo escribimos de manera literal: "En las Plegarias y Meditaciones de la Madre, existe un curioso texto de sorprendentes resonancias alquímicas fechado el 27 de Marzo de 1917 y titulado Comunicación dialogada recibida durante la meditación en el que la salamandra aparece como símbolo de la luz: es el rayo que enciende el fuego en el corazón y que constantemente renace en ese fuego (C.W.M.I, 353)". 

       -En "Macbeth" de Shakespeare, el brebaje de "ojo de salamandra" era eficaz, contra algún mal, en brujería.

       -La salamandra puede aparecer en el tarot, amuletos, pinturas, grabados..., por sus características mágicas -y en la terraza de mi casa, ¿o era una salamanquesa?-.

       -Como anfibio, está relacionado también con el agua y la tierra, no solo con el fuego -esto es una obviedad, pero habría que añadir otra identificación más, para cerrar el círculo alquímico: la de ave rodeada de fuego (en heráldica especialmente)-.

    -Para Agustín de Hipona, era símbolo del condenado que, sin consumirse, sufriría el castigo del fuego eterno.

       -En definitiva, hay quienes lo han considerado animal malévolo y nocivo; otros, todo lo contrario.


Simbolismo

       Es sorprendente todo lo que puede simbolizar esta pequeña criatura, a la que se atribuyen cualidades fantásticas, y que como mucho alcanza un tamaño máximo de veinticinco (treinta en casos excepcionales y si es hembra) centímetros de longitud. Es mitad lagarto y mitad dragón -en negrita aquellos términos y/o conceptos que nos parecen más significativos-. Simboliza el elemento alquímico "fuego", tal vez por eso también se le atribuye valor, pasión, destrucción (desde la indestructibilidad), fortaleza, verano y el calor del medio día.

       En otro sentido, pero sintonizando con esa fogosidad, personifica purificación, porque regenera, y en cierto sentido, fe; inicio vital, creación o creatividad, en el sentido de renovación; cambio: éxito tras una adversidad; movimiento, si tenemos en cuenta el baile hipnótico de las llamas (en cierta armonía con una energía espiritual ascendente: alma virtuosa que sale indemne de las flamas). Otros valores (posiblemente complementarios): frialdad, racionalidad, castidad...

       Para finalizar, imágenes complejas, de naturalezas en simbiosis y también monstruosas: reptil-perro (a veces, alado), anfibio-ave (a menudo entre llamas), salamandra-puerco, incluso saurio-humano.




FUENTES DE INFORMACIÓN



-El Libro Ilustrado de Signos y Símbolos. Miranda Bruce-Mitford. Editorial Diana. México, 1997. 


  






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Una Exposición de Arte Contemporáneo en Lisboa. Museu Calouste Gulbenkian







(Lisboa: mimos cerca del Arco da Rua Augusta) 



Una Exposición de Arte Contemporáneo en Lisboa. 
Museu Calouste Gulbenkian




Lo que sigue no pretende ser un análisis académico-artístico-crítico. Son impresiones sobre la marcha de alguien que entra en un museo de arte contemporáneo (desde finales del XIX y hasta nuestros días), toma notas y luego ordena una selección de obras(1).



      Al entrar a través de una puerta acristalada en el Museu Calouste Gulbenkian de Lisboa, te "enfrentas" a enormes conejos -en algunas culturas precolombinas este animal simboliza lo lunar y femenino- Esta obra de António Dacosta también muestra relojes, o sea, tiempos lineales (aunque quizá no del todo así). Artefactos no tan blandos como los dalinianos, pero sí aparentes, subjetivos, oníricos y un poco imposibles... Resumiendo: "Ella o recuerdo de la Madre remotísima, junto al límite mental humano".




       Lo siguiente captado es "Antítese da calma". Pasamos de la serenidad lunática de esos mamíferos orejudos a otra obra que recuerda a Picasso. Nos fijamos en detalles. Un león humanizado, un ave, un gato, otro ave (un gallo). Una imagen de lesbianismo. También dos, aparentemente, cisnes, o sierpes, pero que en realidad son una fuente (es lo que simboliza y lo descubrimos más tarde, en avanzada etapa del recorrido). Un buitre que pica una bola de luz que sostiene un animal-humano. Cerdos que llevan insectos. La letra "T" (Tau, del alfabeto griego; en consonancia con la idea de la cruz cristiana) -este símbolo es una constante en la exposición-. Dibujos con cabezas de buitres. Torres, también dibujadas, de catedrales góticas. Cabezas puerco-humanas. Desnudos. Un tronco con sus ramas, o unos surrealistas columna y capitel,  y de ellas salen frutos, animales y hombres; y una mujer que, como sólido pilar, a todos soporta: ¿la semidiosa madre?


       
(esto solo es un fragmento)

       Seguimos con la ruta espontánea, a veces ordenada y a veces caótica: felinos con detalles antropomorfos se anteponen a dos contrincantes: uno de ellos hunde su sable sobre el pecho del otro, en la obra: "Um cáo e outras coisas".  




       La siguiente "puerta" que se abre es la de Adolfo Casais Monteiro y "Europa" (la portada de un libro suyo). Un dibujo que muestra a una madre en posición semi-sentada, con los pechos desnudos; a sus pies, un niño echado boca abajo, pero con la cabeza vuelta hacia el espectador. En realidad es una imagen que se recoge de un libro, que está en una vitrina, en la sala "Antonio Dacosta".


adolfo, parejas, critica, europa, el humanismo, la literatura, Monteiro, profesor




       Un paseo más adelante... Alguien se encuentra en pleno bosque, rodeado de altos árboles desnudos, también se advierten dragones...

       Inciso "obligado": en un espacio intermedio de la sala hay seis losas superpuestas, y el conjunto semeja el casco de un barco. Son de color azafranado, similar al de un pequeño canto rodado que hallamos en el puerto de la capital portuguesa. José Eliseu(2), escultor portugués, nos aclara que se trata de "arenito" o "areia" o "grês de Silves", y la pequeña piedra simplemente arcilla erosionada por las corriente marinas tras el paso de, quién sabe, tal vez cientos de miles o millones de años.

     También nos recomienda pararnos frente a un óleo de su amiga Graca Morais pintado en 1978 y titulado "A Magia na Caça". Como somos obedientes y educados, le hacemos caso y nos encaminamos unos metros más allá. En él se ven conejos o liebres (de nuevo los animales misteriosos), perros cazadores, un "sin rostro" vestido de negro, una chistera enorme, arcos y flechas; un, tal vez, autorretrato, más el rostro de un payaso (en el lado derecho) y otra cara que nos observa. Todo con un fondo-ambiente medieval. El siguiente vídeo muestra una interesante colección de esta artista, y el cuadro comentado con anterioridad se puede apreciar en el minuto capicúa 3:23:




       A continuación nos paramos frente a una técnica de pastel seco sobre papel, para valorar ciertos detalles: insectos, abejas en pura transmutación hacia criaturas extrañas que recuerdan "fantasías animadas de ayer y hoy", por así decir; los famosos aliens cinematográficos. Talento, no obstante, del dibujante Jorge Castanho (1961): "Sem título", 2014.





        De nuevo la actividad cinegética, donde aparecen, un perro, enormes cangrejos rojos de río, un diablo peludo con dos azadas a modo de cuernos y otro en lo alto de un otero... Es un óleo sobre tela titulado. "English Landscape with a Disruptive Gene (Paisaje Inglés con Gen Disruptivo(3))", de 1987, y elaborado por Steven Campbell (1954-2007).





       Seguimos el paseo por el gran salón, y nos sorprende un conjunto grande de cartones, pintados con tinta acrílica por Paula Rego: "Proles Wall" (1984). Lo que se ve son falos, rabos de entes zoo-antropomorfas (parangonables con penes erectos). Casi todo en esta obra, por no decir la totalidad de elementos, se atiesa: tijeras, cuernos, orejas, troncos humanos espigados, ratas, canes, roedores, batracios personificados, patos con picos prolongados, hormigas y sus antenas extremas, incluso cables y micrófonos; y cómo no, duendes o diablillos.



Proles



       Unos pasos más allá quedamos situados frente a: "Brianca Festa do Espíritu Santo", con autorretrato. Es un óleo sobre lienzo realizado en 1991-92 por el artista Julio Pomar (1926). Se trata de dos cabezas de toro. Es una pintura abstracta y muy colorida: círculos, tonalidades naranja, carmesí, grises, negras... Hay una mano que empuña un arma corta blanca, y también podemos contemplar la faz de un anciano (autorretrato).






       Casi sin respiro, pero con ilusión y entusiasmo, llegamos hasta otra creación. En esta ocasión se trata de un muy tornasolado ángel alado (con alas azules), que mira al espectador; pelirrojo y vestido con túnica verde billar. También hay un símbolo explícito, un punto rojo en el centro de una circunferencia nívea, y en medio de la pechera de la camisola. A su espalda, a un lado, pasivamente, agachado boca abajo, una aberración o potro-humano verdoso. En la parte inferior del cuadro sobresale la testa de un perro. El fondo de la tela es bermellón, como el cabello del querubín; asimismo, blanco; y el firme es rosa palo... Pintado por Dacosta; "A Caça ao Anjo", 1984. 






       Un arco, una copa..., una figura fantasmal en el fondo de la imagen, con cabeza extraordinariamente desarrollada (recuerda a los aliens del cine estadounidense). Una serpiente atezada, o una figura que lo aparenta, acaso amenaza al espectro. La tinta acrílica sobre paño lleva por título, "O Cálice" (el que se aprecia arriba y a la derecha), 1986.



 



       Ahora... Una columna de mármol, y una sombra o imagen fantasmagórica, ataviada con una capa oscura lee un libro mayúsculo, del cual descuella una cinta roja separadora. A otro lado, y una vez más, una cabeza cuasi calavera. También sin encabezamiento (1986). Otro acrílico, perteneciente a la Col. Familia Dacosta... Este vídeo que sigue contiene imágenes de algunas obras, pero no de la reseñada en este párrafo.







       Siguiendo con el itinerario... Frente a nos una bailarina (cromada en grises), o tal vez esté atada (con cintas rojas y blancas), con los brazos extendidos hacia arriba. En otro espacio, un toro la observa de cerca, podríamos decir que la acecha. En la base de la tela y a la izquierda, lo que simula un fuego (si realizamos un esfuerzo imaginativo), pero manchado con beis, morado, etc., y no rojizos y amarillos, propios de las llamas... Nombrado: "O touro e a Dangarina", de 1986. Es un gouache (acuarela) sobre contraplacado y cartón. Propiedad de la Colección de Miriam Rewald Dacosta.




       De una mujer a otra: ésta con la cabeza cubierta por un pañuelo de tonalidades pasteles. Encadenada de manos, con los brazos abiertos, y sentada. En la zona superior, a la derecha, una visión espectral diseminada, carmesí, acechante. Sobresale un signo o símbolo (que puede verse en la imagen a continuación)... "Pressagio", 1984. Acrílico. Otra obra de António Dacosta.






       Seguimos... Sobre una barra vertical gris, una máscara de lobo, y una cabeza de conejo (otra más). A la izquierda, el rostro de un chaval que lo circunda un aura (asemeja una escafandra). En el centro del cuadro una flor... Se titula, "A Flor, a Máscara e Eu Adolescente", 1987. Acrílico, y pertenece a la Col. Familia Dacosta.





       El apacible viaje por esta "cueva de los misterios" nos acerca a otra "pintura rupestre". Son calaveras de reses (¿sagradas, simbolismo oculto?)... Dominio del Museu de Angra do Heroísmo. Acrílico, collage y papel vegetal sobre cartón. 


(sin imagen)


       Finalizamos el trayecto con una "T". Es un dibujo con puercos -lápiz, cera y papel-, por Bernardo Pinto de Almeida: "Estudio para Tau ou os Porcos de Issenheim", 1990, en posesión de la Col. Fundación Serralver, en el Museu de Arte Contemporáneo de Porto.



Estudo para o Tau ou os Porcos do Retu00e1bulo de Issenheim



       Como se dijo al inicio, nos hemos guiado de una manera espontánea en el recorrido por esa sala, y al final nos dimos cuenta de que hemos centrado nuestra mirada en António Dacosta. Se observó surrealismo, expresionismo y abstracción, también caricaturas, y una serie de signos, elementos y figuras especial y explícitamente simbólicas: el signo de la "T" o "Tau", la propia Cruz, aunque no la hemos tenido mucho en cuenta, tal vez por causa inconsciente, la estilización de la fuente, en esa doble figura de líneas verticales y paralelas que parecen cisnes contrapuestos; el toro, lo fantasmal, el ya mencionadísimo conejo, la mujer o madre o semidiosa, que danza, que sostiene el mundo, que amamanta, que seduce..., la columna, lo gótico, la flor, la máscara, los animales humanizados y monstruosos, los aliens, la adolescencia, los colores diseminados, pero también los vivos y naturales, el negro, los grises, ángeles, todo tipo de criaturas y animales, que habitan en bosques o en calles, calaveras, cráneos exagerados y/o deformes, y otros muchos detalles que se nos escapan... 





(1) Nota importante con respecto a las imágenes: como no pudimos fotografiar las obras, teniendo en cuenta que surgió un problema de última hora con la cámara, las hemos tomado de distintos sitios, los que a continuación se señalan:






-Una obra de Eliseu:




(3) Disruptivo: "que produce ruptura brusca", según la RAE.






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