LA GAZZETTA DEL APOCALIPSIS: un sitio web que hemos descubierto y que nos ha dejado buen sabor de boca, así pues, no te lo pierdas, al final hay un enlace que te lleva hasta allí. Ahora te dejamos con un artículo para reflexionar acerca de cómo se ve el mundo que vivimos, pero que a menudo no entendemos del todo. Puede dar miedo en principio descubrir una cuantas verdades, pero ya sabéis aquello de "la verdad os hará libres", y agregamos, libres sin miedo..., a pesar de las imágenes tan espectaculares...
EL LENGUAJE DE LA BESTIA
La Bestia habla.
Tiene un idioma propio.
Esa bestia, a la que llamamos Sistema, tiene una presencia cada vez menos abstracta: ya empieza a ser un ente con unas características bien definidas y reconocibles.
Y una de ellas es un lenguaje propio, con unas lógicas propias y con una intencionalidad final concreta.
Un lenguaje que ha sido inoculado en nuestras mentes y que nos ha programado a todos sin que nos demos ni cuenta, para que seamos partícipes directos de la eliminación de nuestra propia identidad individual y de nuestra conversión en meras piezas de la maquinaria.
Como hemos dicho con anterioridad en otros artículos, el Sistema actúa como si fuera una especie de maquinaria psíquica, que está instalada en nuestras psiques, programando todas nuestras acciones de forma semi-inconsciente.
Es muy difícil identificarlo correctamente, pues no tiene nombre, ni cara, ni cuerpo, ni podemos hacernos una imagen clara de él; se refleja en todas nuestras expresiones culturales, en lo que creemos que son nuestros anhelos y sueños, en nuestras leyes, en nuestras creencias e ideologías.
Solo podemos detectar su presencia poderosa y omnisciente en los resultados, constatando que efectivamente está ahí, oculto en cada gesto y en cada uno de nuestros actos, dirigiendo la orquesta humana desde las sombras del inconsciente colectivo…Pero desde hace un tiempo, relativamente corto, ha dado un salto adelante.Ha salido de las sombras y ha empezado a hablar con una voz propia cada vez más reconocible.El suyo es un lenguaje explícito, frío y eficiente…pero también es extremadamente sincero: nos dice, sin ambages, que no nos considera seres humanos individuales, sino simples números, susceptibles de ser sumados, restados o borrados en cualquier momento.Lo podemos percibir en la profusión de lenguaje estadístico que inunda nuestras existencias y que nos ha convertido a todos en cifras abstractas parametrizables.Un ejemplo claro de como ese lenguaje está calando en nuestras mentes y en nuestra visión del mundo y de la realidad, lo podemos encontrar en los medios de comunicación y más concretamente al escuchar cualquier noticiario televisivo.


