Aquí y ahora
"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios".
¡Nos vemos en rumble: raowll!
Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Andorra, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Filipinas, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Omán, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Región desconocida, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...
COLABORACIÓN MUTUA
Si deseas aportar comentarios e ideas, no dudes en escribirnos: raowl@live.com
Colaboran con nosotros, o han colaborado en los últimos años:Jesús Hidalgo, En la senda del Zahorí, Miguel Rosell Carrillo...
Alejandro Gamero, Ricardo Guadalupe, Javier Elzo, Daniel Pérez, Francisco Bermúdez Guerra, Miguel Ángel Ruiz, Andrés Vaccari, Pedro Pozas Terrados, Alberto Gómez García, Amelia Noguera, Tony Fernández Reyes, La Gazzetta del Apocalipsis, Óscar Distéfano, La antorcha de Kraus, la dame au chien, Adrián Pérez Castillo, Daniel Aragón Ortiz, Marcelo Espinel, Roland Font, Alberto Pancorbo, Rafael Herrera Guillén, Ruth Rodríguez Sotomayor, Aitor, Georges Zade, Enrique Sanmol, Ibn Asad, Bastets, Margarita Csanady, Santiago Montobbio, Ana Muela Sopeña... (si no funciona algún enlace, prueba con el apartado "Autores, referencias y temas").
Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si a temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.
Sinestesias
Sinestesias son: las malas interpretaciones;
son: los espejismos...
que eufemísticamente se sobreviva en política...
que a base de aditivos se adultere la belleza.
Sinestesias son las artes de la mentira,
las setas engañosas, el no dolor exacto,
y un pueblo fantasma.
Las lágrimas de cocodrilo,
un error matemático,
y una reiteración matemática en el error.
Y son..., las distancias de consciencia,
algunos resultados, ciertas formas,
arritmias, y llegar tarde a una cita...
la primera cólera, la dimisión de un tirano,
y el enamoramiento.
Sincera y sinestésicamente,
siento molestias en uno de mis dos ventrículos.
poessía
Las Avispas (Aristófanes) -poder, apariencia de poder y teatro-
A partir de Las Avispas (Aristófanes)
Poder, apariencia de poder y teatro
Texto completo: http://es.scribd.com/doc/70896543/Nuevo-paradigma-Las-Avispas-Aristofanes
raowll
Poder, apariencia de poder y teatro
Esta comedia condensa ironía y humor, a partir de símbolos, tropos, proverbios, etc., y deja entrever una crítica del autor al poder establecido. Hay espacio para tópicos, supersticiones, dimensión onírica; para la cita de personajes míticos; para denuncias sociales… Bdelicleón, hijo de Filocleón (personajes principales) insistirá en la situación de esclavitud en que viven los magistrados, personalidades con gran responsabilidad social en la antigua Grecia, pero mal remunerados. Protegerá con astucia y sutil retórica a su padre de los aguijones de las agresivas avispas (jueces y colegas de Filocleón); éste sufre la pasión por los pleitos y está “ciego”, mas su hijo tratará de “abrirle los ojos”. Aquel seguirá con sus juicios, pero en su propia casa. Dividimos el comentario en tres apartados: Política y justicia, Padres e hijos y Teatro.
Geoingeniería. ILEGAL, ANTICONSTITUCIONAL. Madrid, doce de septiembre (2011)
Geoingeniería ilegal, anticonstitucional
Rosalie Bertell. Planet Earth: The Latest Weapon of War. Editorial: Editorial: The Women's Press, London, 2000
Guardacielos.org
KRISTEN MEGHAN CONFIRMA LA VERDAD SOBRE LAS FUMIGACIONES
Experto de la NASA habla sobre los riesgos de la Geoingeniería
poessía
Unos cielos un poco extraños, luego de las estelas dejadas por aviones un tanto sospechosos.
Madrid, 30-8-2011
Estelas que se van ensanchando...
...hasta convertirse en artificiosas nubes...
...que tal vez no dejen paso (u obstruyan), en su totalidad natural, a la radiación fotónica del sol: imprescindible para la vida animal y vegetal en nuestro planeta.
nuevo paradigma
Coronada Pichardo Niño: una gran profesora de literatura y mejor persona, se fue, pero se queda para siempre en nuestro recuerdo
CORO...
Ha muerto una mujer en una tarde dulce.
Solo unos pocos fruncirán el sueño.
Algunos lloraron al contemplar la caja,
arrojaron la tierra por la tumba
y al año volverán a llevar flores.
Pero esa tarde había golondrinas
rosas abiertas al jardín del parque
y niños que jugaban y parejas
desgranando el amor en primavera.
...Y todo sigue igual: todo es lo mismo.
Ha muerto una mujer en una tarde dulce
y no ha dejado de girar la Tierra
cuando el Mundo debiera estar de luto
Antonio Darriba
Fuente: http://almucat.blogspot.com/
................
Un tiempo después me ha llegado la... noticia...
Te vas, pero te quedas para siempre en la memoria...
Ha muerto una mujer en una tarde dulce.
Solo unos pocos fruncirán el sueño.
Algunos lloraron al contemplar la caja,
arrojaron la tierra por la tumba
y al año volverán a llevar flores.
Pero esa tarde había golondrinas
rosas abiertas al jardín del parque
y niños que jugaban y parejas
desgranando el amor en primavera.
...Y todo sigue igual: todo es lo mismo.
Ha muerto una mujer en una tarde dulce
y no ha dejado de girar la Tierra
cuando el Mundo debiera estar de luto
Antonio Darriba
Fuente: http://almucat.blogspot.com/
................
Un tiempo después me ha llegado la... noticia...
Te vas, pero te quedas para siempre en la memoria...
El Mar está al final de algunos niños (Santiago Montobbio) -enlace a página-obra: "El poema es todo"-
EL MAR ESTÁ AL FINAL DE ALGUNOS NIÑOS.
Habita su corazón y es quizá su brújula,
su ritmo, su latido. El mar está al final
de todo lo que resplandece en esta vida.
El mar es una infancia. El mar es la libertad, la música.
Yo quiero ser el mar que te encuentre y te adivine
cuando se despierte la mañana y en tu alma
su ritmo seguir, como un niño
que al final o en su corazón lo cifra.
(C) Santiago Montobbio
La poesía es un fondo de agua marina
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI
Fuente: página-obra El poema es todo:
http://elpoemaestodo.blogspot.com/
...
P.D.: con la autorización del autor.
Sueño azul
Un gato me ha contado los llantos de las piedras:
la Tierra es un sueño con ojos infinitos
La Matriz es la vida de la muerte del hombre
Los trenes son azules y reflejan
los sueños del agua. El sol
es un gran ojo infinito:
la contra matriz
Una urraca me ha contado
que las hojas sollozan:
la Tierra es un otoño
o regeneración orgánica
o carroña infinita
Los trenes son azules y reflejan
la contraposición de la Matriz:
la libertad
poessía
la Tierra es un sueño con ojos infinitos
La Matriz es la vida de la muerte del hombre
Los trenes son azules y reflejan
los sueños del agua. El sol
es un gran ojo infinito:
la contra matriz
Una urraca me ha contado
que las hojas sollozan:
la Tierra es un otoño
o regeneración orgánica
o carroña infinita
Los trenes son azules y reflejan
la contraposición de la Matriz:
la libertad
poessía
Corot y Baudelaire
El Parque de los Leones
Thyssen Bornemisza
Los paisajes de Corot. Este artista es criticado en su tiempo, en cuanto a la ejecución, porque se pensaba que no era lo suficientemente riguroso, o dicho de otro modo, no tan académico o realista. Según Baudelaire, es un gran artista porque es original, incluso ingenuo, a la hora de comprender la naturaleza, a la que ama, con otra visión. El autor diferencia entre un cuadro hecho y otro acabado. Algo que está hecho puede no estar acabado y viceversa. Para él Corot pinta con el alma y es audaz. Es cierto que utiliza una gama de colores poco variada, y suele pintar lo inesperado, y en eso tal vez se intuya su singularidad y genio; en todo caso, sabe armonizar. Nos pone ejemplos: "Homero y los pastores" y "Dafnis y Cloe".
Un reflejo azul
Palabras, palabras, palabras... Las palabras son la espuma que crece sobre el agua, pero nosotros somos esa línea que oscila entre el aire y los mares. Elanios, elanios, elanios... Los elanios son pinceles que codifican el aire, pero el viento es un recuerdo entre el silencio y la luz. Palabras, elanios, palabras... Las palabras son blasones que codifican el agua, pero el viento es esa línea entre la luz y la mar. Elanios, palabras, elanios... Un elanio es una pluma (un holograma en el aire), pero nosotros somos esos cinco sentidos: un reflejo en un espejo.
poessia
Poema fugaz1
TAMBIÉN MUEREN CABALLOS EN COMBATE
También mueren caballos en combate,
y lo hacen lentamente, pues reciben
flechazos imprecisos. Se desangran
con un noble y callado sufrimiento.
De sus ojos inmóviles se adueña
una distante y superior mirada,
y sus oídos sufren la agonía
furiosa y desmedida de los hombres.
.....................................................................Europa. Julio Martínez Mesanza. 1986
Antología de la poesía española del siglo XX. Miguel Díez Rodríguez y Mª Paz Díez Taboada. Ediciones Istmo, S.A., 2003.
También mueren caballos en combate,
y lo hacen lentamente, pues reciben
flechazos imprecisos. Se desangran
con un noble y callado sufrimiento.
De sus ojos inmóviles se adueña
una distante y superior mirada,
y sus oídos sufren la agonía
furiosa y desmedida de los hombres.
.....................................................................Europa. Julio Martínez Mesanza. 1986
Antología de la poesía española del siglo XX. Miguel Díez Rodríguez y Mª Paz Díez Taboada. Ediciones Istmo, S.A., 2003.
¡Cámara, acción!
En el instante en que respiro
el universo se contrae
en este reloj de carne
medidor de notas-latidos
para el exudar de mis alas
o sonrisa de lágrimas azules
que deslizan el tiempo imaginario y falaz
Solo el espacio sólo contiene la soledad:
la soledad de las cosas
sociables y risueñas y sonoras
Late en la pantalla un tic
tres veces en tres segundos
en ese tiempo respiro
una tercera parte de un segundo
todo siempre es lo mismo: volver a respirar
La noche espira todas las estrellas
que a la noche expiran
¡Luces, cámara, acción, sueños!, ¡owl candle!
todo siempre es lo mismo: retornar hacia un sueño
poessia
el universo se contrae
en este reloj de carne
medidor de notas-latidos
para el exudar de mis alas
o sonrisa de lágrimas azules
que deslizan el tiempo imaginario y falaz
Solo el espacio sólo contiene la soledad:
la soledad de las cosas
sociables y risueñas y sonoras
Late en la pantalla un tic
tres veces en tres segundos
en ese tiempo respiro
una tercera parte de un segundo
todo siempre es lo mismo: volver a respirar
La noche espira todas las estrellas
que a la noche expiran
¡Luces, cámara, acción, sueños!, ¡owl candle!
todo siempre es lo mismo: retornar hacia un sueño
poessia
Perdidos en el azul
.
.
¿Dónde se ubica una casa?
¿En qué lugar un destino?
¿De dónde surgió el bosquejo
proyector de contingencias?
¿Dónde habita "Into the Blue",
cuando el sueño es un silencio?
¿Cuánto dura una experiencia,
perdidos en el azul?
¡Cuatro minutos y medio,
cuatro minutos y medio!
poessia
.
¿Dónde se ubica una casa?
¿En qué lugar un destino?
¿De dónde surgió el bosquejo
proyector de contingencias?
¿Dónde habita "Into the Blue",
cuando el sueño es un silencio?
¿Cuánto dura una experiencia,
perdidos en el azul?
¡Cuatro minutos y medio,
cuatro minutos y medio!
poessia
Relato de un sueño (fragmento). Amelia Noguera -enlace a su página-
—Malena, ven, quiero presentarte a alguien. Esta es Anabel, mi exmujer.
Si los ojos realmente reflejaran los sentimientos más íntimos, los míos se habrían convertido en ciénagas fangosas y nauseabundas. Supongo que recordarán que al principio de este relato sostuve la hipótesis de que un hombre con el culo de Arman tenía que estar casado o ser marica. Pues bien, ha quedado claro que había olvidado una tercera opción: puede ser divorciado. Y tenía que ser justo en este instante cuando me enterase de que él lo era. Y no un divorciado cualquiera, no, sino uno de los detestables, en cuya categoría entran todos aquellos que hayan estado casados con alguien como Anabel. De milagro consigo que Malena, Magda o Magdalena, cualquiera de ellas, salgan de su estado cataléptico para que se le acerquen y le den los dos besos de rigor. Cuando finalmente lo hago, me desagrada comprobar que desprende un aroma dulzón de bebé recién amamantado. Pero aún me fastidia más percibir que su piel es también suave como la de un recién nacido, al menos los dos centímetros cuadrados que mis labios llegan a rozar al saludarla, amedrentados por la sensación de inferioridad que por momentos va apoderándose de cada una de las células de mi cuerpo.
Qué maravilla, mi Arman hasta ahora casi perfecto tiene una exmujer realmente perfecta. Sus ojos son de un gris imposible, su nariz recta y menuda le confiere un aire de faraona egipcia que combina a la perfección con la melena negra y lacia que se descuelga melosamente sobre los hombros. En una décima de segundo, quizá menos, mi memoria fotográfica toma una instantánea de su rostro improbable de divinidad arcana: genial idea que servirá con toda seguridad para atormentarme el resto de mi vida.
—Encantada –balbuceo de milagro ante tanto pensamiento patético.
—Igualmente –musita ella con toda la sequedad que le es posible concentrar en una palabra.
El silencio apenas interrumpido por el ya incesante abrir y cerrar de la puerta principal se instala entre las dos. Diría que esta víbora regia me escruta con descaro. Así que es en este momento cuando, sospecho que lo estarán imaginando, la inseguridad de la que les hablé antes logra apoderarse por completo de mí y decide por todas nosotras que la velada ha concluido.
—Arman, lo siento pero me encuentro fatal. Creo que voy a irme a casa.
—¡No! –grita en un susurro inaudible Malena.
—¡Bien! –corea incomprensiblemente Magda.
—Pero Malena, no puedes irte ahora, ¿tan mal te encuentras? –Pregunta Arman extrañado de este cambio.
Que si me encuentro mal. Juzguen ustedes. Abandonarle en manos de esta belleza pseudoegipcia, que ya antes ha tenido la inmensa suerte de probar mil y una veces su culo espléndido y que, no sé debido a qué enigmática razón, cometió el error de dejarle ir es la mayor y más recia estupidez que podría ocurrírseme en esta situación. Por algo ella me mira con la incredulidad de quien reconoce la oportunidad fijada en sus retinas. Pero Malena no consigue imponerse.
—De verdad, Arman. Tengo ganas de vomitar, necesito irme cuanto antes.
Estoy diciendo la verdad más absoluta. Por momentos, una náusea asciende desde mis entrañas y avasalla todas mis demás sensaciones. El vómito es real, aunque psicológico, de pena por mí misma, por mi desaliento y mi abandono sin plantar ni una sola de mis caras.
—Pues entonces te acompaño. No puedo quedarme aquí sabiendo que estás así. Me voy contigo.
—No, no te preocupes. Quédate, tenías muchas ganas de asistir al concierto. Yo tomaré un taxi y en veinte minutos estoy en casa. Mañana hablamos.
La belleza egipcia continúa abrazada cual garrapata negra al brazo de Arman. Pero ahora se ha acercado más y sus cuerpos se tocan por muchas partes. Me gustaría arrancárselas de cuajo. Él es mío, sólo mío. Pero no consigo decirlo en alto. Anabel lleva un pantalón pirata que deja a la vista sus gemelos. Agradezco este recato. Así únicamente percibo sus tobillos perfectos mientras me resisto a imaginar que todo lo demás lucirá el mismo tono y tersura que esas fibras musculares inigualables.
Arman me acompaña a la puerta. Quiero gritarle que no me deje ir, quizás lo hago, pero sólo yo me escucho; en cambio sí que se me oye disculparme.
—Lo siento. Siento haberte fastidiado la noche. Te lo compensaré, en serio. Pásatelo bien.
—Más lo siento yo, espero que no sea nada —masculla Arman mientras me sorprende con un beso tierno, casi fraternal, –dame un toque cuando llegues a casa.
La noche es húmeda y mi vestido demasiado vaporoso. Ahora que Arman deja de rodearme con su presencia y vuelve a entrar en el auditorio, siento frío. No puedo decirles si es el que provoca la derrota auto-infringida o el aire que se levanta en un remolino a mis pies, pero logra que se me congele el alma.
Por cortesía de la autora.
Si los ojos realmente reflejaran los sentimientos más íntimos, los míos se habrían convertido en ciénagas fangosas y nauseabundas. Supongo que recordarán que al principio de este relato sostuve la hipótesis de que un hombre con el culo de Arman tenía que estar casado o ser marica. Pues bien, ha quedado claro que había olvidado una tercera opción: puede ser divorciado. Y tenía que ser justo en este instante cuando me enterase de que él lo era. Y no un divorciado cualquiera, no, sino uno de los detestables, en cuya categoría entran todos aquellos que hayan estado casados con alguien como Anabel. De milagro consigo que Malena, Magda o Magdalena, cualquiera de ellas, salgan de su estado cataléptico para que se le acerquen y le den los dos besos de rigor. Cuando finalmente lo hago, me desagrada comprobar que desprende un aroma dulzón de bebé recién amamantado. Pero aún me fastidia más percibir que su piel es también suave como la de un recién nacido, al menos los dos centímetros cuadrados que mis labios llegan a rozar al saludarla, amedrentados por la sensación de inferioridad que por momentos va apoderándose de cada una de las células de mi cuerpo.
Qué maravilla, mi Arman hasta ahora casi perfecto tiene una exmujer realmente perfecta. Sus ojos son de un gris imposible, su nariz recta y menuda le confiere un aire de faraona egipcia que combina a la perfección con la melena negra y lacia que se descuelga melosamente sobre los hombros. En una décima de segundo, quizá menos, mi memoria fotográfica toma una instantánea de su rostro improbable de divinidad arcana: genial idea que servirá con toda seguridad para atormentarme el resto de mi vida.
—Encantada –balbuceo de milagro ante tanto pensamiento patético.
—Igualmente –musita ella con toda la sequedad que le es posible concentrar en una palabra.
El silencio apenas interrumpido por el ya incesante abrir y cerrar de la puerta principal se instala entre las dos. Diría que esta víbora regia me escruta con descaro. Así que es en este momento cuando, sospecho que lo estarán imaginando, la inseguridad de la que les hablé antes logra apoderarse por completo de mí y decide por todas nosotras que la velada ha concluido.
—Arman, lo siento pero me encuentro fatal. Creo que voy a irme a casa.
—¡No! –grita en un susurro inaudible Malena.
—¡Bien! –corea incomprensiblemente Magda.
—Pero Malena, no puedes irte ahora, ¿tan mal te encuentras? –Pregunta Arman extrañado de este cambio.
Que si me encuentro mal. Juzguen ustedes. Abandonarle en manos de esta belleza pseudoegipcia, que ya antes ha tenido la inmensa suerte de probar mil y una veces su culo espléndido y que, no sé debido a qué enigmática razón, cometió el error de dejarle ir es la mayor y más recia estupidez que podría ocurrírseme en esta situación. Por algo ella me mira con la incredulidad de quien reconoce la oportunidad fijada en sus retinas. Pero Malena no consigue imponerse.
—De verdad, Arman. Tengo ganas de vomitar, necesito irme cuanto antes.
Estoy diciendo la verdad más absoluta. Por momentos, una náusea asciende desde mis entrañas y avasalla todas mis demás sensaciones. El vómito es real, aunque psicológico, de pena por mí misma, por mi desaliento y mi abandono sin plantar ni una sola de mis caras.
—Pues entonces te acompaño. No puedo quedarme aquí sabiendo que estás así. Me voy contigo.
—No, no te preocupes. Quédate, tenías muchas ganas de asistir al concierto. Yo tomaré un taxi y en veinte minutos estoy en casa. Mañana hablamos.
La belleza egipcia continúa abrazada cual garrapata negra al brazo de Arman. Pero ahora se ha acercado más y sus cuerpos se tocan por muchas partes. Me gustaría arrancárselas de cuajo. Él es mío, sólo mío. Pero no consigo decirlo en alto. Anabel lleva un pantalón pirata que deja a la vista sus gemelos. Agradezco este recato. Así únicamente percibo sus tobillos perfectos mientras me resisto a imaginar que todo lo demás lucirá el mismo tono y tersura que esas fibras musculares inigualables.
Arman me acompaña a la puerta. Quiero gritarle que no me deje ir, quizás lo hago, pero sólo yo me escucho; en cambio sí que se me oye disculparme.
—Lo siento. Siento haberte fastidiado la noche. Te lo compensaré, en serio. Pásatelo bien.
—Más lo siento yo, espero que no sea nada —masculla Arman mientras me sorprende con un beso tierno, casi fraternal, –dame un toque cuando llegues a casa.
La noche es húmeda y mi vestido demasiado vaporoso. Ahora que Arman deja de rodearme con su presencia y vuelve a entrar en el auditorio, siento frío. No puedo decirles si es el que provoca la derrota auto-infringida o el aire que se levanta en un remolino a mis pies, pero logra que se me congele el alma.
Por cortesía de la autora.
BIS. Santiago Montobbio -enlace a página bibliográfica-
BIS
.
Es la historia de siempre y también
en la que hay más enredaderas: una vez
nos dieron la tierra, pero
como nos dio la sensación de que no era
sino otra forma de engañarnos y hacernos perder
el tiempo entretejiendo
la ilusión de que algún día
íbamos a poder hacer algo con ella
dejamos que se nos muriera.
...........................................Sin llegar siquiera
a ser un inútil consuelo nos queda
la literatura como forma
de tomarle el pulso a las miserias.
ONDE TREME O NONE. Donde tirita el nombre.Santiago Montobbio. Traducción: Fernando Fiorese. Biblioteca Paulo Masuti Levy. 2010
Por cortesía del autor.
.
Es la historia de siempre y también
en la que hay más enredaderas: una vez
nos dieron la tierra, pero
como nos dio la sensación de que no era
sino otra forma de engañarnos y hacernos perder
el tiempo entretejiendo
la ilusión de que algún día
íbamos a poder hacer algo con ella
dejamos que se nos muriera.
...........................................Sin llegar siquiera
a ser un inútil consuelo nos queda
la literatura como forma
de tomarle el pulso a las miserias.
ONDE TREME O NONE. Donde tirita el nombre.Santiago Montobbio. Traducción: Fernando Fiorese. Biblioteca Paulo Masuti Levy. 2010
Por cortesía del autor.
ASAVAKIT
Las palabras secretas duermen siempre
en mi piel conjurada por las dríades,
entre árboles amados del silencio
en bosques de ebriedad.
Yo digo Asavakit
y grabo en la corteza de un gran roble
el nombre del que sueña.
Las sílabas subyacen en el humus
y se escuchan los ecos
entre las ramas suaves.
Aaaaa
saaaa
vaaaa
kiiiiiit...
Un código encriptado
aguarda en la fisura de mi gruta,
para que no te escondas...
Por cortesía de la autora
en mi piel conjurada por las dríades,
entre árboles amados del silencio
en bosques de ebriedad.
Yo digo Asavakit
y grabo en la corteza de un gran roble
el nombre del que sueña.
Las sílabas subyacen en el humus
y se escuchan los ecos
entre las ramas suaves.
Aaaaa
saaaa
vaaaa
kiiiiiit...
Un código encriptado
aguarda en la fisura de mi gruta,
para que no te escondas...
Por cortesía de la autora
Ahora, luego, y después quizá
Coleccionamos días, coleccionamos rosas,
sellos, tanques, relojes, zapatos y palabras.
Coleccionamos larvas (gusano de la seda),
y poemas y cartas. Coleccionamos todo:
misiles y violetas, anécdotas y cantos.
Coleccionamos tanto, que asfixiamos el aire.
Hay un triste payaso junto a una fuente azul,
con sus huesos plantados en la tierra desnuda.
Una lengua amarilla lame su calavera.
Unos ojos de sangre, fijos como la parca,
miran desencajados.
Habrá un lobo que juegue con una mariposa.
Habrá un taxidermista congelado en el tiempo:
lo velará una luna de mármol y de escarcha.
Habrá luz en la noche o el sueño de un delfín.
poessia
sellos, tanques, relojes, zapatos y palabras.
Coleccionamos larvas (gusano de la seda),
y poemas y cartas. Coleccionamos todo:
misiles y violetas, anécdotas y cantos.
Coleccionamos tanto, que asfixiamos el aire.
Hay un triste payaso junto a una fuente azul,
con sus huesos plantados en la tierra desnuda.
Una lengua amarilla lame su calavera.
Unos ojos de sangre, fijos como la parca,
miran desencajados.
Habrá un lobo que juegue con una mariposa.
Habrá un taxidermista congelado en el tiempo:
lo velará una luna de mármol y de escarcha.
Habrá luz en la noche o el sueño de un delfín.
poessia
Del poemario "Materia oscura" (Laura Giordani) -enlace a su web-
.
.
El tizne en las mejillas,
el perfume a muerte temprana,
la noche cubriendo la orografía
cárdena de tu cuerpo
con todos los relieves del maltrato,
tu sombra menuda repartiéndose,
haciéndote
cada vez más inconsistente
en el asfalto y las nubes
a contramano, duelen.
El zócalo de almohada,
la bolsita de pegamento,
su nana mortal contra la boca.
Te van endureciendo las esquinas:
sus ángulos cada vez más agudos
decapitan candores, desdicen
las mieles y vas cayendo sin cese
sobre las crestas frías del alba.
Duele la indiferencia:
esa extensión de sien a sien
donde se evapora el llanto tan rápido. -
Materia oscura. Sección: Resplandor de la indigencia. Laura Giordani. Ed. Baile del Sol, 2010.
Por cortesía de la autora.
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El tizne en las mejillas,
el perfume a muerte temprana,
la noche cubriendo la orografía
cárdena de tu cuerpo
con todos los relieves del maltrato,
tu sombra menuda repartiéndose,
haciéndote
cada vez más inconsistente
en el asfalto y las nubes
a contramano, duelen.
El zócalo de almohada,
la bolsita de pegamento,
su nana mortal contra la boca.
Te van endureciendo las esquinas:
sus ángulos cada vez más agudos
decapitan candores, desdicen
las mieles y vas cayendo sin cese
sobre las crestas frías del alba.
Duele la indiferencia:
esa extensión de sien a sien
donde se evapora el llanto tan rápido. -
Materia oscura. Sección: Resplandor de la indigencia. Laura Giordani. Ed. Baile del Sol, 2010.
Por cortesía de la autora.
Denominación de origen (David González) -enlace a su web-
.
.
la misma palabra lo dice: cárcel.
diminutivo de cárcel: reformatorio.
sinónimos de cárcel:
penal
presidio
correccional
penitenciaría
(los dos últimos incluyen
matiz de regeneración).
prisión es palabra escogida
o forense.
se la conoce también por otros nombres:
talego (el más extendido)
maco
trullo
trena (germanismo).
los gitanos la llaman estaribel
o estar,
que viene a ser lo mismo
pero abreviado. sin embargo,
cuando estás dentro de una,
cuando te ves allí metido,
el nombre es lo de menos,
no tiene mayor importancia,
lo único que cuenta,
es que siempre,
en todo momento, es una cárcel.
una cárcel, tío.
(poemas de la cárcel). David González. Biblioteca Babab. 2000.
Por cortesía del autor
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la misma palabra lo dice: cárcel.
diminutivo de cárcel: reformatorio.
sinónimos de cárcel:
penal
presidio
correccional
penitenciaría
(los dos últimos incluyen
matiz de regeneración).
prisión es palabra escogida
o forense.
se la conoce también por otros nombres:
talego (el más extendido)
maco
trullo
trena (germanismo).
los gitanos la llaman estaribel
o estar,
que viene a ser lo mismo
pero abreviado. sin embargo,
cuando estás dentro de una,
cuando te ves allí metido,
el nombre es lo de menos,
no tiene mayor importancia,
lo único que cuenta,
es que siempre,
en todo momento, es una cárcel.
una cárcel, tío.
Por cortesía del autor
Me busqué y me rebusqué a mí mismo (Heráclito) -Luis Antonio de Villena -enlace a su web-
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¿No has pensado en que todo atardezca?
¿O no está para ti ya atardecido todo?
Oscuridad que surca las calles y los montes,
olas de un mar frío, bajo filos de luna...
¿Este combate es la vida? ¿La espesura
y la lanza, los ponientes de bruma, el todos
contra todos, mientras pájaros sonríen y silban
las serpientes, rocas granates en un poniente frío?
¡Qué importaría el fin de todo, tan absurdo
y tan bello, como el adolescente que acaba con su vida!
Solo veo sombras y cansancio y muerte.
Sueño con un viaje infinito, un cómodo viaje
en un avión sin ruta, seminconsciente, sin puerto ni motivo...
Contra el odio, se nutre el corazón en lejanía.
Del poemario Desequilibrios.Visor. Madrid. 2004
Con el consentimiento del autor
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¿No has pensado en que todo atardezca?
¿O no está para ti ya atardecido todo?
Oscuridad que surca las calles y los montes,
olas de un mar frío, bajo filos de luna...
¿Este combate es la vida? ¿La espesura
y la lanza, los ponientes de bruma, el todos
contra todos, mientras pájaros sonríen y silban
las serpientes, rocas granates en un poniente frío?
¡Qué importaría el fin de todo, tan absurdo
y tan bello, como el adolescente que acaba con su vida!
Solo veo sombras y cansancio y muerte.
Sueño con un viaje infinito, un cómodo viaje
en un avión sin ruta, seminconsciente, sin puerto ni motivo...
Contra el odio, se nutre el corazón en lejanía.
Del poemario Desequilibrios.Visor. Madrid. 2004
Con el consentimiento del autor
Peces abren y cierran
Peces abren y cierran botones en los pies de todas esas viejecillas
que en los hospitales la luna castiga como gran jefa de la eterna calle
cuando una fuente lluvia en mitad de la noche una danza turca
y un gato florece por los ojos cerrados de un ensueño
Neón de una canción sella una esquina en árabe
Neón. Una gota de sangre en los zapatos sutiles
Neón y una náusea. Una sonrisa oscura le muerde los labios a las dos
Neón a toda esa música y un niño desnudo porta en sus manos un ratón
Neón. La cama-crisálida levanta a mi padre cada tres horas porque el mundo
Silencio. Se grita silencio. Siete puntos suspensivos
poessia
que en los hospitales la luna castiga como gran jefa de la eterna calle
cuando una fuente lluvia en mitad de la noche una danza turca
y un gato florece por los ojos cerrados de un ensueño
Neón de una canción sella una esquina en árabe
Neón. Una gota de sangre en los zapatos sutiles
Neón y una náusea. Una sonrisa oscura le muerde los labios a las dos
Neón a toda esa música y un niño desnudo porta en sus manos un ratón
Neón. La cama-crisálida levanta a mi padre cada tres horas porque el mundo
Silencio. Se grita silencio. Siete puntos suspensivos
poessia
Confusión
Un hombre llevaba sobre sus hombros felinos
con elegante indigencia
una diplomática chaqueta cruzada
Dos pinzas invisibles lo colgaron del aire
y un soplo instintivo lo llevó hasta ella:
acomodada en su asiento
Confusión: le ha cogido por sorpresa
un desesperado ataque azul
Felinamente se midieron
como se miden dos contrarios
Se besaron sus auras con el beso Yin Yang
El inquieto felino se apoderó de nada
del espacio vacío que abandonó el tigrillo
Con su elegante indigencia
supo girarse sobre sus pasos
para alcanzar su destino: otro cruce u otro tren
.
.
poessia
.
.
con elegante indigencia
una diplomática chaqueta cruzada
Dos pinzas invisibles lo colgaron del aire
y un soplo instintivo lo llevó hasta ella:
acomodada en su asiento
Confusión: le ha cogido por sorpresa
un desesperado ataque azul
Felinamente se midieron
como se miden dos contrarios
Se besaron sus auras con el beso Yin Yang
El inquieto felino se apoderó de nada
del espacio vacío que abandonó el tigrillo
Con su elegante indigencia
supo girarse sobre sus pasos
para alcanzar su destino: otro cruce u otro tren
.
.
poessia
.
.
Camino azul
.
.
La tarde invernal se asienta
con olor de "bistec" en los pasadizos.
Son las seis.
Colillas quemadas de humeantes días.
Una ráfaga de lluvia envuelve ahora
los sucios pedazos
de marchitas hojas por los pies,
y a la esquina de la calle
un caballo de punto humea y patalea,
y se encienden los faroles después.
.
T.S. Eliot
.
.
.
.
Se queja un gran gusano o metro,
se retuerce a gritos en las tripas urbanas.
Una mujer abanica un manojo de segundos.
Este momento alberga
la superficie de un domingo.
Una tarde se posa sobre éste,
una alfombra persa,
una pléyade
de pisadas desnudas ya no célebres.
Entre anillos del gusano, una puerta se abre,
cuando se pliega un libro.
Hay un camino azul.
.
.
poessia
.
.
Imprevisibles maullidos
Sobre esta telaraña de caminos
bailo desde mis élitros oníricos
para girarme en derredor
de mi eje cristalino recuperando pasado.
Unos ojos enfermizos, inocentes y felinos
o mimetismo del mundo,
vigilaban mi paso, ¿proyector y guía
de una perspectiva invisible
para un futuro invisible?
.
.
poessia
.
.
Idea
Idea
piedra que lanzo al agua
allí donde se expande
por todas las ideas
Qué porcentaje más exiguo
el expresado con palabras
sobre la verdadera idea
piedra que lanzo al agua
allí donde se expande
por todas las ideas
Qué porcentaje más exiguo
el expresado con palabras
sobre la verdadera idea
.
.
.
poesia
.
.
Los pájaros mediadores
Cada momento es eterno.
Los gorriones me dictan
muchas veces silencio.
Las calles están vacías,
pero el llanto de un niño surge,
cortante, desde la nada
o ignorancia o duda:
¿es el llanto de un niño,
o es un micho maullador?
Otro segmento cortante:
suena el grito de un claxon,
a intervalos o pausa
o cerebro pensante;
tañe otra forma de lenguaje
o adaptación obligada
del hombre en el medio.
Los gorriones cantan
anunciando a otros gorriones,
y aerolíneas diagonales
atraviesan el umbral
o pista intermedia que separa
pregunta de respuesta,
o el proceso de lo utópico.
.
.
poessia
.
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Los gorriones me dictan
muchas veces silencio.
Las calles están vacías,
pero el llanto de un niño surge,
cortante, desde la nada
o ignorancia o duda:
¿es el llanto de un niño,
o es un micho maullador?
Otro segmento cortante:
suena el grito de un claxon,
a intervalos o pausa
o cerebro pensante;
tañe otra forma de lenguaje
o adaptación obligada
del hombre en el medio.
Los gorriones cantan
anunciando a otros gorriones,
y aerolíneas diagonales
atraviesan el umbral
o pista intermedia que separa
pregunta de respuesta,
o el proceso de lo utópico.
.
.
poessia
.
.
Lapso pretérito
.
.
En un abrazo te espero, música, en un secreto
.
Bajo la lluvia ella danza sobre una calle otoñal
Una figura tras un cristal en el punto de fuga
De una perspectiva urbana es testigo
De unas féminas piernas que puntean
El sonido de un lapso pretérito
.
En el parque un columpio vacío coincide
Con el incognoscible Tiempo:
Duerme, cruje, respira, coexiste
Con el silencio o ella o péndulo latiente
.
Sólo un perro vagabundo y famélico rompe
La monótona estampa de la tarde
Y un gorrión bebe… lágrimas
.
En un abrazo me fundo, en secreto con la música
.
.
poessia
.
.
.
En un abrazo te espero, música, en un secreto
.
Bajo la lluvia ella danza sobre una calle otoñal
Una figura tras un cristal en el punto de fuga
De una perspectiva urbana es testigo
De unas féminas piernas que puntean
El sonido de un lapso pretérito
.
En el parque un columpio vacío coincide
Con el incognoscible Tiempo:
Duerme, cruje, respira, coexiste
Con el silencio o ella o péndulo latiente
.
Sólo un perro vagabundo y famélico rompe
La monótona estampa de la tarde
Y un gorrión bebe… lágrimas
.
En un abrazo me fundo, en secreto con la música
.
.
poessia
.
.
Las paredes
.
.
las paredes en esta habitación
son posters con mujeres sin cabeza
.
algunas se anudan lazos
blancos pero difusos
como nubes-espejismos
como latidos arrítmicos
como engarzar: voz-acordes
silencio-pasos, verso-verso
.
otras reptan a gatas por la arena
sus tirabuzones son lascivos
o tósigas-hebras de migale:
penas o tósigas: this mortal coil
.
el espacio en esta habitación
ha sido suplantado por objetos:
usurpadores o sístoles
.
las yemas de mis dedos ambicionan
como diástoles de angustia
la ruptura del ego:
el theos-teclado me concede
la dicha de la música
.
las paredes filtran condiciones terrenas
.
.
poessia
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las paredes en esta habitación
son posters con mujeres sin cabeza
.
algunas se anudan lazos
blancos pero difusos
como nubes-espejismos
como latidos arrítmicos
como engarzar: voz-acordes
silencio-pasos, verso-verso
.
otras reptan a gatas por la arena
sus tirabuzones son lascivos
o tósigas-hebras de migale:
penas o tósigas: this mortal coil
.
el espacio en esta habitación
ha sido suplantado por objetos:
usurpadores o sístoles
.
las yemas de mis dedos ambicionan
como diástoles de angustia
la ruptura del ego:
el theos-teclado me concede
la dicha de la música
.
las paredes filtran condiciones terrenas
.
.
poessia
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.
Angustia
.
.
Me pregunto en la noche y en la calma:
.
¿Qué es silencio?, ¿meditar?, ¿latido?
¿Es música y clamor durante un coma?
¿Lo cóncavo y con-verso del sonido?
¿El mundo al otro lado del espejo?
.
¿Y si fuera la muerte de la vida?
¿Y si un eco inmortal del inframundo?
¿Y si acaso una luz oscurecida?
.
¿O será una impotente boca abierta
Incapaz de gritar la voz de auxilio?
.
¿Es posible, quizá, tal vez, incluso,
Que habite un ruiseñor en un exilio
Del tamaño de un puño que palpita
O canta o late o sangra o duerme o sueña?
.
.
.
Me pregunto en la noche y en la calma:
.
¿Qué es silencio?, ¿meditar?, ¿latido?
¿Es música y clamor durante un coma?
¿Lo cóncavo y con-verso del sonido?
¿El mundo al otro lado del espejo?
.
¿Y si fuera la muerte de la vida?
¿Y si un eco inmortal del inframundo?
¿Y si acaso una luz oscurecida?
.
¿O será una impotente boca abierta
Incapaz de gritar la voz de auxilio?
.
¿Es posible, quizá, tal vez, incluso,
Que habite un ruiseñor en un exilio
Del tamaño de un puño que palpita
O canta o late o sangra o duerme o sueña?
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Micelios potenciales
.
.
Los charcos son espejos o migajas de mísero:
¡verás el cielo como un sueño!
.
JUN, JAKO, KOIL, ENCS; se lee por los muros
a orilla de las vías o caminos de sangre
o venas urbanas que riegan
este capitalismo incontrolable.
Un tren-pato asesina: cercena
la vida a las culebras que tratan
de cruzar paralelas infinitas.
Un tren-pato es una máscara; su esencia
es pregunta infinita: ¿a dónde vamos?
La alarma en los trenes es un tigre dormido.
Se mece tan sutilmente la cuna del sueño del tigre...
Sus garras son micelios potenciales
o la revolución en ciernes de aquellos míseros
que ven el cielo a través de un espejismo:
las migajas o los charcos.
.
.
poessia
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Los charcos son espejos o migajas de mísero:
¡verás el cielo como un sueño!
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JUN, JAKO, KOIL, ENCS; se lee por los muros
a orilla de las vías o caminos de sangre
o venas urbanas que riegan
este capitalismo incontrolable.
Un tren-pato asesina: cercena
la vida a las culebras que tratan
de cruzar paralelas infinitas.
Un tren-pato es una máscara; su esencia
es pregunta infinita: ¿a dónde vamos?
La alarma en los trenes es un tigre dormido.
Se mece tan sutilmente la cuna del sueño del tigre...
Sus garras son micelios potenciales
o la revolución en ciernes de aquellos míseros
que ven el cielo a través de un espejismo:
las migajas o los charcos.
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poessia
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Catálogo de antigüedades (Santiago Montobbio)
.
.
Besitos y mordisquitos en las orejitas era lo que escribíamos
al final de unas postales no tan obscenas como horteras,
también en los hociquitos y Viva el Mejillón Peludo
cuando las enviábamos a niñas adorablemente estúpidas
y Gola Pola Amapola qué tal las misiones en Angola
o de mayor yo también quiero ser cura
si iban dirigidas al gris colegio horrible,
besitos y mordisquitos o cabramozabigote!
en la época de la continuada borrachera
que un estómago medio buzón medio prodigio
aún digería, besitos, mordisquitos y no sé por qué
ahora también recuerdo ininterrumpidos veranos
y sobre todo a Javier borracho, cayéndose y cantando
a las seis de la madrugada en la Plaza Artós,
Javier parando a un repartidor para enseñarle
cómo en el infantil cuaderno de dibujo
que alguien había ideado regalarle a Ana
el elefante coloreado de amarillo
quedaba superlativamente cojonudo y fíjese usted,
no me he salido para nada de los bordes, ¿verdad
que a la señorita ha de encantarle?: besitos, cervezas,
mordisquitos, noches, desiertos o Javier o la Plaza Artós
en la cara del pobre hombre: inconcebibles cosas así
son las que me vuelven y las que tengo que anotar
para cuando tenga tiempo o ganas de escribir
en falso verso un inservible catálogo
de antigüedades. Y en los márgenes del papel
no puedo olvidarme de apuntar que ya muy al principio
de una adolescencia extremada me acostumbré
a coleccionar en los descosidos bolsillos de mis ojos
huidizas madrugadas, a coleccionar o robar al tiempo
pequeñas muertes, azúcar de piernas, adioses,
pañuelos y lunas, pozos, cuchillos, ternuras
y que esa temprana afición por las cosas que no sirven para nada
sin duda tuvo la primera y quizá más grave culpa
de que acabara aceptando complacido, y sin más,
el convertir en una completa inutilidad mi propia vida,
muy irresponsablemente sonriendo ante los infinitos
lo que hay que ver, un chico de sus posibilidades,
mira que deja el Derecho para perder el tiempo
escribiendo versitos, lo peor es que así
es como acaban comunistas y ya es lástima
que mi particular ejército de abuelas
resignadamente recitaba.
.
.
.
Por cortesía del autor
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Besitos y mordisquitos en las orejitas era lo que escribíamos
al final de unas postales no tan obscenas como horteras,
también en los hociquitos y Viva el Mejillón Peludo
cuando las enviábamos a niñas adorablemente estúpidas
y Gola Pola Amapola qué tal las misiones en Angola
o de mayor yo también quiero ser cura
si iban dirigidas al gris colegio horrible,
besitos y mordisquitos o cabramozabigote!
en la época de la continuada borrachera
que un estómago medio buzón medio prodigio
aún digería, besitos, mordisquitos y no sé por qué
ahora también recuerdo ininterrumpidos veranos
y sobre todo a Javier borracho, cayéndose y cantando
a las seis de la madrugada en la Plaza Artós,
Javier parando a un repartidor para enseñarle
cómo en el infantil cuaderno de dibujo
que alguien había ideado regalarle a Ana
el elefante coloreado de amarillo
quedaba superlativamente cojonudo y fíjese usted,
no me he salido para nada de los bordes, ¿verdad
que a la señorita ha de encantarle?: besitos, cervezas,
mordisquitos, noches, desiertos o Javier o la Plaza Artós
en la cara del pobre hombre: inconcebibles cosas así
son las que me vuelven y las que tengo que anotar
para cuando tenga tiempo o ganas de escribir
en falso verso un inservible catálogo
de antigüedades. Y en los márgenes del papel
no puedo olvidarme de apuntar que ya muy al principio
de una adolescencia extremada me acostumbré
a coleccionar en los descosidos bolsillos de mis ojos
huidizas madrugadas, a coleccionar o robar al tiempo
pequeñas muertes, azúcar de piernas, adioses,
pañuelos y lunas, pozos, cuchillos, ternuras
y que esa temprana afición por las cosas que no sirven para nada
sin duda tuvo la primera y quizá más grave culpa
de que acabara aceptando complacido, y sin más,
el convertir en una completa inutilidad mi propia vida,
muy irresponsablemente sonriendo ante los infinitos
lo que hay que ver, un chico de sus posibilidades,
mira que deja el Derecho para perder el tiempo
escribiendo versitos, lo peor es que así
es como acaban comunistas y ya es lástima
que mi particular ejército de abuelas
resignadamente recitaba.
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Por cortesía del autor
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El árbol del mundo
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Me preguntó mi persona acerca del árbol del mundo;
le contesté a mi persona, rizomáticamente:
Una rama del mundo (todas y cada una
de las conciencias racionales que brotan de esa rama),
es consciente de un objeto.
Las otras ramas del mundo, desconocen el objeto.
Una particular conciencia sabe
de una rama del mundo, a través de la experiencia.
Dicha particular conciencia ignora las otras ramas del mundo.
Una conciencia (humana u otra) tiene auto-conciencia
de que una rama del mundo de un objeto es consciente.
Una racional conciencia es
auto-consciente de otras ramas ignorantes del objeto.
Una conciencia auto-consciente es,
por mor de la memoria, de una rama del mundo.
Esa conciencia sabe que desconoce un mundo
velado a su conciencia.
Una noción que engloba en su en sí la conciencia
de los ocho elementos anteriores,
es un sujeto que pregunta: ¿quién es ese sujeto?
.
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poessia
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Me preguntó mi persona acerca del árbol del mundo;
le contesté a mi persona, rizomáticamente:
Una rama del mundo (todas y cada una
de las conciencias racionales que brotan de esa rama),
es consciente de un objeto.
Las otras ramas del mundo, desconocen el objeto.
Una particular conciencia sabe
de una rama del mundo, a través de la experiencia.
Dicha particular conciencia ignora las otras ramas del mundo.
Una conciencia (humana u otra) tiene auto-conciencia
de que una rama del mundo de un objeto es consciente.
Una racional conciencia es
auto-consciente de otras ramas ignorantes del objeto.
Una conciencia auto-consciente es,
por mor de la memoria, de una rama del mundo.
Esa conciencia sabe que desconoce un mundo
velado a su conciencia.
Una noción que engloba en su en sí la conciencia
de los ocho elementos anteriores,
es un sujeto que pregunta: ¿quién es ese sujeto?
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poessia
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Límites lejanos
.
Lo que acontece en este mundo,
toda esta luz a mis ojos,
se me aparece distante, fugaz e inaccesible:
negación de mi yo, y un silencio angustioso.
Tras cada instante percibido,
surge un extraño mundo nuevo,
como un monstruo de infinitas
cabezas fantasmales.
No lo alcanzo con mi abrazo.
Descompuesto en eternas facciones
de incomprensibles sueños, este universo abarca
límites lejanos, impalpables y extraños.
.
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poessia
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Lo que acontece en este mundo,
toda esta luz a mis ojos,
se me aparece distante, fugaz e inaccesible:
negación de mi yo, y un silencio angustioso.
Tras cada instante percibido,
surge un extraño mundo nuevo,
como un monstruo de infinitas
cabezas fantasmales.
No lo alcanzo con mi abrazo.
Descompuesto en eternas facciones
de incomprensibles sueños, este universo abarca
límites lejanos, impalpables y extraños.
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poessia
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El Universo
.
.
.
El silencio es mi existencia, en él me reconozco
Al otro lado del espejo
En el silencio me intuyo diseccionando mis manos,
Por ellas pasa el tiempo con las suyas grabando
Surcos cruces flechas
Luces metas lustros
Betas pulsos bucles
El silencio es la espera de la muerte del silencio:
Preludio de la voz
Y la eterna inquietud de aseverar lo incierto
El universo es
El infinito del silencio
.
.
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poessia
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El silencio es mi existencia, en él me reconozco
Al otro lado del espejo
En el silencio me intuyo diseccionando mis manos,
Por ellas pasa el tiempo con las suyas grabando
Surcos cruces flechas
Luces metas lustros
Betas pulsos bucles
El silencio es la espera de la muerte del silencio:
Preludio de la voz
Y la eterna inquietud de aseverar lo incierto
El universo es
El infinito del silencio
.
.
.
poessia
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.
.
Ego azul
.
.
Un sombrero azul turquesa
sobre una piedra caliente
(fulge como una brasa)
monolítica y marmórea
Renazco de ese sombrero:
mi naturaleza es etérea
Lo que circunda es el mundo:
cantos de pájaros, cantos
rodantes sobre cerros
sobre lomas y montañas
Me desprendí de mi ego azul
y ahora vago por los bosques
y ahora vago por las aguas
sin cuerpo, sin mente
sin personalidad
.
.
.
poessia
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Un sombrero azul turquesa
sobre una piedra caliente
(fulge como una brasa)
monolítica y marmórea
Renazco de ese sombrero:
mi naturaleza es etérea
Lo que circunda es el mundo:
cantos de pájaros, cantos
rodantes sobre cerros
sobre lomas y montañas
Me desprendí de mi ego azul
y ahora vago por los bosques
y ahora vago por las aguas
sin cuerpo, sin mente
sin personalidad
.
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poessia
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Deshojando una maya
.
.
Mis dedos deshojan la maya
hoy el cielo se disipa
estoy entre arena y el mar:
dos pisadas son dos moldes
dos pisadas sobre la tierra
o el pasado y su reflejo
El silencio son las estrellas
un paisaje es el vacío
pronuncio quietud y respiro
me abandono a mi otro yo
habitador en el sosiego:
las estrellas son silencios
Hoy trazo una línea volátil
sobre horizonte infinito
intuyo un ahora de tiempo
no pensable no imposible:
mañana es arcano de ayer:
soy un náufrago turbado
.
.
.
poessia
.
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Mis dedos deshojan la maya
hoy el cielo se disipa
estoy entre arena y el mar:
dos pisadas son dos moldes
dos pisadas sobre la tierra
o el pasado y su reflejo
El silencio son las estrellas
un paisaje es el vacío
pronuncio quietud y respiro
me abandono a mi otro yo
habitador en el sosiego:
las estrellas son silencios
Hoy trazo una línea volátil
sobre horizonte infinito
intuyo un ahora de tiempo
no pensable no imposible:
mañana es arcano de ayer:
soy un náufrago turbado
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poessia
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.
Al otro lado de la puerta
.
.
.
A la puerta llaman. Son dos sonidos, profundos,
que dejan un vibrar similar al que deja
la poesía que se escribe para los poetas,
como dijo Gustavo Adolfo Becquer:
“quedan vibrando las cuerdas de un arpa”.
Un íntimo silencio, peculiar de lo humano,
la palabra del alma, o el sonido interior,
paraliza todos los músculos
como efecto de causa -son las cuerdas del arpa-,
y excita los sentidos, los propios del oído.
Ya no duele la migraña, se ha convertido en madeja,
acomodada en el cerebro como un saco de dormir
en un macuto; y por los ojos
brotan unas manos invisibles
que palpan lo que no puede ser comprendido: las cosas.
Entre el sofá y la puerta de la calle
hay cosas, y más allá de los sonidos profundos
se intuye una presencia.
Han pasado unos segundos
(células del cuerpo eterno). La cadencia
respiratoria es lenta y silenciosa.
Se puede estirar el tiempo, su naturaleza es elástica.
Él se encuentra más allá del espíritu o sus manos,
y queda rezagado más atrás del instante más contiguo,
como haciendo la goma, con el fin
de alcanzar la distancia que lo proteja del peligro.
Su mirada se abre como puertas de Karnak.
El umbral es un templo egipcio de ciclópeas columnas.
Los dioses respiran al otro lado de la puerta.
La filosofía es el arte
de explicar con argumentos la incomprensión de las cosas.
En esta noche de invierno, sus argumentos no constan
de un lenguaje (la palabra), pero existen revelados
a través de los gestos. Se desdobla:
característica humana.
Sigue pasando el tiempo, cada segundo es un ¡gong!,
hondo y metálico. Su sangre, tremulante, late al ritmo
de la angustia, y le proyecta hacia el siguiente segundo,
hacia su libertad, la de ser hombre:
existe en su sofá, empotrado en su yo.
Al otro lado de la puerta, aquello que nunca llega:
El futuro.
.
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poessia
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A la puerta llaman. Son dos sonidos, profundos,
que dejan un vibrar similar al que deja
la poesía que se escribe para los poetas,
como dijo Gustavo Adolfo Becquer:
“quedan vibrando las cuerdas de un arpa”.
Un íntimo silencio, peculiar de lo humano,
la palabra del alma, o el sonido interior,
paraliza todos los músculos
como efecto de causa -son las cuerdas del arpa-,
y excita los sentidos, los propios del oído.
Ya no duele la migraña, se ha convertido en madeja,
acomodada en el cerebro como un saco de dormir
en un macuto; y por los ojos
brotan unas manos invisibles
que palpan lo que no puede ser comprendido: las cosas.
Entre el sofá y la puerta de la calle
hay cosas, y más allá de los sonidos profundos
se intuye una presencia.
Han pasado unos segundos
(células del cuerpo eterno). La cadencia
respiratoria es lenta y silenciosa.
Se puede estirar el tiempo, su naturaleza es elástica.
Él se encuentra más allá del espíritu o sus manos,
y queda rezagado más atrás del instante más contiguo,
como haciendo la goma, con el fin
de alcanzar la distancia que lo proteja del peligro.
Su mirada se abre como puertas de Karnak.
El umbral es un templo egipcio de ciclópeas columnas.
Los dioses respiran al otro lado de la puerta.
La filosofía es el arte
de explicar con argumentos la incomprensión de las cosas.
En esta noche de invierno, sus argumentos no constan
de un lenguaje (la palabra), pero existen revelados
a través de los gestos. Se desdobla:
característica humana.
Sigue pasando el tiempo, cada segundo es un ¡gong!,
hondo y metálico. Su sangre, tremulante, late al ritmo
de la angustia, y le proyecta hacia el siguiente segundo,
hacia su libertad, la de ser hombre:
existe en su sofá, empotrado en su yo.
Al otro lado de la puerta, aquello que nunca llega:
El futuro.
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poessia
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El músico -Óscar Distéfano-
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Oigo los tímidos acordes,
en áspera armonía combinados,
ascender y bajar en compases hirientes.
Noto los dedos duros, malheridos
sobre el teclado indócil,
vertiendo progresiones imprecisas.
Tenaz, el alma,
lanzándose frenética en su fe,
desde la cima con el mismo tono,
surca al final —bemoles, diesis, tónicas—,
la consonancia del heroico vuelo
en el olvido azul del gris aprendizaje.
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Por cortesía de Óscar Distéfano (autor)
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Oigo los tímidos acordes,
en áspera armonía combinados,
ascender y bajar en compases hirientes.
Noto los dedos duros, malheridos
sobre el teclado indócil,
vertiendo progresiones imprecisas.
Tenaz, el alma,
lanzándose frenética en su fe,
desde la cima con el mismo tono,
surca al final —bemoles, diesis, tónicas—,
la consonancia del heroico vuelo
en el olvido azul del gris aprendizaje.
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Por cortesía de Óscar Distéfano (autor)
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POEMAS ANTIPÁTICOS -Introducción-
POEMAS ANTIPÁTICOS
Introducción
Escribimos este poemario para darle rienda suelta a nuestra contemplación diaria. La calle es una casa de los espejos, y en ella nos vemos reflejados, nunca iguales, en movimientos blandos y distorsionados, en expresiones irreconocibles, en otros, incluso en cosas, y sobre todo en espacios móviles, movimientos continuos, profundos, sombríos, y a veces fulgentes. Serán retazos, encadenamientos, escrituras automáticas, desvergüenza, pluma deslenguada, etc., aunque también afectos, explícitos o velados.
POEMAS ANTIPÁTICOS es un proyecto arquitectónico, porque tendrá cimientos, pilares, tabiques, etc., es decir, una estructura. El edificio, una vez leído el poemario de principio a fin surge (o así tendría que ser) como imagen sintética, absoluta, fija en la mente, lo cual ya no sería responsabilidad del autor, sino de la imaginación del lector. En realidad, esto es lo que suele pasar con todo tipo de lecturas, queda al final un sedimento. Escribimos esta introducción de manera contraria a como mandan los cánones, porque, desde un punto de vista académico, habría que hacerlo al final de un proceso de análisis y desarrollo, ya que se trataría, pues, de un resumen indicador de lo que viene después. Nosotros construimos la casa por el tejado (en cierto sentido); en todo caso, para cambiar este texto hay tiempo. Se vive el momento, como cuando uno se encuentra en la calle, en el mundo, lejos o relativamente alejado de la comodidad del hogar.
Las palabras bonitas, dulces, agradables a la vista y al oído, no forman parte de la idea principal, pero hay cabida para ellas, no obstante. Este universo prosaico que "sufrimos" -lo entrecomillamos porque hay mucho espíritu burgués implantado en la sociedad, y la auténtica angustia (tema que tiene interés, ideal para desarrollar como base para otra construcción futura), en esa idiosincrasia, es relativa- es demasiado crudo y real, tanto, que los tiempos de poemas impecables y estéticos (en el sentido más ortodoxo del concepto), para nosotros, ya han pasado, aunque no se sabe hasta cuándo, por aquello de que el mundo gira y la vida es movimiento y cambio constantes.
Si hay aversión es por el sistema, por sus fabricadores (o por los iniciadores hace, tal vez, cientos de miles de años, de un cambio, de la naturaleza al artificio humano), por los psicópatas que manejan los hilos, por el nuevo orden mundial ya iniciado desde hace décadas, por la globalización, por el capitalismo extremo, por los genocidios, etc., nunca por la gente de la calle: la calle es mucho más que la calle.
poessía
Laberíntico rito
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Las antenas que me quieren
brotar encuentran la estructura
craneal como su escollo,
y un Ángel de Orión*, cantado por Antonio
Vega, las estimula a repetir su tic
nervioso constante. La guitarra es un cuadro
pintado en unas horas encajadas sobre espacios
de libertad de las antenas libres.
El insecto que habita en el tiempo más distante
de avance de la cadena
humana recuerda otros tiempos,
por ejemplo, los de Arquíloco*. Todo
se encuentra instalado sobre la base de símbolos.
Hay un laberíntico rito
que en música transmuta,
y se expande por el mundo
como notas que decrecen hasta la incomprensión
que crece hasta la infinitud
que crece hasta lo abstracto que crece
hasta el escepticismo.
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poessia
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*Un poema de Arquíloco
*Algunos datos sobre Arquíloco; también sobre Simónides
*Ángel de Orión
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Las antenas que me quieren
brotar encuentran la estructura
craneal como su escollo,
y un Ángel de Orión*, cantado por Antonio
Vega, las estimula a repetir su tic
nervioso constante. La guitarra es un cuadro
pintado en unas horas encajadas sobre espacios
de libertad de las antenas libres.
El insecto que habita en el tiempo más distante
de avance de la cadena
humana recuerda otros tiempos,
por ejemplo, los de Arquíloco*. Todo
se encuentra instalado sobre la base de símbolos.
Hay un laberíntico rito
que en música transmuta,
y se expande por el mundo
como notas que decrecen hasta la incomprensión
que crece hasta la infinitud
que crece hasta lo abstracto que crece
hasta el escepticismo.
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poessia
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*Un poema de Arquíloco
*Algunos datos sobre Arquíloco; también sobre Simónides
*Ángel de Orión
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No puedo decir no debo
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El verano se aproxima
con su encanto, las tormentas
Salgo al campo a respirar
la humedad que por los huecos
o escondrijos de tarántulas
sobresalen como nimbos
El viento glorioso silba
y el corazón en mi pecho
silba, y un coche abandonado
rechina. Hay un sapo encubierto
bajo tierra, o entelequia
Soy el dueño de un secreto
verde, veloz y escurridizo
me lo llevo a la tumba
de mi cama, al sueño
Pasa un tren por dos vidas
paralelas e infinitas
mi casa es un tren
mi casa es paralela
a otra vida y a otro tren
infinito y paralelo
Observo las hormigas
como quien observa el mundo
las observo y me pregunto
las observo y me respondo:
no puedo decir no debo
Me aproximo al verano
para versar en los huecos
-todos mis dientes rechinan
todas mis manos crujen
tengo tantas manos
como hormigas mis ojos
como mis ojos potencias-
huecos como cabezas
de hormigas paralelas
a juicios infinitos
a intelectos agentes
con su encanto, las tormentas
Salgo al campo a respirar
la humedad que por los huecos
o escondrijos de tarántulas
sobresalen como nimbos
El viento glorioso silba
y el corazón en mi pecho
silba, y un coche abandonado
rechina. Hay un sapo encubierto
bajo tierra, o entelequia
Soy el dueño de un secreto
verde, veloz y escurridizo
me lo llevo a la tumba
de mi cama, al sueño
Pasa un tren por dos vidas
paralelas e infinitas
mi casa es un tren
mi casa es paralela
a otra vida y a otro tren
infinito y paralelo
Observo las hormigas
como quien observa el mundo
las observo y me pregunto
las observo y me respondo:
no puedo decir no debo
Me aproximo al verano
para versar en los huecos
-todos mis dientes rechinan
todas mis manos crujen
tengo tantas manos
como hormigas mis ojos
como mis ojos potencias-
huecos como cabezas
de hormigas paralelas
a juicios infinitos
a intelectos agentes
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poessia
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CRONOS -Ana Mª Espinosa-
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Montague Dawson (1895-1973). Crescent Moon. . .
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La existencia es un galeón fantasma
que atraviesa el mar de niebla del tiempo,
un alma que se arrastra en las mareas
en un cuerpo deshecho entre las rocas,
para llegar inerte al puerto de la guadaña.
Con suerte, aparece el arco iris.
Alguna vez.
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Con el beneplácito de la autora, Ana Mª Espinosa
del poemario PINTANDO VERSOS
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Información:
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Dejo, en relación a la mitología, a Cronos, a Hesíodo (Las cinco edades del mundo; Los trabajos y los días), algunos enlaces:
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arcón número ciento veinticuatro
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Te rompes la cabeza para escribir un poema,
pero en realidad de nada sirven
tus títulos académicos;
te rompes la cabeza tratando de extraer
del arcón aquellos cultos términos:
el latín, la Grecia Clásica, y también otros poemas,
o simplemente te asientas
sobre la superficie creativa
en tu espacio, aunque tu espacio
acaso sea un vagón, o la acera
de tu ciudad. Te rompes la cabeza
pensando si poesía es literatura o no,
o si basta escribir con el alma, aunque nadie sepa qué es el alma.
Te rompes… la cabeza tratando de hallar un yambo (1)
adecuado o la mitad de una falange. Te rompes…
buscando la vida o la verdad,
porque la vida puede ser la verdad del momento.
Te rompes la cabeza para
dormir con los sesos esparcidos sobre las sábanas:
el sueño es la muerte: cada noche te recompone.
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(1) yambo (pinchad)
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poessia
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Te rompes la cabeza para escribir un poema,
pero en realidad de nada sirven
tus títulos académicos;
te rompes la cabeza tratando de extraer
del arcón aquellos cultos términos:
el latín, la Grecia Clásica, y también otros poemas,
o simplemente te asientas
sobre la superficie creativa
en tu espacio, aunque tu espacio
acaso sea un vagón, o la acera
de tu ciudad. Te rompes la cabeza
pensando si poesía es literatura o no,
o si basta escribir con el alma, aunque nadie sepa qué es el alma.
Te rompes… la cabeza tratando de hallar un yambo (1)
adecuado o la mitad de una falange. Te rompes…
buscando la vida o la verdad,
porque la vida puede ser la verdad del momento.
Te rompes la cabeza para
dormir con los sesos esparcidos sobre las sábanas:
el sueño es la muerte: cada noche te recompone.
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(1) yambo (pinchad)
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poessia
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Pronunciose el silencio
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¡Qué mala es la envidia!,
Le dijo un ser humano a Dios,
Y adelantándose el demonio al todopoderoso contestó:
Si la envidia es perfidia de un hombre a otro hombre
(Odio, encono, maldad: mi personalidad),
¡Qué bueno es ser hombre!,
Y adelantándose Dios al sonido contestó:
Si ser hombre es el hambre de anhelar perfección
(Bondad, amor, piedad: mi personalidad),
¡Qué malo es ser Satán!,
Y adelantándose un eco al silencio contestó:
Si el veneno está en el seno y el coseno del alma humana,
Espíritu creado a imagen y semejanza
De Dios, ¡qué malo es ser Dios!,
Y pronunciose el silencio…
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poessia
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¡Qué mala es la envidia!,
Le dijo un ser humano a Dios,
Y adelantándose el demonio al todopoderoso contestó:
Si la envidia es perfidia de un hombre a otro hombre
(Odio, encono, maldad: mi personalidad),
¡Qué bueno es ser hombre!,
Y adelantándose Dios al sonido contestó:
Si ser hombre es el hambre de anhelar perfección
(Bondad, amor, piedad: mi personalidad),
¡Qué malo es ser Satán!,
Y adelantándose un eco al silencio contestó:
Si el veneno está en el seno y el coseno del alma humana,
Espíritu creado a imagen y semejanza
De Dios, ¡qué malo es ser Dios!,
Y pronunciose el silencio…
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poessia
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¿Y si las palabras?
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¿Y si las palabras albergaran un misterio:
un extenso pergamino
confiscado en un cofre de cobre,
soterrado por un sumerio
y ocultado en un sueño infinito:
la memoria colectiva?
Ha muerto tanta gente...
Tantos eslabones perdidos...
Tantas preguntas sin respuesta...
¿Y si fuesen las palabras soluciones imposibles?
¿Y si el gran arcano convergiera en el silencio?
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poessia
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¿Y si las palabras albergaran un misterio:
un extenso pergamino
confiscado en un cofre de cobre,
soterrado por un sumerio
y ocultado en un sueño infinito:
la memoria colectiva?
Ha muerto tanta gente...
Tantos eslabones perdidos...
Tantas preguntas sin respuesta...
¿Y si fuesen las palabras soluciones imposibles?
¿Y si el gran arcano convergiera en el silencio?
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poessia
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Letras bajo la piel
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..
Tienes ambigüedad de muelle
ternura de faro
fragancia a mar
y esa rara habilidad de esconderte
bajo la piel.
Después, entiendes
sabes cómo quitarme la ropa
y derramar agua fresca
sobre el pelo.
Has dejado pisadas de duende
sobre el abrigo
y la palabra "siempre"
zurcida a mi pechera.
Eres ese tatuaje
sobre el hombro desnudo
un recuerdo grande
que vive dentro de la sed.
Música tras la oreja.
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Ana María Espinosa
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Por cortesía de la autora
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imagen: alasalamarenor.blogspot.com
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Una cáscara azul
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Fragmento de "Dolor tras dolor"
.Fragmento de "Dolor tras dolor"
"¿Dónde el mal, sus revólveres, sus llamas?
La sirena se arroja,
Va tras la salvación,
Con apremiante angustia"
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"Clamor: a la altura de las circunstancias", 1963. Jorge Guillén
Pela con el aire una cáscara, y corta -tanto silencio desprendido del frío-
El derramado grito en la noche de la duna diürna, pela una cáscara azul.
Lucha un hombre en su espacio, instalado en la duda (inevitable),
Mientras un cuchillo penetra metafísicamente en dirección al centro
Neurálgico de las preguntas, a pasos agigantados.
¡Oh, maldición!
Lucha un hombre en su cuerpo pequeñito de crisálida,
Llamando a su madre, mientras un espasmo por su boca (un río)
Al aire sangra. Y en la tarde una paloma sacude de sus plumas sus plumas
Geométricas y perfectas, de pétreos cristales (arcanos y mutantes)
O signos del discurso de Tales de Mileto, o la decadencia del hombre:
¡Observemos el mundo!
O la transmutación. O la diversidad. O la mundología:
Espejismo del ente condenado a vivir sin respuestas.
Observemos nuestro mundo, nuestros versos de plomo:
Pesan y pesan, y sopesan la emboscada, que unas veces es la propia
Y otras veces es la ajena. Yo maldigo mi pluma de pluma:
Pétrea, pasiva, lenta, fantasiosa, mitómana, burguesa,
De estética greco-egipcia, de arquitectura escultórica,
Que no tiene sangre en las venas, porque la sangre es un río
Que fluye por las calles que estallan, que brota como espigas de niebla,
Que chilla “Dolor tras dolor” en una esquina palestina.
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poessia
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.
Distancias
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.
estos dedos y estas dos manos
que abiertas son ocelos que no saben
interpretar el mundo
que extendidos sólo alcanzan
mis propios arrabales
son nociones de lo abstracto
del presente continuo en el que habito
a infinita distancia de otras distancias
continuas e infinitas
.
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poessia
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estos dedos y estas dos manos
que abiertas son ocelos que no saben
interpretar el mundo
que extendidos sólo alcanzan
mis propios arrabales
son nociones de lo abstracto
del presente continuo en el que habito
a infinita distancia de otras distancias
continuas e infinitas
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poessia
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El hombre de neandertal
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Retumba en las cuevas
retumba en La Araña
retumba en el Ampurdán
.
Sus secretos en la cumba
terra-urna-arca-geo-tumba
.
Se ha perdido un eslabón
en la cadena de un homo
y su genoma es un dios
inalcanzable y sórdido
.
Un palimpsesto es su cráneo
contenedor de datos
y el tiempo es una pluma
que ayunta sobre la arena
silogismos convergentes...
yuxtapuestos... divididos...
.
Mi pregunta es un hilo
que no cede en su línea
transitoria y constante
Mi conciencia es una apócrifa
sagacidad inmóvil
.
Mañana nunca llega
lo neandertal profiere
.
.
.
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poessia
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Retumba en las cuevas
retumba en La Araña
retumba en el Ampurdán
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Sus secretos en la cumba
terra-urna-arca-geo-tumba
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Se ha perdido un eslabón
en la cadena de un homo
y su genoma es un dios
inalcanzable y sórdido
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Un palimpsesto es su cráneo
contenedor de datos
y el tiempo es una pluma
que ayunta sobre la arena
silogismos convergentes...
yuxtapuestos... divididos...
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Mi pregunta es un hilo
que no cede en su línea
transitoria y constante
Mi conciencia es una apócrifa
sagacidad inmóvil
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Mañana nunca llega
lo neandertal profiere
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poessia
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Reencarnado en tique
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.
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.
He encontrado a Heracles en una bolsa de patatas,
cuando caminaba por un supermercado
en mi pueblo. Y Hera me pisaba los talones: majestuosa,
con un vaquero ceñido y unos ojos brillantes
que asemejaban dos estrellas niqueladas de llanto
y de sangre. La cajera, con sus dedos de pianista,
rozaba las yemas sobre tecla de una
molécula del dios del siglo XXI, y esperaba en mi mano
la oración del momento. He sido bendecido
por un sicalíptico clérigo de la orden cluniacense,
reencarnado en tique. Marcho hacia mi casa,
con bolsas repletas de lo que no conozco,
pues vivo en espejismo. Mañana despierto,
cuando el estómago vacío maneja los hilos
que el cerebro utiliza, que elabora la idea,
que me abre los ojos. Un supermercado me espera,
y una esquina es el punto que separa los caminos
que existen; es decir, dos.
.
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poessia
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He encontrado a Heracles en una bolsa de patatas,
cuando caminaba por un supermercado
en mi pueblo. Y Hera me pisaba los talones: majestuosa,
con un vaquero ceñido y unos ojos brillantes
que asemejaban dos estrellas niqueladas de llanto
y de sangre. La cajera, con sus dedos de pianista,
rozaba las yemas sobre tecla de una
molécula del dios del siglo XXI, y esperaba en mi mano
la oración del momento. He sido bendecido
por un sicalíptico clérigo de la orden cluniacense,
reencarnado en tique. Marcho hacia mi casa,
con bolsas repletas de lo que no conozco,
pues vivo en espejismo. Mañana despierto,
cuando el estómago vacío maneja los hilos
que el cerebro utiliza, que elabora la idea,
que me abre los ojos. Un supermercado me espera,
y una esquina es el punto que separa los caminos
que existen; es decir, dos.
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poessia





