"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios".

¡Nos vemos en rumble: raowll!

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Andorra, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Filipinas, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Omán, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Región desconocida, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Si deseas aportar comentarios e ideas, no dudes en escribirnos: raowl@live.com

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si a temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.

NO A LA VACUNA (científicos, médicos, abogados, periodistas...)

Canal rumble REALBIOPOLITICA CON IVAN ORE

Desmontando la Teoría del Contagio

Pasteur vs Béchamp / Diez mil mentiras pueden ocultar una verdad

El Poder del Amor -CANTAR DE LOS CANTARES-






El poder del amor



¿Quién es ésta que sube del desierto, Recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; Allí tuvo tu madre dolores, Allí tuvo dolores la que te dio a luz.


Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.

Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.

Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos; ¿Qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?

Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata; Si fuere puerta, La guarneceremos con tablas de cedro.

10 Yo soy muro, y mis pechos como torres, Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.

11 Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, La cual entregó a guardas, Cada uno de los cuales debía traer mil monedas de plata por su fruto.

12 Mi viña, que es mía, está delante de mí; Las mil serán tuyas, oh Salomón, Y doscientas para los que guardan su fruto.

13 Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír.

14 Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas.


¡Gloria a Jesucristo!





Fuente. La Biblia. Reina Valera 60.


FRANCISCO I EL PAPA FARSANTE... -Jesús Hidalgo-





Nos han parecido interesantes estos mensajes de Jesús Hidalgo, recogidos de la página Queda la Palabra, y por ello los incluimos dentro de nuestra COLABORACIÓN MUTUA. Tienen perfecta cabida en la nueva etapa de este sitio; es decir, nuestra búsqueda de Dios y nuestra conversión a Jesucristo.  



FRANCISCO I, EL PAPA FARSANTE:
Sectario, hipócrita, satánico,

cómplice de genocidio en
dictadura argentina,
El Papa Negro


A este farsante Papa le delata el inconsciente:

"Que Dios os perdone por lo que habéis hecho",
dijo en la cena a los cardenales que le eligieron.


MENSAJE PARA JORGE MARIO BERGOGLIO:
  

Eres un farsante, el mayor y más indigno de los hipócritas que he conocido en la iglesia católica, apostólica y romana. Te hablaré en tu lenguaje para que lo entiendas: Eres un feroz lobo con cara de cordero, un guía ciego, un escriba, un fariseo, un sepulcro blanqueado, un miembro de esta generación de víboras...

Todo está siendo tal y como tiene que ser: Perfecto. La hipócrita mayoría de la iglesia católica apostólica y romana se "hunde en el abismo" junto a ti. Por fin todo el mundo podrá ver vuestra muy mayoritaria naturaleza "satánica": Sólo os importa aparentar con hipocresía y acumular dinero-poder, ambos, instrumentos inequívocos del satanismo, la masonería, el sionismo... En no mucho tiempo todos podremos presenciar cómo los ilegítimos, dañinos y podridos estados del Vaticano e Israel caen como castillos de naipes o débiles construcciones de paja ante el huracán de la Justicia Natural.

Tu silencio-complicidad con el genocidio de la dictadura argentina y con varios casos de pederastia y homofobia demuestran ante el mundo quien eres: El representante en el Vaticano de "Satanás" (hipocresía, acumulación de dinero, poder...). Maldito seas por los siglos de los siglos, tu y todos los que actúan como tú. Así sea.






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MALTRATO ES VIOLENCIA
hacia otros seres más débiles

MALTRATADOR es quien actúa o justifica de forma directa o

indirecta la represión o el menosprecio hacia otros seres,
también es el cómplice hipócrita que lo ignora-ampara

  


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OTRO MENSAJE PARA JORGE MARIO BERGOGLIO

Y PARA EL RESTO DE LOS ESCRIBAS Y FARISEOS
DE LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ROMANA:



Si Dios existiera, tal y como tu, Jorge Mario Bergoglio, y la mayoría hipócrita de esta iglesia lo planteáis, como un dios personal, seguro que sería hermafrodita, bisexual y madre-padre.


A ti Jorge Mario Bergoglio, a tu indigno, miserable y cobarde antecesor, Joseph Ratzinger y a todos los otros escribas y fariseos del Vaticano y de la iglesia os digo que el Pueblo ya está despertando y haciéndose mayoritariamente consciente del engaño, la manipulación y la represión a la que, mediante la culpabilidad, el miedo e incluso el terror, lo habéis sometido durante tantos siglos. Como los miserables hipócritas criminales y/o cómplices que sois dejaréis de ser falsamente alabados para, en justicia, ser certeramente vituperados y condenados judicial y públicamente. Vuestra hora de rendir cuentas está muy cerca. Así sea.
  
¿Donde están las personas dignas, que dicen defender la igualdad y la no violencia, que no denuncian que JORGE MARIO BERGOGLIO, CÓMPLICE CON GENOCIDIO Y MALTRATO esté ocupando el máximo cargo de la Iglesia católica, apostólica y romana?





(Publicado con el permiso del autor)

  
Jesús


(Activista social pacífico durante nueve años en España, escritor crítico ante las graves violaciones de Derechos Humanos en el mundo y las mentiras que se propagan desde las esferas del poder imperialista, precario por decisión propia, promotor de la unión y la organización del Pueblo en todo mundo)

Colaborador del medio no dependiente Queda la Palabra
Comunicadores y colaboradores voluntarios pacíficos, independientes y sin fronteras
Organización horizontal, limpia y no dependiente sin subvenciones
(Premio Nacional de Derechos Humanos 2005 en España)
Telef.: (0034) 693 391 587



VIVIMOS EN EL INTERIOR DE UNA SECTA







Para poder armar de credulidad esta idea conviene definir (con fondo subjetivo; es que, la objetividad, no es otra cosa, según nuestro criterio, que la subjetividad de un sistema) el concepto secta. Es un lugar de márgenes cerrados, en lo físico, pero sobre todo en lo mental. Entras en la secta y luego es muy difícil salir de ella; es más, tendrás que pagar por ello algún precio. Vivimos en un espacio, el terrestre, de relativa libertad, pues puedes moverte por él "a tu antojo"; lo entrecomillamos porque, si no dispones del dinero suficiente, no viajas ni a la vuelta de la esquina. Lo que nos interesa sobre todo es la cuestión mental. Habitamos en el interior de una secta desde la tierna infancia. Somos programados cerebralmente, nos entra información de continuo, que va depositándose en lo que en psicología llaman subconsciente. El inconveniente radica en dicho inconsciente, porque éste nos trae y nos lleva dentro de las fronteras de la secta. Los ejemplos son determinantes para la comprensión de las cosas, así es que vamos a la tarea.

Los recursos que el sistema utiliza para adoctrinar cada minuto al individuo social son incontables, pero saquemos algunos a la luz del discernimiento. Uno. Los teléfonos móviles (asunto que posponemos para otra coyuntura). Dos. Lectura de libros publicados por editoriales que han invertido tiempo y dinero para promocionarlos en los mass media. Tres. La televisión. Millones de personas en todo el mundo la ven, hipnotizados por una pantalla que emite imágenes de lo que parece asemejarse a un universo real, pero lo cierto es que la realidad no es que supere con creces a las apariencias virtuales, electrónicas, informáticas..., sino que coincide con lo natural. La televisión transforma el mundo onírico en conciencia. Cuatro. El ordenador. Ya no ordenas tú, sino la máquina, que computa mucha información, casi siempre excesiva; a diferencia del inconsciente, el disco duro del aparato almacena cantidades prescindibles y desorbitadas de datos, en una dinámica contemporánea y habitual, la cantidad, en perjuicio de otra connatural al ser humano, la calidad. El archivo cerebral o subconsciente, no tan prolijo, usa, según necesite en cada momento, memoria traducida en ideas, palabras, pensamientos más o menos complejos, o sencillos, pero también miedos, doctrinas, manías, hábitos, mansedumbres y todo tipo de energías captadas, luego, por el sistema, para manipularnos sutilmente. Nosotros ordenamos el ordenador (valga la redundancia), éste ordena nuestros cerebros (en cierto modo), y el sistema diseña los ordenadores según conveniencias.

Cinco. El cine, que equivale en muchos casos a literatura, y como tal no casa al cien por cien con la realidad; es más, en un porcentaje nada desdeñable no alcanza ni el cincuenta por ciento de coincidencia; por ejemplo, en películas de aliens procendentes de otros mundos (planetas, sistemas estelares, etc.); en filmes de pura fantasía, desde los dibujos animados, pasando por personajes de cómic, hasta criaturas monstruosas o robóticas, de variadísimas formas y aptitudes. Tampoco obviamos las versiones históricas de la humanidad, que cuadran con dinámicas conectadas científica y filosóficamente con teorías de carácter ortodoxo, académico y oficialista; caso: revolución copernicana o teoría heliocéntrica; sin olvidarnos de otra manipulación mental más, la distorsión de la comprensión de la realidad, al mezclar medias verdades con mentiras, incluso con otras verdades; una muestra: busca en internet el significado de "desinformación" y también los nombres de los principales desinformadores, y entra de lleno en ese cosmos: así podrás comprender mucho mejor de qué hablo.

No paso a la circunstancia número seis para no extenderme más de la cuenta, pero volviendo al título de este apartado puedo decir que la principal pericia, por encima incluso de la intuición, para escapar de la secta que nos atrapa, es la determinación de querer salir de allí.




   

¿POR QUÉ NO VEO TELE?






Porque comprendo que la auténtica realidad se desarrolla fuera de ella, no dentro: no vaya a ser que yo me pase de expectación y llegue a confundirme un día por algún aforismo, fórmula, precepto, etc., del tipo "el orden de los factores no altera el producto" y me auto-engañe pensando que todo (dentro y fuera del televisor) es matemático y abstracto.

Porque no me apetece adulterar mi mente con productos televisivos (programas, películas, series varias, debates, telediarios, culebrones, fútbol, publicidad...) nocivos para mi salud integral (cuando el consumo mental de todo eso, o en parte, es excesivo, y entiendo que el límite ya ha sido sobrepasado por el grueso de la población): de la psique al soma.

Porque no quiero ser devorado por una de las fauces del sistema o monstruo inhumano: este electrodoméstico te absorbe el seso, la energía y la individualidad.

Porque no soy un jilguero atrapado en el interior de una jaula. El pájaro descubre cada día, repetidamente, un mundo acotado en grado sumo, minúsculo, disminuido en cuanto a su composición natural. El telespectador, igual. La diferencia entre el ave y nosotros radica en que él no es consciente y tú y yo sí. El alado vive enjaulado y vivirá hasta su último latido. ¿Nosotros disfrutamos de una libertad elegible? Otras preguntas se escapan de la primera: ¿en qué grado de libertad decidimos vivir?, ¿hasta qué punto podemos elegir la cantidad de independencia deseada cada día?, ¿con cuánta inconsciencia estamos programados?, ¿qué porcentaje de manipulación mental sufrimos a través de la tele?, ¿qué de bueno nos aporta la "pequeña" pantalla?

No la veo para no dejar de pensar y para no experimentar sueños impuestos por la estructura: recuerdo aquella letra de una canción de Mari Trini, "los sueños son míos, déjame soñar"; los tuyos, no los que van desde la máquina a tu cerebro.

No la veo para romper la cadena de pantallas, cine, teléfono móvil, juegos, ordenador..., que captan nuestra atención y, en conjunto, nos convierten en autómatas manejados por la tecnología transhumana.


    


DESINTEGRACIÓN FAMILIAR







La familia, unidad mínima social, política, económica..., de composición organizada, está sufriendo una desintegración lenta pero segura. Imaginemos un gran mecano, o un puzle, o cualquier estructura formada por vastas cantidades de trozos. Cada familia es una pieza fundamental que soporta, complementa, refuerza y acompaña a otras. Si retiramos piezas de la misma naturaleza, esta entidad corre el riesgo, en cierto modo, de venirse abajo, al menos tal y como lo venimos comprendiendo. La maquinaria actual está sustituyendo la familia tradicional por otras, en una dinámica "trans"; transhumana, transexual, transformista, transustancial...; o lo que puede traducirse por tránsito de una cosa (en el sentido de artificio) a otra; a mi modo de ver, en una sociedad degenerada, irrespetuosa, depravada, ignorante (porque ignora que vive en un mundo invertido), perversa y otros calificativos de similar equivalencia a mal gusto.

El concepto "mal gusto" puede ser interpretado del siguiente modo... El mundo que nos rodea puede comprenderse de alguna suerte, la que sea. Me quedo con dos comprensiones: natural y artificiosa, o lo que es igual, de buen o mal gusto, respectivamente. La primera: buena, dichosa, de mentalidad armónica, lúcida (cristalina, no adulterada) y alejada de manipulaciones provenientes de ingenierías mentales imperantes. Analogía... Cuando tienes la capacidad de mover un interruptor situado en la mente, decidiendo qué posición -"a" (natural) o "b" (artificiosa)- conectar, en cada momento consciente de tu vida, y decides que sea la que más se amolde a una situación o experiencia equis, te hallas en la dinámica natural. Cuando ves con claridad dos realidades diferenciadas ganas lo que antes habías perdido (en la niñez), la intuición o potencialidad descubridora de otras concepciones vitales o inteligencia natural. Cuando inviertes la inversión del entendimiento común te conviertes en un intelecto opuesto a la ortodoxa sociedad del ahora. Un ejemplo: alguien camina por las calles impulsado por un destino que lo atrae inconscientemente hacia un lugar asentado sobre la cotidianidad, y al mismo tiempo ocupa gran parte de su pensamiento en las noticias emitidas unas horas antes por una emisora de radio en relación al llamado calentamiento global. Imbuido por esa "información", apenas presta atención a infinidad de detalles que salen a su encuentro cada segundo. Si sumamos la pérdida diaria de pormenores a la de otro día, otro mes, otro año, lo que se deja de aprender a lo largo de una vida es extraordinariamente esencial para el desarrollo de una naturaleza propia y genuina, la nuestra, en beneficio de otra, la artificiosa, la impuesta, la ambigua o el mal gusto; sobre ésta (la segunda), te propongo que reflexiones.

La familia natural, la sociedad y el ser humano, van cediendo terreno a "otra cosa". Dentro de nuestras posibilidades, no lo permitamos, si queremos que la familia sea lo que siempre ha sido, el ámbito más importante para el equilibrio mental y espiritual de nuestros hijos, o si lo preferimos, ampliando el espectro de cualidades humanas, agregamos el concepto "integral"... No hay familias perfectas, no hay parejas heterosexuales perfectas, no hay sociedades perfectas, no hay parejas homosexuales perfectas, no hay individuos perfectos, no hay mundos perfectos (salvo en algún país de las maravillas), pero hay intuición, la inteligencia humana paralela a otra, la razón (la que contempla la idea de perfección); aquélla va al centro del asunto, sin argumentos, y nos infiere, sin dedos acusadores, con claridad serena, inmediatamente, el sentimiento a seguir, y aunque no se vale de palabras ni de otros símbolos, nosotros la vestimos de racionalidad, para contradecirnos y asumir nuestra humana naturaleza, de doble calado (cuando menos), y así poder decir: un niño imperfecto necesita, para florecer su imperfección humana, la imperfección de unos progenitores: lo que no hay que reemplazar por "otra cosa".




La intuición un regalo de Dios a los hombres


Einstein dijo: “La única cosa realmente valiosa es la INTUICION “. Pero, ¿qué es la intuición? Bueno, si yo tuviera que definirla, como la siento, diría de ella que es el acceso a una fuente infinita de información, que está ahí, y que si es bien usada nos pueda dar muchas satisfacciones. Además, me atrevería a decir, que es como un canal de comunicación entre nosotros y Dios. En la biblia se puede encontrar escritos que hacen referencia a la intuición, como por ejemplo, 1 Corintios 2:11 "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios."

De acuerdo a mi experiencia puedo indicar que Dios tiene dos formas de comunicarse conmigo, una directa y otra indirecta. Indirectamente se ocupa de que me “ocurran” cosas, que aparentemente se podrían interpretar como casualidades. La otra es directamente a través de la intuición. Cuando siento algo que me mueve por dentro, una especie de presentimiento, no lo ignoro, actúo de inmediato. Me imagino que ambos mecanismos de comunicación son parte de la divina providencia, que es el medio por y a través del cual Dios gobierna todas las cosas en el universo. Esto incluye al universo en su totalidad (Salmo 103:19), el mundo físico (Mateo 5:45), los asuntos de las naciones (Salmo 6:7), el nacimiento del ser humano y su destino (Gálatas 1:15), los éxitos y los fracasos humanos (Lucas 1:52), y la protección de Su pueblo (Salmo 4:8). Esto tira por tierra la teoría de que el universo sea gobernado por el destino o por la casualidad.


Las que por naturaleza fueron dotadas de una potente y desarrollada intuición son las mujeres. Rudyard Kipling  dijo respecto a ellas: “La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. Estoy de acuerdo con ello, por eso mejor no mentirle a una mujer, te pillará fácilmente y podría traerte consecuencias.


Ahora bien, si somos capaces de escuchar a nuestra intuición, o sacarla al exterior usando elementos adicionales, nos ayudará a ir por el camino apropiado, desde donde estés y a donde quieras ir. Es por esto que debemos tratar de comunicarnos diariamente con esta facultad para así convertirla en un hábito de conexión que nos dará múltiples beneficios. En esa conexión sentirás que no estás solo y que tus intuiciones empezarán a multiplicarse.


En definitiva, la mente intuitiva es un regalo y la mente racional, un leal siervo. Pero nuestra sociedad actual honra al siervo, se olvida de escuchar la voluntad de Dios e ignora por completo su regalo.




Publicado con el permiso del autor.


Niño anónimo muerto en guerra -Óscar Distéfano-

Una vez más publicamos a Óscar Distéfano, uno de sus últimos trabajos. Te sugerimos entrar en su página(*), para que leas otros poemas de similar sensibilidad y medida métrica.


Naturalmente su muerte la calle ha olvidado,
donde la acostumbrada actividad mercante
ha vuelto a la entropía del olvido.

Yo que tengo a mi niño inanimado en el recuerdo
sé lo tenaz que es avanzar por la vida
viendo cómo se esfuma su imagen de luz fresca,
el nítido vocablo de su nombre.

Sólo conozco su cadáver en brazos de su padre;
y en la foto se lee el aire chamuscado,
el polvo rastro del misil,
la momificación de la esperanza.

Desconozco sus datos personales,
las anécdotas con sus amiguitos
y el tono de su risa;
y este hecho me llega
aquí en el hemisferio sur,
donde unos pocos lo han desaprobado
en la mesa dominical de las familias.

Los detalles de la noticia son muy vagos,
aunque su ensangrentado cuerpo
se extiende a la más íntima
codicia de los líderes.

Yo lo recordaré sin duda alguna
en la zona mental de los recuerdos tristes;
y siempre sentiré que su partida
es una canción silenciosa de enérgica protesta.

Siempre me haré a la idea de que su alegría infantil 
tuvo detrás un corazón que crecía a pesar de los estruendos; 
y que dejó de latir súbitamente, 
en tanto se perdía su nombre para siempre. 

Aunque su nombre es lo de menos.



(Publicación permitida por el autor)

(*) Esencia de la búsqueda


VIII. Maternidad. LO BUENO QUE HAY EN EL MUNDO






    Según la RAE, "maternidad", en la acepción primera es, "estado o cualidad de madre". Teniendo en cuenta esto, es la concepción primordial, pues la segunda versa sobre hospital o zona de parto. Nos centramos, pues, en la versión puramente humana (lo bueno que hay en el mundo). Ser madre es una cualidad indiscutible, teniendo en cuenta que la naturaleza brinda a la mujer la oportunidad maravillosa de concebir un hijo. En un mundo transhumano como el que vivimos, o sufrimos, el varón se acerca a pasos agigantados hacia la figura natural humana "mujer", a través de medios técnicos y tecnológicos, amén de otros de carácter psicológico, político, social variopinto, etc... Tras algunas lecturas referentes al concepto "maternidad", se aprecian en el ambiente académico teorías varias y antagónicas en algunos casos, pero parece que, en el fondo, las de corte feminista prevalecen sobre otras, llamémoslas tradicionales, si se prefiere.


Ideas que predominan en estos tiempos acerca de la maternidad 


    -No es una realidad natural, sino cultural.

    -El sentimiento de amor materno, incluso lo instintivo del asunto, es imaginario. 

    -Los planteamientos sobre el tema se realizan en un proceso de cambio constante, en una evolución. 

    -Poco valor a lo mitológico anterior al mundo grecolatino. 

    -El Estado paternal. 

    -La Iglesia Católica paternal. 

    -Sumisión de la madre al padre y a la sociedad. 

   -La madre asume el papel de educadora de los hijos, en colaboración consciente e inconsciente (según casos) con el sistema socio-político-económico-cultural. 

    -Disociación madre-mujer. 

    -Maternidad: opción personal de la mujer. 

    -Angustia y complejos de la madre, más sentimientos de culpa. 

    -Sociedad, moral y religión, en un escalón por encima del amor materno. 

    -Predominio de lo simbólico en cuanto a las figuras de la madre y el padre (lo que en antropología suele denominarse "género"), ¿vs. realidad histórico-legendaria, dualidad irrenunciable y natural hombre-mujer?. 

    -La mujer y el hogar. 

    -Más importante el hijo que la madre, para la sociedad. 


Influencias 


   -A través de la historia: aumentos demográficos, métodos anticonceptivos, la familia, el niño, las clases sociales... 

  -De las estructuras de los estados (política, sociedad, economía, cultura...) en la maternidad. 

    -De las tradiciones. 

    -Del tiempo presente. 

    -De la cultura, como antítesis del orden natural. 


Algún colofón 


    El juicio "maternidad" no solo habría que recogerlo de tradiciones grecolatinas, porque la humanidad, antes de aquellos tiempos, ya existía de sobra. Es como pretender mentalizarse de que un hombre de ochenta años ha de memorizar parte de su vida, deconstruyéndola hasta alcanzar su etapa vital de cuando tenía treinta o cuarenta años... ¿qué pasa entonces con su niñez, adolescencia y primera juventud?, ¿qué influencias en su psique anula, desprecia u olvida?... Si se reclama que es simbolismo la idea hombre-mujer, también podemos cavilar que la noción "género" es a su vez simbolismo. Tal vez la idea de realidad sea más cabal para acercarnos a la palabra protagonista de este análisis, "maternidad". Si eres varón o mujer, existes, simplemente, sin razonamientos extremos, sin tropos, y sobre todo sin artificio: o eres hombre o eres mujer, la naturaleza es más sabia, organizada, pretérita y "perfecta" que la humanidad, en conjunto o individualmente. Una mujer ha nacido para desarrollar sus cualidades "infinitas" humanas, y una de ellas (fundamental para unos y opcional para otros) es la maternidad, nos guste o nos traiga sin cuidado (ambas preferencias, respetables).




"Lo bueno que hay en el mundo es el mundo que hay en lo bueno"

Imagen: pixabay



El autómata -Ricardo Guadalupe-




Ricardo Guadalupe regenta un sitio web más que interesante, en él puedes leer asuntos tan variados como "Las palabras", "Lecturas", "Relatos con abrelatas", "Literatura Hispanoamericana", "Frases en el muro", etc. Ha publicado un primer libro, "Palabras literarias"... Todo ello y más en TIENES MI PALABRA. Os dejamos ahora con un poema suyo, "El autómata", que comienza con una inspiración y acaba con otra inspiración, el último verso.







El autómata

Inspiro y espiro
Inspiro y suspiro
Inspiro, inspiro y aguanto la respiración.

Al principio todo es calma y quietud
siento los latidos como si un reloj
estuviera marcando el paso del tiempo.

Comienzo a soltar el aire
y con él los recuerdos.

Empiezan a estrangularse mis pulmones.
Trago saliva y me concentro en el momento en que,
cuando era pequeño, me arranqué de un portazo
una muela que tenía atada al picaporte.

Mi vida y mi muerte mantienen un pulso.
Ante mi boca una gran ola de aire espera para romper
y continuar su ir y venir inundándome y secándome después.

¿Qué ocurriría si todo se detuviese,
si los anillos de Saturno dejaran de rotar,
si los ñus del Serengeti dejaran de migrar,
si dejara de desear cosas imposibles?

Mi resistencia expiró y la gran ola de vida se precipita dentro de mí.
Poco a poco la máquina normaliza su funcionamiento.
El autómata ganó el pulso con su principal arma: La ignorancia.






Con el permiso del autor (© Ricardo Guadalupe)






              





IV. Pétalo. LO BUENO QUE HAY EN EL MUNDO




    Un pétalo (por ejemplo, el de una rosa) es una porción de flor, una parte de la esencia, en un amplio sentido, de una especie floral, lo cual es obvio, aunque quizá no tanto... Un pétalo por sí mismo ¿podría ser considerado flor?, ¿en todo caso, parte-flor?, ¿es flor no solo el todo de la flor?, ¿o podríamos pensar, y decir, "una característica sobresaliente de la flor"?... La palabra "pétalo" se puede discurrir, pronunciar, leer, escribir, y sobre todo intuir. Ahora, la razonamos: su aroma se encuentra en un lugar situado a años luz de ciertos olores humanos, animales, industriales, etc., es lo divino frente a lo mundano. Un pétalo es perfecto, si entendiéramos la perfección en consonancia con la suavidad en el tacto, la armonía en la forma, una fragancia en el olfato, o simplemente lo bello (lo bueno que hay en el mundo): antítesis de lo burdo... Si la espina en una rosa es la razón que ella tiene para defenderse del "mal", el pétalo es la intuición, porque te eleva a lo que no es altura, te explica lo inexplicable y te centra... Cuando posas en la palma de tu mano un pétalo sitúas en tu espacio personal el universo entero, y esto no es saber, demostrar o razonar, sino existir. Un pétalo (imagen a pequeña escala de la belleza universal) "te existe", no eres tú quien "se existe" a sí mismo en un orden de continua creación instantánea. Incluso un pétalo "muerto" sigue vivito y coleando, por ejemplo en el interior de un libro, entre dos páginas: tumba del asunto, cloroformo petal, arcón contenedor de algún pretérito congelado en una forma, un olor, una textura... El fin de la escama de una rosa es una muerte dulce, lenta y extraordinaria: la belleza no se destruye, se transforma. Decir "pétalo" no equivale a "pétalos", pues el plural despersonaliza, mientras que el singular refuerza la esencia. Lo múltiple se correspondería con presupuestos analíticos, en cambio lo indiviso con lo puro, sintético, intransferible, auténtico e insuperable, más lo natural. Aunque el conjunto de pétalos conforma un trozo de la flor, una homogeneidad, al arrancarle uno disminuimos cantidad y calidad. El pétalo-unidad es un total indivisible (cuando no interviene la mano artificiosa del hombre).
   



"Lo bueno que hay en el mundo es el mundo que hay en lo bueno"

Imagen: pixabay


El “transhumanismo” más allá de la tecnología -Javier Elzo-





Os ofrecemos esta vez este ensayo de Javier Elzo(2), Catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto. Nos deja impresiones acerca del transhumanismo y reflexiones sobre ello (de él y de otros autores) y también sobre diferentes perspectivas en lo concerniente a la tecnología, en cómo la valoramos, y su influencia en nuestra manera de pensarla: algo así como un flujo de doble sentido. Seríamos tecnófilos y tecnófobos... El poder de internet sobre nuestras mentes... ¿Las tecnologías son medios  al servicio del ser humano?... ¿Qué es el movimiento transhumanista?... ¿Los grandes retos a que se refiere el transhumanismo lo son para la humanidad, o para dicha ideología?... Las últimas palabras de J. E., a nuestro modo de ver, no tienen desperdicio: "constato que estamos ante dos planteamientos: uno, el de los que, con seriedad y rigor, desean mejorar la especie humana pero sin perder su humanidad y el de los que, como Kurzweil y otros, abogan por la “tecnofabricación” de una posthumanidad de una especie radical y definitivamente diferente de la nuestra. Y en esto último no estamos solamente en cuestiones de tecnología, sino en una ideología que, más allá de toda ética, se pone de rodillas ante la tecnología".


El “transhumanismo” más allá de la tecnología.



En cada uno de nosotros hay un tecnófilo (agradecemos que la técnica nos ayude en nuestra vida cotidiana) y un tecnófobo (renegamos de la esclavitud de las “maquinitas” en la que, a menudo, nos caemos). Como tecnófilos pues no podemos no agradecer que, por ejemplo, una prótesis nos ayude a poder andar sin dolor, que comunicarnos por correo electrónico nos facilite el intercambio de mensajes, rápida, cómoda y casi gratuitamente. Pero somos tecnófobos cuando vemos padecer a nuestros mayores por un encarnizamiento terapéutico que les impide salir de esta vida con dignidad. Somos tecnófobos cuando constatamos que la gestión que antes no llevaba media hora, en la actualidad, con los protocolos que nos imponen las administraciones públicas o privadas, o los cambios que llevan a cabo las empresas informáticas para vender más, nos lleva medio día, si somos capaces de completarlas. (El libro de David Graeber “La Utopía de las normas”, Ariel, 2015, muestra la maraña en la que la burocracia y la tecnología informática nos han conducido). Seguro que el lector puede multiplicar los ejemplos.

El dilema de Nicholas Carr. Estamos en el dilema que hace pocos años nos planteaba la lectura del libro de Nicholas Carr “Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?”. Taurus, Madrid 2011. Propone dos grandes tesis en presencia: los “instrumentalistas” versus los “deterministas”. Por un lado “los intrumentalistas” que sostienen que las herramientas tecnológicas son, en si mismas consideradas, neutras. Son instrumentos, son medios, de los que nos servimos los humanos y están subordinados a nuestros deseos y prioridades, a nuestros fines en última instancia. Los fines, los objetivos, los ponemos los humanos y las tecnologías no serían sino medios para lograr más fácilmente esos fines.

Pero Carr se aproxima a la tesis determinista al escribir que “los medios no son solamente canales de información. Proporcionan la materia del pensamiento y también modelan el proceso de pensamiento” (Pág.18) llegando a afirmar más adelante que pueden llegar a modificar el funcionamiento del cerebro humano, cuestión a la que dedica todo un capítulo. Al final de su libro escribe que “programamos nuestros ordenadores y, posteriormente, ellos nos programan a nosotros”. Recibimos infinidad de informaciones, de forma casi instantánea, de fuentes que, a menudo no controlamos, informaciones que no sabemos (¿ni podemos?) priorizar de tal suerte que “más información puede significar menos conocimiento” (Pág. 257). Y va todavía más lejos cuando, citando el trabajo de Kandel “In search of memory”, escribe que “para algunos tipos de pensamientos, especialmente la toma de decisiones morales sobre las situaciones sociales y psicológicas de otras personas, es necesario dejar pasar el tiempo y la reflexión adecuadas. Si las cosas están sucediendo demasiado rápidamente, no siempre se pueden asimilar bien las emociones acerca de los estados psicológicos de otras personas” Sería temerario saltar a la conclusión de que Internet está minando nuestro sentido moral. Pero no sería aventurado sugerir que, a medida que la Red redibuja nuestro camino vital y disminuye nuestra capacidad para la contemplación, “está alterando la profundidad de nuestras emociones y nuestros pensamientos”. Carr (pp. 265-266). Pero, con el movimiento transhumanista, creo que le disputa ha dado un gran paso.

He de confesar, de entrada, que hasta el martes 3 de noviembre pasado, no sabía nada del movimiento “transhumanista”, que algunos denominan como lo humano “aumentado” y que, por lo que leí ese martes en el TGV que me llevaba a Paris, nace en 1998 como una Asociación transhumanista mundial fundada por un sueco, Nick Bostrom, que advino, en inglés, “Humanity +”­. 

¿En qué consiste el movimiento transhumanista?...

En el Dossier que leí en el diario “La Croix” ese día, - y que continuo en la lectura de los otros tres que publicó ese mismo mes de noviembre -, en palabras de Jean Michel Besnier, profesor de filosofía de la universidad Paris Sorbona (1), “se trata de un movimiento que pretende mejorar al hombre, “aumentarlo”, gracias al poder de las ciencias y de las técnicas. Los transhumanistas tienen la ambición de transcender los límites biológicos del ser humano, terminar con la enfermedad, el sufrimiento, el azar del nacimiento, y también el envejecimiento y la muerte. Diciendo esto, continúa Besnier, no estamos hablando de cosas fantasiosas, pues hay equipos que están trabajando en la actualidad en este sentido, y con considerables aportaciones financieras”. (En la Web de la universidad de la Sorbona, de donde copio la ilustración de este artículo, puede leerse la entrevista completa en este enlace, lo que no creo posible en el cotidiano: http://www.la-croix.com/Ethique/Sciences-humaines/Pour-les-transhumanistes-les-technologies-vont-sauver-l-humanite-2015-11-03-1375816). Cita Besnier en su entrevista el proyecto “Calico”, que busca prolongar los limites de la esperanza de vida, proyecto sostenido por Google. Entren en Internet en “Calico proyect Google” y leerán, en su entrada, que “Nos estamos enfrentando al envejecimiento, uno de los mayores misterios de la vida. CALICO es una empresa de investigación y desarrollo, cuya misión es aprovechar las tecnologías avanzadas para aumentar nuestra comprensión de la biología que controla la vida útil. La ejecución de esta misión requerirá un nivel sin precedentes de esfuerzo interdisciplinario y un enfoque a largo plazo para la que la financiación ya está en marcha”. (Consultado el 08/11/15). En efecto, en septiembre de 2014, Google anunciaba una inversión 1,5 billones (con “b”) de dólares para este proyecto. http://www.la-croix.com/Ethique/Sciences-humaines/Pour-les-transhumanistes-les-technologies-vont-sauver-l-humanite-2015-11-03-1375816

En el Dossier de La Croix nos ofrecen una bibliografía de veinte títulos, solamente en lengua francesa, de la que siete son del presente año 2015. Siendo un lego total en el tema, con la bibliografía en la mano me dirigí a una de mis librerías preferidas en Paris, “Compagnie”, rue des Ecoles 58, para pedir consejo y hacerme con algunos libros sobre el transhumanismo. La responsable de Ciencias Humanas, que ya me conoce, no solamente me atendió con suma amabilidad, lo que no siempre es el caso con nuestros vecinos del norte, sino que en un pispás me trajo ocho libros, algunos de los cuales no estaban en la lista de “La Croix”. Me dijo que, en fechas pasadas, habían consagrado una vitrina de la librería al tema. Sí, todavía quedan libreros, aunque lo tienen crudo con la competencia de Amazon que, por cierto, ejerce la censura, en los comentarios a los libros. Doy fe.

La ciertamente singular “Singularity University”. Me hice en mi librería parisina con dos libros y estoy en su lectura. Uno de ellos, “L´humain augmenté”, dirigido por Édouard Kleinpeter, físico de formación e ingeniero investigador en el Centre Nacional de Recherches Scientifiques (CNRS), editor del volumen el año 2015, es un elenco de 14 textos que abordan el movimientos desde diferentes disciplinas. El otro, “La tentation transhumaniste” de Frack Damour, Ed. Salvator 2015. Damour detalla, (página 46 y ss.) la importancia de la “Singularity University” en Silicon Valley, fundada por Ray Kurzweil, uno de los “gurus” del movimiento transhumanista, Universidad que se presenta con esta idea: “Nuestra misión es educar, inspirar y empoderar a los líderes de aplicar tecnologías exponenciales para hacer frente a los grandes retos de la humanidad” (Consultado en Internet el 08/11/15). Entienden por tecnologías exponenciales las que se insertan bajo el acrónimo “NBIC”: nanotecnologías, biotecnologías, informática (Big Data e Internet) y la ciencia cognitiva (inteligencia artificial y robótica). El transhumanismo considera ciertos aspectos de la condición humana, “como la minusvalía, el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento o la muerte como inútiles e indeseables”, (en la Web. de Sing. Univ.) superables gracias a las sinergias que el movimiento está poniendo en marcha.

Así dicho, ¿quien no se apuntaría a esta quimera?. El deseo de vivir eternamente, no padecer enfermedades, no envejecer, controlar el color de los ojos de los niños, antes del nacimiento etc., etc., que sean altos, guapos e inteligentes tiene una gigantesca atracción. Luego, también, poder y financiación.

En efecto, los credos de este movimiento están en línea con los de los poderes económicos y políticos. Según estos, la prosperidad económica pasa por la innovación tecnológica (que no necesariamente científica) y debe alentarse al máximo. Además, cabe pensar en otra razón. Después de las barbaridades del siglo XX, el hombre de hoy ya no se ama a sí mismo. La humanidad parece atravesar una profunda depresión marcada por esa falta de auto-estima que origina, a su vez, el apego a las máquinas. Para decirlo de otra manera: puesto que el hombre es tan falible, ya que su voluntad condujo a lo peor, ¿por qué no confiar en las máquinas y trabajar para el surgimiento de una nueva humanidad?. Así el hombre de hoy, (básicamente en masculino), pone en las maquinas su futuro.

Un cardenal aborda el tema en su discurso de investidura Doctor Honoris Causa. Después he sabido que el Cardenal Gianfranco Ravasi en el discurso que pronunció, en su investidura como Doctor Honoris en la Universidad de Deusto, el 4 de marzo de 2014, bajo el título de “Los nuevos desafíos del diálogo entre la moral y la ciencia” ya se había referido al “transhumanismo, propuesto por Julien Huxley en clave social y transferido en los años ochenta del siglo pasado al ámbito científico” y citaba a Robin Hanson cuando afirmaba que “el transhumanismo es la idea según la cual las nuevas tecnologías probablemente cambiarán el mundo en el próximo siglo y en los siguientes, hasta tal punto que nuestros descendientes ya no serán, en muchos aspectos, humanos”. Serán “transhumanos” e incluso “posthumanos”, y en cualquier caso, “postdarwinianos”.

Ravasi aborda en su conferencia los desafíos que la ciencia plantea a la moral y a la religión. Y concluyó su conferencia con estas palabras. “No por casualidad Max Planck, el gran artífice de la teoría cuántica, en su Conocimiento del mundo físico, no dudaba en afirmar que «ciencia y religión no están en contraste, sino que tienen necesidad la una de la otra para completarse en la mente de un hombre que piensa seriamente». Se trata de un diálogo epistemológicamente riguroso y respetuoso, incluso necesario. Hasta tal punto que Einstein, en su autobiográfico Out of My Later Years llegaba a acuñar la famosa fórmula: «La ciencia sin la religión es coja. La religión sin la ciencia es ciega». Y al final de su existencia, en 1955, en una especie de testamento, dejaba en su Mensaje a la humanidad una llamada (…): «Nosotros, los científicos, dirigimos una llamada como seres humanos que se dirigen a seres humanos. Recordad vuestra humanidad y olvidad el resto»”.

Filósofos y científicos se inquietan. Nadie pone en duda la bondad de los progresos científicos en los campos de la sanidad, de la educación y de lo que se quiera. Pero aquí se pretende, incluso, cambiar la especie humana y del transhumanismo algunos ya piensan en el posthumanismo. Es lo que escribía Luc Ferry, renombrado filósofo francés, ministro de educación con Mitterand, en un artículo que publica en “Le Figaro” el jueves 5 de noviembre pasado bajo el titulo de “La revolución transhumaniste” que comienza así: “Sobretodo no crean que se trata de ciencia ficción. Recientemente un equipo chino ha logrado reparar el genoma de células humanas embrionarias. Esto es, ya las biotecnologías son capaces de modificar nuestra especie de manera potencialmente irreversible como desde hace años es una realidad en los OGM (organismos genéticamente modificados) vegetales”.

Yo no tengo las competencias para valorar en su justa medida el alcance de determinados aspectos del movimiento trashumanista. Pero cuando leo, en el Dossier de “La Croix”, en palabras de Jean Michel Besnier, que “el físico Stephen Hawking, el fundador de Microsoft, Bill Gates, y el ingeniero Elon Musk se han inquietado recientemente de las amenazas que la inteligencia artificial hace pensar sobre la especie humana”, yo también me inquieto. Preguntaré a amigos de esas ramas de la ciencia qué piensan de todo esto. Pero, como ya me hacen entrever mis todavía escasas lecturas sobre el tema, constato que estamos ante dos planteamientos: uno, el de los que, con seriedad y rigor, desean mejorar la especie humana pero sin perder su humanidad y el de los que, como Kurzweil y otros, abogan por la “tecnofabricación” de una posthumanidad de una especie radical y definitivamente diferente de la nuestra. Y en esto último no estamos solamente en cuestiones de tecnología, sino en una ideología que, más allá de toda ética, se pone de rodillas ante la tecnología.  


Texto publicado en http://ssociologos.com/2015/11/29/el-transhumanismo-mas-alla-de-la-tecnologia/

Redactado en Donostia San Sebastián, 23 de noviembre de 2015

Javier Elzo




Publicado con el permiso del autor




(2) Bibliografía de Javier Elzo: en su página web