Sentencia:


"Cuando pronuncias, piensas, intuyes o escribes "Jesús", te quitas de un tirón a los demonios de encima". Para comprender bien esto, te recomendamos leer (y ver el vídeo):




"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios"

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COLABORACIÓN MUTUA

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.





Dudas de Kant y la Intuición de Dios






A partir de la lectura de un ensayo(*) hemos intuido la idea que Kant tenía respecto a Dios. El argumento kantiano (se infiere) va desde el intelecto humano; pasando por la concepción de que no es posible comprender y conocer a Dios; hasta interpretaciones de la Intuición divina; la coincidencia en el Intelecto de Dios de la representación con lo representado; las interpretaciones de los predicados y atributos del Ser Supremo; vías para una posible comprensión del peliagudo asunto (negación, eminencia y analogía); oposición a un concepto antropomorfo de Dios; teísmo (creador del mundo, aunque ajeno a religiones); existencia Independiente (solo Uno); posible influencia de la Divinidad, o no, en todo, teniendo en cuenta que no se trataría de un Ser de naturaleza sensible a la manera del hombre y sus cinco sentidos; y la diferencia entre el intelecto y la intuición humanos y divinos.


La diferencia entre Dios y nosotros no es posible saberla, en todo caso se intuye. Éste y miles de ensayos anteriores y posteriores son la prueba inequívoca de lo dicho. Saber no es otra cosa que interpretar; bien porque interpretas una parte de la realidad y luego la das a conocer; bien porque hagas tuya una apreciación ajena (re-interpretas; eso sí, y generalmente, con el resultado de una consideración inexacta con respecto a otra, en apariencia gemela). El hándicap radica en que Dios, no sabemos si es, o no, una parte de la realidad, o si la realidad es (o no) una porción de Dios.

Todo pasa (es obvio) por el intelecto humano, cuando se trata de llegar a algún lugar de confirmación racional haciendo uso de estrategias de igual guisa. La construcción argumentativa puede llegar a ser, analíticamente hablando, infinita en lo cuantitativo; por lógica, sabiendo que en algún punto hay que pararse, cualquier verdad, por extraordinaria que aparente ser su composición y resultado, no será otra que especulación. Dicho esto, deducimos que no es posible para el ser humano conocer y comprender a Dios (con presupuestos filosóficos o similares), en cierta sintonía con lo que el ensayo referido atribuye al pensamiento de Kant.

¿Podríamos definir la Intuición de Dios obviando la nuestra?... Creemos que no puede ser (¿o sí?). Veamos. Imaginemos que el único enlace entre nosotros y Él fuese la intuición: una inteligencia no racional, no instintiva, no psíquica a la manera tradicional (subconsciente, consciente, etc.), no biológica, sino incomprensible, inmediata, interna (de un interior indescriptible), inesperada y mágica, incluso lo siguiente a metafísica. Tal vez, así, podamos acercarnos al entendimiento que nos comunique, de algún modo, la Intuición divina; un tipo de respiración (no física) bipolar: Dios nos intuye o nos presiente (en positivo); y nosotros a Él (en negativo).

Pensamos ahora lo siguiente. Las inteligencias humanas -descritas en el párrafo anterior- son símbolos creados por Dios, y lo que simbolizan (o hacia donde apuntan), es Dios Mismo, Quien tiene la capacidad de dividirse en fragmentos, formas, inteligencias y entendimientos ilimitados; o porque Él no tenga ni principio ni fin; o porque "infinito" equivalga a "no se sabe si tiene o no fin; acaso pueda intuirse". Tratar de entrar en su Mente se antoja misión imposible. Solo nos queda una opción: leer su Palabra o el Libro Sagrado (agrego: Mágico).

Kant se refiere a varias vías de conocimiento y acercamiento a la Inteligencia de Dios, Eminencia, Negación y Analogía, pero veo otra, instantánea y no manejada a nuestro antojo: la intuición; con ella caemos en esta cuenta: según la ensayista, Kant habla de que la influencia que este Ser pueda ejercer sobre todo lo creado (humanidad y naturaleza) viene directamente desde su Naturaleza no sensible (más allá de los cinco sentidos humanos) y en oposición a una idea de forma divina antropomorfa; además de explicarlo como Independiente (una sola Entidad).

Quedamos a la espera de conclusiones intelectuales divinas.   




Rauvl




(*) Laura Alejandra Pelegrín. "Dios conoce todo a priori, tiene un intelecto puro e intuitivo. La determinación kantiana de los predicados psicológicos de Dios por vía especulativa". Universidad Diego Portales - Santiago de Chile - Chile. 2014. 



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